Cuesta comprender por qué un productor como Todd Terje, con una extensa carrera que ya dura una década y un surtido de maxis, edits e himnos que han enganchado más allá de las huestes fanáticas del disco, no tuviera un álbum en su discografía. Quizás el noruego no se encontraba cómodo con un formato más extenso, al que se le pide, además, cohesión y línea narrativa. Quizás fuera temor a decepcionar a un público muy bien acostumbrado, dada la eficacia de sus fantasías de baile retro con aires kitsch. Después de escuchar este It’s Album Time, se puede intuir que ambos motivos planean en la confección de este disco. Por un lado, Terje ha colocado estratégicamente en el tracklist aquello que ya ha sido éxito fulminante (“Strandbar” e “Inspector Norse”) o que tiene todas las papeletas de serlo, como la fantástica versión de “Johnny & Mary”, que viene con colaboración vocal de altos vuelos: Brian Ferry. Por otro lado, el noruego no solo no ha querido renunciar a sus dos últimos grandes hits, sino que además tienen un papel relevante en el desarrollo del disco. Son momentos álgidos, grandes inyecciones de ritmo y hedonismo que obligan al oyente a acompañar el ritmo con alguna parte de su cuerpo.

Pues no todo en este disco es baile. Aunque las vigorosas y aceleradas “Delorean Dynamite” y “Oh Joy” añaden minutaje bailable y tensión discoide, Terje le dedica muchos momentos a la fábula kitsch, a poner banda sonora a un crucero por la costa mediterránea de señores mayores marchosos, pastosos, con pajarita y pamela. “Preben Goes To Acapulco” es excepcional en este menester, con sus arpegios ensoñados y su bajo cautivador, pero “Svenks Sas” tampoco se queda atrás intentando emular a una orquesta salsera un poco descarriada. Seguiremos sin saber por qué ahora y no antes; por qué 2014 es el momento de facturar un disco para Todd Terje y por qué, siendo el momento ahora, le ha reservado espacio a temas ya conocidos. Pero a pesar de que esta maniobra huela a falta de riesgo, el conjunto del álbum resulta homojéneo, entretenido y encantador para vislumbrar desde cualquier terraza los primeros días de sol y calor.