Seth Troxler descuelga el teléfono de la oficina de Trouw durante el fin de semana de clausura del club de Amsterdam… y esto es lo que ocurrió.

Una conversación digna de una comedia de Monty Python, en la que, además de tratar de convencer al promotor que llama, que se indentifica como The Warehouse Project, de que realmente es “Seth Anthony Troxler” —según sus propias palabras—, le cuenta que incluso él, habiendo pinchado en el club, tuvo que comprar su entrada. Al final de la llamada, para mayor desconcierto de quien llama, interviene incluso el dueño y director de arte de Trouw, Olaf Boswijk, tratando de convencerle de que la única manera de acceder sería comprando una entrada, puesto que no existía lista alguna de invitados para el día.

Por su parte, The Warehouse Project ha negado que fuesen ellos quienes hicieron la llamada, puesto que se encontraban haciendo su propia fiesta en ese momento.