Dimitri from Paris: 3 décadas cuidando la casa

A finales de los años ochenta corría por París un turco de ascendencia griega  con la mejor colección de maxis y EPs de house americano de la época. Dimitri Yerasimos era poco hablador. Distante en el trato, volcaba toda su pasión en pinchar en Radio 7. Su colección de imports sonaba en las habitaciones de miles de personas en Francia: fue en la emisora NJR donde presentaba Megamix (el primer, -y el mejor-, programa de música house de Europa).

Dimitri from Paris compaginaba su trabajo en la radio con la producción musical de desfiles de moda para Yves Saint Laurent, Hermès, Chanel o Jean-Paul Gaultier. En su cabeza corrían los últimos remates a su primer e imprescindible disco Sacrebleu (1996) mientras en Francia se gestaba el núcleo electrónico más importante de la época en Europa (británicos y monsieur Garnier a parte, claro está): Étienne de Crécy, Cassius, Bob Sinclair y Daft Punk. Dimitri, a diferencia de las otras luminarias de la electrónica francesa, no era habitual de las famosas raves noventeras parisinas ni tenía especial querencia por el techno, más bien todo lo contrario. Un turco con pinta de marqués arruinado en el casino de Mónaco se paseaba por las mejores cabinas de Europa pinchando en traje una mezcla de loungue, pop francés de banda sonora, música disco y house neoyorquino. Su  frech touch era mucho más classy y trendy que el compedio de Chicago house, HI-NRG, techno, boogie y disco que pasaba por las batidoras de Motorbass, Stardust, Modjo o Yves Larock.

En 1996 Sacrebleu vendió 300.000 copias y Mixmag lo escogió como disco del año. Aires de samba y jazz, house americano y disco sin aspavientos, sin morralla, sin necesidad de pinchar con chándal con capucha, puterío fino y tacón de aguja.

Dimitri ha producido cientos de remixes para artistas tan dispares como New Order, The Brand New Heavies, Björk, Étienne Daho o Los Amigos Invisbles, pero lo que le distingue del resto de los mortales son sus edits, mixes y reworks de piezas clave en la historia de la música disco. Dimitri from Paris, en este sentido, juega en la misma liga que Danny Krivit o François Kevorkian, preservando –keep the vibe alive- lo que un día fue el groove primigenio. Su discografía está poblada de guiños a Salsoul Records y al sonido house de Nueva York. En la trilogía Playboy, A Night at the Playboy Mansion (2000), After the Playboy Mansion (2002) y Return to the Playboy Mansion (2008) mezcla disco y house afro-americano como si se hubiese criado en las cubetas del Paradise Garage. El primer disco de la saga vendió 400.000 copias y le catapultó al top 10 de DJS internacionales.

A veces se le ha criticado por hacer un house más horizontal que vertical, cuando en realidad su único disco no orientado estrictamente a las pistas de baile es Cruising Attitude”de 2003: un pasaporte literal hacía el lujo del lounge electrónico bañado en toneladas de alcohol premium. Una sobrada que la discográfica envió a la prensa en forma de carpetita de viaje con pasaporte incluido sellado por un Dimitri que en la época tenía uno de los cachés más elevados del gremio. Champagne, cocaína y easy listening: lujo y mareo en el jet privado.

Pero en la discografía de Dimitri From Paris destacan tres obras maestras del género: Disco Forever (2000), My Salsoul (2001) y el caso que hoy nos ocupa, Dimitri From Paris presents Salsoul Mastermix.

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Salsoul Records facturó desde Nueva York la mejor música disco de su época  (tanto en lo instrumental como en lo vocal -lo que después llamaríamos garage) que llegó a definir tanto el clubbing de la época como la vida musical en EE.UU. Con el paso de los años, su influencia internacional ha crecido y ahora es reconocida como una de las marcas más importantes de la música de baile. Dimitri fom Paris considera a Salsoul Records el principal proveedor de discos de calidad del mundo y en este Mastermix presenta un doble disco, uno mezclado y el otro como una colección de reediciones exclusivas.

«Desde mediados de los años 70, Salsoul Records se apoderó de la emergente música soul uptempo de Filadelfia que canalizó a través de una serie de innovaciones para convertirla en disco. Esas innovaciones, desde entonces,  estuvieron presentes en muchas formas de la música y de la propia industria musical: el vinilo de 12 », las versiones remix / dub en caras B, y, sobretodo la figura del DJ en el centro de todo este universo. El catálogo de Salsoul está  elaborado con energía y con ese deseo de elevarse por encima de la propia música y con la ingenuidad del ímpetu por cambiar el mundo. La música de Salsoul Records es atemporal y realmente ha ayudado a cambiar el mundo para mejor” explica Dimitri from Paris a propósito de su segunda vuelta al catálogo de Salsoul después de “My Salsoul” de 2001.

Originalmente editado en 2015, solo para Japón y en CD, las pocas copias  que salieron de allí llegaron rápidamente a los 200 euros en Discogs. Eso y la fulminante desaparición -casi se vendió inmediatamente- del doble LP de reediciones exclusivas para el Record Store Day de 2017 llevó a Salsoul a  comisionar un lanzamiento global de este “mastermix” en CD, vinilo y digital.

En el disco mezclado Dimitri selecciona no sólo una serie de clásicos de la música disco más seminal (My Love Is Free Double Exposure, Handsome Man Sparkle, I Like It Like That Inner Life o el When I Come Home de Aurra) sino también un quién es quién de los pioneros del remix: de Walter Gibbons a Frankie Knuckles, pasando por Shep Pettibone, Larry Levan, Francois Kevorkian y Tom Moulton: la lista de temas incluye reinterpretaciones que definen el proyecto de este  remix, que servirá a las nuevas generaciones para que conozcan la influencia del sonido Salsoul. Es muy difícil seleccionar, pinchar y cuadrar el catálogo de Salsoul como lo hace Dimitri from Paris. De hecho solo él y Danny Krivit tienen ese don especial.

En el segundo disco el francés presenta 10 de sus propios re-edits, seleccionando canciones y artistas de Salsoul Records que tienen una gran importancia en lo personal y en lo artístico para Dimitri from Paris, demostrando que ahora ya sí, es el mejor en este campo. El trabajo en los nuevos edits es finísimo: destacan por encima de todos los de Love Sensation de Loleatta Holloway, Ten Percent de Double Exposure  y Moment Of My Life de  Inner Life. Un disco excepcionalmente bueno.