Para finalizar el mes de Marzo, Zero Club (Sala La Boîte a partir de las 00:00h) contará el día 30 con uno de los residentes por excelencia, de las salas más características de Barcelona: TurKo. El argentino abrirá la sesión con un set cargado de influencias y adiestramiento en la escuela del house.

Para quien no conozca a este artista, hay que decir que lleva años pisando fuerte con sus delicadas sesiones ganándose ya una pequeña legión de adeptos que han apostado por viajar con este artista de la ciudad.

Nacido en la provincia de Buenos Aires, Argentina, comienza su afición por la música a los diez años. Con veintiún años, llega a Barcelona, y empieza a tomar contacto con los platos, donde crea y propulsa las exitosas fiestas Sunset Sound Sessions y da vida a las fiestas Fake Out!.

TurKo es hoy por hoy una de las figuras musicales de la noche barcelonesa, tanto a nivel de promoción de eventos como por haber tocado en locales tan emblemáticos de la ciudad como Otto Sutz, City Hall, Fellini, LeKashbash, DAF, Sidecar, La Terrrazza, Liquid, Row 14, City Hall, Boulevard, Chiringuito Calamar etc,

Junto a él estará el residente de esta sesión dominical barcelonesa: Iván Picazo. Ahora está recogiendo los frutos de su nuevo E.P, Eros, junto al saxofonista Valldeneu, por el sello Galaktika Records y avalado por la prensa internacional, se consolida como uno de los más prometedores productores del panorama electrónico nacional. Para esta fecha nos presenta su nuevo directo cargado de emoción y consistencia. Un proyecto que lleva fraguándose durante meses en el estudio y al cual Valldeneu aporta una magia especial llena de paisajes atmosféricos y eclécticos gracias a su inseparable saxo.

El dúo estrena de una manera muy especial, su primer Live! en Zero Club Barcelona, donde el día del Opening, ya nos dejaron escuchar una previa de lo que sonará el día 30 en el club.

Música electrónica en su estado más puro. Una fusión insuperable de elementos y raíces venidas del jazz, funk y electro mezcladas con vocales extraídas de las profundidades étnicas y llevadas al house y al techno acompañadas de esas preciosas frases improvisadas del saxo de Valldeneu.