Amigüito de los Martinez Brothers y de Dennis Ferrer además de habitual de las cabinas de las sesiones Circo Loco del ibicenco DC10, podríamos decir que el neoyorquino Filsonik es un tipo de esos a los que ahora se les llama “cool”. Apasionado de las sonoridades houseras surgidas de la Gran Manzana y con formación musical clásica, su debut en Hot Creations, sin ser la panacea housera que te venden en la nota de prensa (pues claro, qué van a decir), sí que hay que reconocer que es un tema la mar de resultón, de aquellos que seguramente me gusten mucho más el día/noche/tarde que lo escuche con un buen sistema de sonido y cervecita en mano, que en la soledad (y humedad) de mi hogar.

“Dogfish”, de incesante, incansable, y por qué no decirlo, gustoso groove, elemento en el que se basa prácticamente toda la pieza, tiene toda la pinta de hacer las delicias de los amantes de las fiestas más maratonianas –gracias a su agradable y creciente cadencia se antoja perfecta para volver a coger el ritmo aunque lleves 26 horas dándole al asunto- debido a su espíritu narcótico y a las voces de niños que revolotean por el track, perfectas para, además de mover las caderas con ritmo zombiguachi, poder poner caretos para las fotos de Instagram.

Jamie Jones, uno de los líderes de Hot Creations, imbuido por el espíritu del verano más gamberro, viciosón y discotequero, remezcla “Dogfish” a base de retorcimiento de beats, groove aún más gordo y cencerros aquí y allá. Casi que me quedo con ésta.