La aparentemente dulce y angelical Annie Clark, conocida por todos como St. Vincent, acaba de ser acusada por destruir —con “cuchillos y violencia”— una serie pinturas que colgaban del camerino que ocupaba “la santa”, mientras participaba en la edición chilena del festival Lollapalooza.

Las pinturas fueron creadas por una artista chilena, de nombre Constanza Ragal Chaigneau, quien reclama a Clark los 4.500 dólares en daños, según el diario chileno La Tercera. Constanza reivindica a través de Instagram que las pinturas fueron destruidas con cuchillos.

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Según MTV, Clark se quedó en Chile unos días más de lo previsto, aunque no está claro si se le impidió salir del país, o fue ella misma quien optó por quedarse y llegar a algún tipo de acuerdo.

Visto lo visto, no sabemos en qué momento se le ocurriría a Annie jugar a los recortables con las obras de la chilena, teniendo en cuenta que el “St.” lo lleva por algo.