Majical Cloudz es un grupo que tiene ambición, pero una intrínsecamente musical. Con dos álbumes publicados en el gigante del indie Matador, otro autoeditado en el que una, por entonces, poco conocida Grimes, prestaba su voz y otra serie de lanzamientos dispersados por ahí, ya queda claro que el dúo no se va a mover de su postura. Han encontrado su sonido, están satisfechos con él y tienen un número de seguidores fieles lo suficiente amplio como para que se puedan dedicar a esto sin mayores quebraderos de cabeza. Cinco años después de que se estrenasen no se esperan ya grandes cambios en los canadienses, ni los reclamamos.

Poner etiquetas a su música resulta difícil. Es un pop experimental que no se adscribe a ningún género en particular. Si tuviésemos que describir lo que hacen en pocas palabras sería canciones tristes. Así, tal cual. Esa es su única aspiración. Pero, ojo, no están aquí para lamerse las heridas, sino para acompañarte en el dolor, compartirlo contigo. Sólo hay que ver el título del LP, “Are You Alone?”, o “If You’re Lonely”. Son conscientes de que hay gente que vive en la soledad y que necesita calor humano. Te ayudan a convivir con ello, a entender que no es ningún drama, que forma parte de la vida. Con todo, estés triste o alegre, estas balsámicas composiciones epatarán con cualquier oyente por lo bellas que son.

Si en su debut para Matador, ‘Impersonator’, ya dejaron claro que lo suyo eran patrones minimalistas, con una instrumentación espartana que recurría al piano, el sintetizador o la caja de ritmos para respaldar el portentoso barítono Devon Welsh, que, con todo, siempre muestra una pasmosa versatilidad vocal, atmósferas tóxicas con zumbidos de sinte o ruido blanco, aquí la otra mitad, el productor Matthew Otto, que fue estudiante de un programa de electroacústica, se encarga de rematar la faena para que esto parezca un grupo en lugar de una one-man band. Eso sí, para esta ocasión ha decidido contar el apoyo de Owen Pallett (conocido no sólo por su música en solitario, sino como un reputado músico entre bambalinas, cuyos servicios han sido requeridos tanto por artistas más estrictamente electrónicos como Daphni y Pet Shop Boys, como por otros más vinculados al indie como Arcade Fire o Grizzly Bear) para la percusión, la viola y el piano. No es que sea un avance sustancial en el sonido, pero da una idea del tipo de cambios que puede haber en el seno del dúo de aquí en adelante.

Otra de las bazas de Majical Cloudz es Devon Welsh, no como vocalista, sino como compositor. Su escritura es intensa, pero ni satura, ni empalaga, ni pedantea. De nuevo, trata temas como el dolor, la tristeza y la muerte (atención a esa colosal “Silver Car Crash” que narra un accidente mortal de coche por amor), pero también hay espacio para el deseo y la amistad. Por poco inglés que sepas o por poca atención que prestes a las letras (voluntaria o involuntariamente), aquí no hay barrera de ningún tipo. Las frases que suelta Welsh entran por los oídos y se quedan en tu cabeza. Al contrario de lo que pasa con muchos grupos anglosajones, o incluso, españoles, sus letras no son crípticas ni indescifrables. Son mensajes claros. Unos se refieren explícitamente al carácter de sus producciones (“Me gusta cuando la canción va lenta”), otras se preguntan el porqué de su temática (“¿Cuál es el sentido de una triste, triste canción?”), por momentos se refieren explícitamente a la tristeza que siempre sobrevuela su obra (“Trataré de no estar tan deprimido”), también habla de aceptación (“Tienes que aprender a amarme / porque soy lo que soy”), hay momentos para la esperanza (“Estaba equivocado que no podía sentir amor”) y la joya de la corona, esa que conecta con la idea del título (“Así que si te sientes solitario / No tienes que estar totalmente solo”). Música, palabra, qué más da, Majical Cloudz tocaron con la tecla adecuada y no queremos que cambien jamás.