Jay Haze es un veterano que le da a todo desde el techno más mínimo hasta el house más profundo pasando por el hip hop o el ambient. En esta ocasión une fuerzas con ESB para facturar un precioso larga duración a base de limpios temas de techno melódico y ensoñador combinando elementos muy electrónicos con otros más orgánicos como Rhodes o guitarras. Sorprende que un sello tan pistero y focalizado en el house como es Leftroom proporcione espacio a trabajos de este tipo.

El disco tiene una continuidad a base de interludios ambientales con vocales femeninos que recitan pequeñas frases que unen un tema con otro, por lo que la escucha continua de toda la obra está más que recomendada.

Me recuerda en general a esa época de principio de este siglo en la que las sonoridades preciosistas y las armonías tomaron la escena al asalto a partir de la explosión de los primeros Border Community o los trabajos del sello Traüm.

Música para consumir a cualquier hora del día sin miedo a estridencias.