Ya sabéis que aquí tenemos especial predilección por Steve Aoki no porque lo que haga nos parezca brillante, sino porque es un ejemplo cachondo de la decadencia de la música electrónica al otro lado del charco. Ahora la última del DJ es decir que sólo va a tirar pasteles a la audiencia en los bolos en los que sea el principal reclamo. En otras palabras, que si lo ves en un festival, no esperes llevarte un tartazo en tu cara.

La cosa es que sólo se lo lleven los verdaderos fans, porque claro, se lo merecen. No sabremos si esto tendrá algo que ver con el hecho de que no esté en el Coachella en una edición plagada de tótems del EDM.