Cruz Cafuné: “El amor no puede medirse en bares, julios o voltios”

Hablamos con el artista canario sobre su nuevo y ambicioso álbum «Maracucho Bueno Muere Chiquito», publicado en Mécèn Ent. Este viernes estará en Fuego Live.

Quien iba a decir que en plena fiebre de single, vídeo y mixtape íbamos a recibir un álbum a la vieja usanza de uno de los nombres de la nueva escuela. Si bien es cierto que las mixtapes han sabido integrar múltiples capas de significado y buscar sus propias estrategias para transmitir sus ideas de forma dinámica, también es cierto que han dejado bajo mínimos el número de artistas con voluntad de coger una idea, trabajarla y darle forma en un disco conceptual, tanto en lo lírico como en lo musical.

Broke Niños Make Pesos se plantaron hace un año en el Youtube con Broke y de ahí, a trabajar. Cada single y cada vídeo les ha visto aumentar los seguidores hasta hacerse un hueco en la emergente escena de música urbana nacional, o hasta llevarles a girar y trabajar con artistas de renombre en México.

La versatilidad de Cruz Cafuné al rapear, su juego de estilos le ha mantenido siempre en un sendero más personal que el de sus compañeros de grupo, más encarados al R&B melódico.  No es raro entonces que veamos como esa mixtape individual que prometió cada uno de los miembros de BNMP se ha convertido en el caso de Cruzzie en un álbum con todas las letras. De hecho, el artista tiene un legado en Toska Runners que ya nos mostraba su capacidad y su voluntad de abordar ideas complejas a través de historias sencillas, como en Eva 240p.

Cruz Cafuné ha trabajado hombro con hombro junto a Lex y Dano para construir el sonido de Maracucho Bueno Muere Chiquito. La elección de estos dos nombres revela que para su debut, Cruzzie no quería limitarse a un disco que sonara al trend, sino que al contrario, y como me contaba en el Instagram algunas semanas antes de que se publicara el álbum, “quería traer de vuelta par de trends”.

MBMC suena a Tego Calderón y a Daddy Yankee. Suena a Compton Most Wanted y a Bone Thugs n Harmony. Suena a Cash Money Records, a 50 Cent y a R. Kelly. Suena a Kendrick Lamar también. Suena a nuestra generación, a la música que podía sonar en cualquier barrio de cualquier ciudad a mitad de los 2000.  

Conceptualmente MBMC quizá sea el álbum de rap abordado con más ambición de los que ha creado la nueva ola de artistas urbanos en lo nacional, ya que busca hacer una instantánea de una generación, reflexionar sobre ella, y a la vez abrazar toda su tradición musical des de un punto de vista contemporáneo.

A pesar de sus similitudes con el Good Kid, M.A.A.D. City, el disco va más allá. Del álbum de Kendrick Lamar coge ese estilo de hacer storytelling, pero explora las inquietudes y unas emociones que conectan directamente con el joven de hoy. La historia de un everyday g y todo lo que la rodea. Eso es lo que es Maracucho Bueno Chiquito. Un álbum que usa cada elemento musical y cada skit telefónico para narrar una historia que va más allá del simple relato. Es un signo de los tiempos.

En esta conversación desmenuzamos el Maracucho Bueno Muere Chiquito junto al mismo Cruz Cafuné, que nos habla de Dios, Amor, los 00s, la isla y todo lo que esconde el propio álbum. Awita mi niño. Este viernes actúa en Fuego Live.

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En la portada vemos a un Cibi malherido con la corona de espinas. ¿Necesitamos un mártir?

El disco es muy oscuro, pero habla del amor. Habla del amor en un entorno que no es propicio para ello. “Maracucho Bueno Muere Chiquito” es un dicho venezolano usado para hacer burla de la gente de Maracaibo que tiene el san benito de ser malas personas. Es un estereotipo y nada más, como dando a entender que allá son todos malos, que el bueno no llega a viejo, y me pareció muy acertado para definir en una frase lo que queríamos explicar con el álbum: la persona buena que muestra amor y que es anulado por su propio entorno.

