Fernando Lagreca siempre ha sido un apasionado de los sonidos más vintage, un hombre todoterreno de nuestro panorama musical que nunca se ha empequeñecido ante los retos. Hace dos años, con “Childhood Is All We Have”, se valió de aquella manida etiqueta del chillwave para mostrarnos unas melancólicas postales de pop sintético que reivindicaban su infancia y adolescencia en Uruguay (el país que le vio nacer y que abandonó hace más de una década tras instalar su laboratorio sonoro en Barcelona). Y sí, parte de ese poso aún permanece en un tema de lo más balsámico como “Quiet Lake”, pero lo que predomina ante todo en este nuevo “Control” son piezas que lo vuelven a hermanar con el synth-pop de carácter italo y las pistas de baile.

La muy ochentas “Loved” parece un homenaje a sus héroes malditos de la new wave, aunque las dos bazas más inmediatas corresponden a unas “X” y “Way Of Control” dominadas por unos sintes pesados y un cálido deje house que hará las delicias de los oídos más hedonistas. La elegancia lo prima todo,  incluso hasta cuando se pone algo más ambiental de lo cuenta y vertebra una canción como “Djurgården”  que consigue teletransportarnos acertadamente a esa gélida isla sueca de la que toma nombre su título. El abanico sonoro de Lagreca no entiende de límites y, nuevamente, ha vuelto a demostrarnos que sabe lo que se hace.