Aunque nacido en Wolverhampton, Mark E tiene base en Birmingham, lo que no quiere decir ni mucho menos que su música se mire en el espejo del techno más crudo. Lo suyo es el house, eso sí, influenciado por la revolución industrial de la zona que le vio crecer, las West Midlands. Un rework de Womack & Womack que llegó a los oídos de Giles Peterson, DJ de BBC Radio, hizo que el mundo le conociese. Pero no fue hasta que remezcló a Matthew Dear que entró en la casa de Ghostly/Spectral Sound. Desde entonces ha entregado dos álbumes en el sello norteamericano, así como multitud de maxis en Running Back y su propia discográfica Futureboogie Recordings. Pero si ese “Product Of Industry”, publicado a principios de año se centraba más en el auge y caída de la industria, su nuevo EP, “Avion”, pone la mirada en la música más aireada y suntuosa.

El maxi se abre con “Molyneux”, una pieza de house elegante de tempo relajado y desarrollo parsimonioso. No es material para reventar directamente las pistas de baile, sino más bien para que se te meta dentro de la cabeza, especialmente esos espirales en tirabuzón. “Avion Central” sigue el mismo rollo cerebral, con un aspecto quizá más melódico. Tiene un aire casi oriental y, sin duda, es lo mejor que encontramos en el extended play. Por su parte, “Clares Gate” reúne todas las cualidades de las pistas anteriores, para entregar una pieza mucho más movidita y con unos interesantes sonidos acid saltarines. Más cerca del techno que del house. “The 535” contiene un cachondo sonido que parece sacado de un aeropuerto, algo que encaja muy bien con la temática del EP. De hecho, tiene unos patrones repetitivos que invocan a los Kraftwerk obsesionados por las carreteras y los medios de transporte.

Mark E no se olvida de su aplaudido segundo disco, “Product Of Industry”, y por eso pide para redondear el maxi dos remezclas a cargo de Alvin Aronson de White Material, que aporta sus habituales toques minimalistas a “Bog Dance”. Cierra el EP el dúo Leon Vynehall y Christian Piers, más conocidos como Laszlo Dancehall, que recrean “Being Hiding” con resultados explosivos. Así bien, quedan claras dos cosas aquí. Que sí que es cierto que estas piezas respiran más que las de su predecesor y que hay buen material tanto para la escucha en casa como para comprarte el plástico y que suenen estas tonadas en tus mejores sesiones.