Un mártir es alguien perseguido y muerto por defender una causa, pero el oyente debe decidir si el protagonista lo es o no. Al principio él se deja llevar por la presión de grupo y es Coquito la que intenta explicarle que está equivocado y que ella prefiere que sea “un maracucho bueno”. En la narrativa se da a entender que ese mensaje nunca llega, que él lo borra por orgullo, pero el final está abierto para que cada uno decida lo que quiera.

Queríamos representar a un mártir y tiramos de archivo, nos inspiramos en la portada de Muhammad Ali en la revista Squire con flechas clavadas como el martirio de San Sebastián. Al final fue sólo una paliza y una corona de espinas, pero creímos que era suficiente para que se entendiera que era una pasión.

 

Has estado trabajando en este disco mucho tiempo. ¿Cómo te sientes ahora que ha salido?

Feliz, liberado. Tenía mis dudas porque ya nadie escucha discos pero la gente está acogiéndolo súper crema. Muy contento de que todo este trabajo se vea recompensado.

 

Eso te quería preguntar. Al contrario de la tendencia actual, MBMC escapa del formato mixtape y regresa a la idea de disco, de explorar un concepto. ¿Crees que con la forma de consumir de ahora se apreciará en su justa medida?

Pues no lo sé. Yo pensaba que iba a pasar súper desapercibido, pero parece que había cierto hype con el proyecto y la gente está disfrutándolo e intentando apreciarlo.

También te digo que estoy dándote esta respuesta muy pronto. Hace cuatro días que salió el álbum y ahora es cuando la ola es más fuerte… Igual en tres semanas nadie se acuerda de esto pero por ahora estoy sorprendido y contento.

 

El disco se publica en Mécèn, sello que acaba de nacer junto al disco. ¿De qué se trata este sello? ¿Por qué has optado por él?

Mécèn Entertainment es Bad Boy en España. Period. Es una iniciativa que empezó antes que el álbum y que hace las veces de agencia de booking, management y label.

Somos un roster pequeñito pero de calidad. Mafioso music, jacuzzi con espuma, braggadocio… Si en la etiqueta pone “premium” o “deluxe” se compra ese. Es un poco el vibe del rollo.

 

Háblame del proceso de creación del álbum. ¿Cuál fue la génesis?

En BNMP planeábamos sacar cuatro mixtapes antes de que acabara 2017, una por cada integrante. Iba bien, pero el proyecto creció más de lo que nos imaginábamos y cada vez teníamos menos tiempo. “Jams” de Indigo salió y no pudimos hacerle todos los vídeos que quisimos, “Suave” nos cogió en México y nos quitó tres semanas de trabajo… Lo mío tenía que haber estado para algún momento entre julio y septiembre pero nunca fue.

Como la cosa había quedado así media parada dije “coño, pues abandono el formato mixtape y hago el disco que quiero hacer”. A ellos tres les pareció bien, me apoyaron con la idea y nos pusimos.

Yo tenía claro qué idea quería contar pero no sabía cómo. Aunque el proyecto al que más se parezca el disco es al Good Kid, M.A.A.D. City, yo realmente lo que quería hacer era un Only Built 4 Cuban Linx, quería inventarme un personaje y que él rapeara. Inventar un slang, inventar un dresscode nuevo… que el álbum saliera con un packaging guapo y raro como el cassette púrpura de Raekwon… Me parecía muy ambicioso y difícil hacer que un homenaje así fuera respestuoso y estuviera a la altura del referente. Tenía pensado que el protagonista se estuviera confesando con un cura a través de skits en los que contaba la historia, pero todo eso se desechó.

Me di cuenta de que sabía hacer singles, pero no un álbum. Llamé a Dano y le pedí que me ayudara, se vino cinco días a Tenerife y montamos un camp con Ellegas e Indigo para setear el tono del disco y empezar a plantear movidas. Luego las sesiones continuaron en Zaragoza con Lex haciendo también de productor ejecutivo y el resto es historia.

Hablando de esto, ¿Cómo eliges a los artistas que colaboran en el álbum?

