«Balearic. Historia oral de la cultura de club en Ibiza», ya en preventa

De Luís Costa, autor de uno de los libros recientes más esenciales de la cultura de club, ¡BACALAO!, llega ahora una suerte de secuela espiritual, Balearic. Historia oral de la cultura de club en Ibiza. Eso sí, esta vez lo escribe a pachas con el DJ y dinamizador cultural Christian Len.

Aunque inicialmente se esperaba el libro, de 608 imponentes páginas, para el próximo junio, la pandemia ha obligado a retrasarlo hasta el 11 de noviembre. Sin embargo, ya puedes hacerte con tu copia a través de su editorial, Contra, accediendo a la preventa.

Como ya te contamos en su momento, el libro relata en primera persona a través de sus protagonistas «la historia de una de las mecas más fascinantes de la cultura de club: Ibiza». A saber: Carl Cox, Peter Hook, Paul Oakenfold, Danny Rampling, DJ Harvey, Luciano, Louie Vega, Alfredo Fiorito, José Padilla, Nightmares on Wax, Julien Temple, Irvine Welsh, Trevor Fung, Terry Farley, Bill Brewster, Phil Mison, César de Melero, Pippi, Ricardo Urgell, Pepe Roselló y muchos más…

Por sus páginas aparecen los testimonios de dueños y promotores de discotecas como PachaKuSpace y Café del Mar, que dan cuenta «de la fascinante historia de una isla que, a finales de los sesenta, acogió a un selecto grupo de hippies, como el grupo británico Pink Floyd, que encontraron un paraíso de libertad y amor, y cimentaron el vínculo de la isla con la música que, en la década de los ochenta, viviría el auge de la cultura de club y la irrupción de un particularísimo estilo musical que se dio a conocer como «balearic» que trascendió ampliamente las fronteras de la isla hasta convertirla en uno de los destinos de ocio y hedonismo más anhelados del planeta».

«El relato arranca a finales de los años cincuenta, cuando empieza a acudir el turismo internacional, primero los beatniks norteamericanos, y luego los hippies, en los sesenta, huyendo de la guerra de Vietnam y atraídos por la cultura de libertinaje y desinhibición retratada en aquel film de culto con música de Pink Floyd que fue More, rodado entre Formentera e Ibiza. Con el sustrato musical de estos viajeros, las drogas que trajeron consigo y la iniciativa de algunos empresarios entre visionarios y chalados, se cimentaron las bases de un paraíso del ocio nocturno que explotaría en 1987, cuando unos intrépidos clubbers ingleses se quedaron prendados de la ecléctica sesión musical de los DJs Alfredo Fiorito y Leo Mas en las noches de Amnesia. Cuando exportaron el fenómeno a Inglaterra y lo bautizaron como «Balearic beat», la cultura de club se extendió como un reguero de pólvora por todo el mundo al grito de acieeeeeed. Lo que siguió fueron oleadas de turistas en busca de la salvaje descarga de música y espiritualidad telúrica de la isla, amén de otras sustancias, e Ibiza devino, para bien o para mal, en emporio mundial del turismo y del clubbing.«, explican en nota de prensa.