Con el asentamiento de la era digital y la democratización de la cultura electrónica donde cada uno puede ser dj y productor con el mínimo esfuerzo, muchos artistas están intentando volver a los orígenes en busca de la diferenciación y autenticidad que siempre ha tenido la escena electrónica más underground, y techno en particular. Darko Esser, propietario del sello Wolfskuil, buscó una vuelta a los días en los que las galletas blancas eran el pan de cada día en las cabinas. Se creó un nuevo pseudónimo, Tripeo, y comenzó a editar Techno, en el amplío sentido de la palabra, únicamente en vinilo y con tracks sin titular. Un reencuentro con la pureza que como no puede ser de otra forma tuvo una buenísima acogida por parte de los dj techneros que continúan fieles a los Technics y a las pesadas maletas. El holandés, tras “cinco viajes” desde 2012, se ve con fuerza de entregarnos un L.P siguiendo esta filosofía que queda recogida en Anipintiros.

El 13 de abril se puso a la venta este doble vinilo con ocho cortes, dos por cara, todos bajo el título de Anipintiros y con la diferenciación en la numeración. En este primer álbum del proyecto más purista de Esser, el tulipán muestra su concepción y sensibilidad que tiene sobre el género. Nos encontraremos con un disco donde veremos diferentes vertientes a lo largo de las ocho producciones, unas más groovy, otras más minimalistas, otra más detroitiana, otra buscando una visión más mental y seca, cortes mucho más marcianos, algunos muy dub y otros con elementos ácidos. Hay recursos para todos los gustos y ese es el punto fuerte del trabajo.

En definitiva bajo su aka Tripeo el proucdtor ofrece un despliegue enorme para demostrar que no solo hay un solo camino a la hora de hacer bailar con el techno. Se vaticina otro éxito desde una forma tradicional de concebir la música electrónica.