No sé, fue bastante natural todo. No quería tampoco colaboraciones punteras, sino colaboraciones de canarios que me gustaban, que pudieran aportar algo al discurso y que por background cultural encajaran en la historia.

La excepción a esto es Alba, que aunque no sale acreditada por decisión personal es la única intérprete vocal femenina en España en la que puedo confiar a nivel técnico. De resto, todas las producciones son in-house. Todos son artistas de Mécèn salvo Big Yahya, con el que empezamos dos tracks pero sólo uno entró en la versión final del álbum.

 

¿Y por qué les elegiste precisamente a Dano y Lex? ¿Cómo habéis funcionado a la hora de trabajar?

Me di cuenta de que si quería hacer algo profesional tenía que trabajar como un profesional. Tenía que montar un equipo de trabajo con el que estuviera cómodo, que entendieran mi pedrada y en el que poder delegar. Que me enseñaran, me aconsejaran, que hicieran que lo que yo tenía en mi cabeza estuviera bien ejecutado. Son unos hiphopheads y una peña muy volcada y comprometida con lo que hacen, y yo necesitaba eso.

Asignar roles y tareas hizo que todos destacáramos en lo nuestro y el producto final sea como se puede escuchar. Quiero nombrar también a Rubens Ziontifik porque aunque se incorporó en el tramo final del proyecto no sólo ha conseguido plasmar todo el imaginario del disco a la perfección sino que, al igual que Lex y Dano, me ha ayudado a nivel personal también con par de rollos que me impedían seguir avanzando.

En cuanto al workflow… No sé, no sabría decirte un proceso claro. Todos aportábamos y dábamos opiniones. Ser un grupo de gente trabajando en algo hace que puedas ver the bigger picture y tener distancia.

 

Ellos dos proceden de un sonido más clásico. ¿Qué ha aportado cada uno al álbum?

Experiencia, tablas, años, referencias, cultura. Aptitudes que yo no tenía y ellos sí. Es todo una simbiosis.

 

De hecho, MBMC reversiona abiertamente el sonido de los 2000, ya sea en la música latina o en el Rap de los States. ¿Cómo sirven estos estilos a la narrativa del álbum?

Tal cual. Y hay muchos guiños, interpolaciones vocales y samples de esa época en casi todas las canciones. Hay mucho easter egg para los curiosos.

No sé, la gente mayor que yo tiene nostalgia por los 90s, pero yo siento nostalgia por los 00s. Soul Sanet, Tony Santos, 50 Cent, Tego Calderón, Perro Flaco, Don Omar, Orishas, Tinguaro… Era lo que se escuchaba en los dosmiles en la isla. Yo cuando era niño los mayores escuchaban eso. Es un sonido que me gusta, que añoro y que me gustaría seguir explorando.

 

En el disco sustituyes el autotune por el talkbox de Sholo Truth, por ejemplo. Parece todo una declaración de intenciones…

West Coast sin talkbox no es West Coast. Sholo no me conocía de nada pero le gustó el track, le gustó el proyecto, y se pegó lo que yo creo que es mejor que muchas líneas de talkbox de la época. Un lujo contar con él.

Me parecía la progresión lógica, ¿por qué hacerlo yo y bitear el trabajo de un pibe que lleva tantos años en España haciendo eso y haciéndolo tan crema?

 

A veces parece que el sonido nacional actual vuelva a estar encerrado en sí mismo. ¿Crees que incorporar todos estos sonidos más viejos puede abrir más el abanico?

No sé si el sonido nacional actual está haciendo eso, no he escuchado bastante para tener una opinión formada, pero sí creo que incorporar este sonido era algo que iba a pasar.

Todo es cíclico: Karl Kani vuelve, Tommy Cash salió en un vídeo hace poco con Ecko vintage. No sé, quizá no ocurre, pero los 00s ya están empezando a ser vintage, yo vestiría a gusto Pelle Pelle

 

Como comentas, creo que el disco es un puente sólido y necesario entre esa música y el momento actual. ¿Cómo elegiste qué música sí y qué música no tenía cabida?

