Tras haber saltado ayer todas las alarmas por el posible cierre de fabric en Londres, hoy se ha hecho público que el club se salva del cierre tras haber aceptado contratar siete perros especializados en la búsqueda de drogas —a razón de 300 libras esterlinas por can— para su disposición en la puerta del recinto. De este modo, se convierte en el primer club con seguridad de este tipo de manera permanente.

Además de esta medida, se ha acordado mejorar el sistema de cámaras de seguridad, así como los controles por parte de los porteros en el acceso, tanto en identificación —se escaneará cada DNI en la puerta– como en búsqueda de sustancias.

Tras darse a conocer la noticia ayer, numerosos artistas —desde Seth Troxler hasta Chemical Brothers, pasando por todo el underground— dieron su apoyo a la sala, y se crearon tanto una página de apoyo en Facebook como una petición en Change.org, que en el primer día ha superado las 35.000 firmas.

Paddy Whur, en representación de fabric, ha aclarado que “se necesitarán siete perros por noche, porque sólo trabajan un número determinado de horas”, mientras que la policía ha roto una lanza a favor del club diciendo que “las relaciones han sido muy buenas, hay un gran apoyo en las dos partes”.

A pesar de este acuerdo, los fundadores del club han declarado que apelarán la decisión: “Apelaremos. Queremos ver sus razones correctamente expuestas, pero estamos en desacuerdo en algunos puntos clave”. Principalmente, consideran una invasión a la privacidad el escaneo del DNI en el control de acceso.

Tras esto, fabric continuará abierto con normalidad y con las nuevas medidas ya en marcha.