La que escuchaba y la que no. Sin más. Los nombres que acabo de dar son un buen ejemplo. No me puse en plan “uf, hay que hacer esto bien, qué homenajeamos y qué no?”. Que va, fue todo mucho más orgánico y visceral.

Antes hablabas de las influencias del Good Kid, M.A.A.D. City y del Only Built 4 Cuban Linx, que son bastante claras, sobre todo a la hora de usar recursos narrativos. ¿Qué han representado estas obras para ti?

GKMC me demostró que se podía contar una historia sin que fuera un coñazo. GKMC hace que todas las canciones estén justificadas en cuanto a sonido y ubicación en el tracklist. OB4CL es como la Biblia en un proyecto así, no puedes obviarlo.

Tuve que estudiarme más discos “conceptuales” del Hip Hop para ver cómo hacerlo, rollo Deltron 3030, Twelve Reasons to Die, The Autobiography of Kirk Jones, The Minstrel Show… Incluso estuve viendo con Lex par de episodios de “Trapped in the Closet” de R Kelly con el Genius abierto para ver cómo narraba la historia.

 

En el disco recurres continuamente a llamadas de voz y notas de audio para guiar la narración. ¿Crees que la gente va a dejar de enviarte audios a partir de ahora? (risas)

(risas) Hay memes en Twitter ya con eso. Espero que no porque odio los chats de texto.

 

El protagonista, un G de barrio en Tenerife, presenta diversas situaciones, muchas con las que muchos jóvenes se pueden sentir identificados. ¿Hasta qué punto una historia personal puede dar voz a una generación? ¿Crees que el estatus del protagonista puede ser un signo de los tiempos?

Creo que el protagonista puede ser un signo de los tiempos en el sentido en el que es un niño desorientado pidiendo ayuda. Es un millenial más al que le dijeron que era especial, que pertenecía a la generación más preparada de la historia, pero haciendo todo lo que se suponía que tenía que hacer, todo lo que le dijeron que tenía que hacer, no consiguió todo lo que el neoliberalismo le prometió que iba a obtener.

Es un niño con un sistema de creencias inestable y unos valores volubles.

Creo que la gente de mi quinta conecta tan bien con el álbum porque todos nos sentimos un poco así.

En Canarias, en concreto el caciquismo, la corrupción local y la falta de industria han hecho que las islas sean un yermo de oportunidades. No hay nada. Las islas se subastan a inversores rusos, a la explotación del turismo… La gente no tiene esperanza ni grandes planes. Ha sido explotada por los intereses económicos de las clases dominantes. Las islas son una colonia española, territorio de ultramar relegado a ser “región ultraperiférica” cuando en realidad siempre han sido centro y nexo entre América, África y Europa, pero se trata como un vertedero.

La población isleña se encuentren en riesgo de exclusión social, con las mayores cifras de paro estructural del país, está a la cabeza de las comunidades autónomas en índice de pobreza y desnutrición infantil (lo que afecta al sistema educativo), es la comunidad que presenta más litigios… La gente aun siendo pluriempleada no consigue un sustento para una vida digna  y se dan situaciones surrealistas como el agricultor que ya entrado en sus 70 y pico años deja de cultivar papas y tomates para poner 20 matas de marihuana, malvender la cosecha al drugdealer local y así poder comer.

Todos estos factores hacen que cualquier isleña o isleño de mi generación empatice con la historia que cuenta el álbum. Tenerife no es Crenshaw o Nápoles, pero es un barrio obrero gigante de 2.034 km² dónde sólo una pequeña minoría experimenta “el paraíso” que el turismo quiere vender, y empuja a los jóvenes (sobre todo en áreas rurales) a que busquen, con muchas comillas, “vías alternativas de financiación” para satisfacer las necesidades que crea el sistema neoliberalista: El perro, el coche y la casa al lado de la playa. Sin estudios, sin oportunidades y con el desasosiego de llegar a la veintena y descubrir que la realidad que te toca vivir poco tiene que ver con la narrativa del sueño idílico que nos inculcaron.

Maracucho Bueno Muere Chiquito habla de esto.

El disco une numerosas referencias religiosas, al góspel… Me recuerda en ocasiones a Bone Thugs n Harmony. ¿Qué papel tiene Dios y la religión para ti?

Antes de empezar quiero dejar claro que yo odio la Iglesia como institución. Es una de las empresas más lucrativas de la historia, es un lobby muy fuerte que sólo mira por sus intereses. No hay nada de cristiano en ella por definición. Yo me considero cristiano en el término más radical de la palabra, “seguidor de Cristo”.

En la época en la que se supone que él vivió el poder religioso y legislativo iban de la mano, en las sociedades primitivas el jefe de la tribu era designado por dios al igual que Franco era el caudillo por gracia divina: era un argumento para legitimar la jerarquía piramidal. Por eso la religión se mezclaba con el día a día de los creyentes y dentro de las religiones hay normas para el lifestyle de sus feligreses, como el kosher, por poner un ejemplo.

Imagínate eso, un pueblo controlado militarmente por Roma pero donde el judaísmo permea el día a día de la gente y de pronto aparece un agitador político. Un comunista feminista que habla de que todos somos iguales y que somos parte de algo más. Locurote hermano.

O sea, dejando de lado las partes de fe en la que se dice que es hijo de Dios, y que revivió a los tres días y todo eso…si obviamos toda esa parte y ponemos durante un momento que su existencia fue un cuento, que nunca hubo un Jesús de Nazaret, sigue siendo una historia muy poderosa e inspiradora. Es un tipo que tenía muchísimos seguidores, que en su mano estaba organizar una revuelta armada contra el poder establecido, pero decidió morir en una cruz por sus ideales, por la idea de que el amor es lo más grande y lo que nos une a todos, que somos hijos de él.

De hecho él no habla de Dios como un señor con barba en el cielo que juzga y dicta si vas parriba o pabajo, no. Él en hebreo habla de “Elohim”, que traducido es algo así como “todos los dioses” o “muchos dioses”. Para él el reino de Dios era aquí en la tierra, y se construía con amor.

Jesús fue un Bob Marley Tupac Che Guevara judío de la época, y cuando murió se organizó una secta alrededor de él que hoy llamamos “iglesia cristiana”. Uso los símbolos judeocristianos como “Dios”, “Señor”, “Padre” o “luz” porque me crié en eso, yo tengo la comunión y la confirmación hechas, mi madre era profesora de catequésis y en mi casa ese rollo se vive; pero quizá si hubiera sido budista usaría otro lenguaje y si hubiera sido un animista de una tribu perdida de la selva le rezaría al dios del río o al dios del árbol.

Entiendo que para un ateo todo esto es igual de irrisorio que una creencia normal, no intento justificarla, sólo explicarla. Sé que el “amor” es un constructo humano y que aún yo mismo tengo que aclararme con lo que “es”, que el amor no puede medirse en bares, julios o voltios, por tanto es algo inexplicable y que sigue siendo una fe como cualquier otra, pero es la mía, y creo que si tiene que existir algo que une a todo lo que está vivo ese algo es el amor.

 

Con el disco, los mensajes de voz, y todo esto que me explicas, parece que nos muestres tus entrañas. ¿Qué opinas, nos lleva esto de nuevo a la idea del mártir?

Es una movida muy personal. Hay cosas en el disco que escribí en caliente y pensé en quitar, pero ese soy yo. Al final la música es algo que hago para mí y que gracias a Dios me da de comer. Si hubiera omitido las cosas que realmente me preocupan y me afectan creo que no estaría tan contento con el disco. Hacerlo fue casi como terapia, porque el disco presenta muchas preguntas, pero no respuestas; el final queda abierto y cada uno decide lo qué pensar o lo que le ocurre al protagonista, si cambia o no.

Creo que todos tenemos una losa en la conciencia de cosas que podríamos haber hecho mejor, creo que al final del día todos tenemos la certeza en la barriga de que el amor es lo más importante y el motivo más prioritario por el que hacer las cosas, pero yo tampoco soy un ejemplo a seguir ni mentor espiritual de nadie. Más bien necesito yo uno (risas).