Bill Kouligas, mente que determina cada paso del sello berlinés PAN, lleva demostrando en los últimos años una tremenda coherencia estilística y conceptual referida a distintas perspectivas de la experimentación electrónica. Un mérito que consigue tejiendo publicación tras publicación un envidiable abanico de propuestas innovadoras venidas de muy distintos contextos. El presente 2014 no ha sido una excepción; tomando como precedente directo el rotundo y laberíntico “KOCH” del artista británico Lee Gamble, Kouligas presenta otro notorio ejemplo de vanguardia que documenta un nuevo y emergente punto de vista sonoro.

En esta ocasión el protagonista es TJ Hertz, más conocido como Objekt, que tras irrumpir en la escena con tres EPs auto editados entre 2011 y 2013, colarse en un lugar privilegiado de las maletas de un sinfín de DJs del eje Berlín-Londres gracias a “Cactus/Porcupine” (Hessle Audio 2012) y compartir un 12” junto a nada menos que el dúo Dopplerefekt, aúna sus esfuerzos creativos más ambiciosos hasta la fecha en este primer larga duración.

Siendo su sonido caracterizado por un tangencial punto de encuentro entre el techno y el dubstep, el joven alemán empezó a dar forma a “Flatland” hace un par de años a partir de un proceso guiado por un enfoque completamente distinto al modo de plantear sus trabajos previos. Dejar atrás la perspectiva club para dar rienda suelta al diseño de un espacio sonoro tridimensional ha sido sin duda alguna el principal objetivo del artista. Y hay que decir que lo ha conseguido con creces.

La sensación de inmersión espacial es clara y manifiesta desde la inicial “Agnes Revenge”, antesala a un vertiginoso recorrido por cibordélicos pasajes electro conducidos por fibra óptica (“One Fell Soop”, “Ratchet”, “Interlude(Whodunnit?”) que encuentran su balance narrativo con espacios más transitorios como los que se pueden descubrir en la detalladísima “Second Witness” o la hipnótica y espectral “Agnes Apparatus”. Todo ello cohesionado junto a reminiscentes ecos del escenario club o rave como la cinemática “Dogma” o el berghainesco guiño “One Stitch Followers Another”. Mención especial merece el desarrollo de las canciones más orientadas a la descripción de paisajes (las mencionadas “Second Witness” o “Agnes Apparatus”, técnicamente soberbias y ricas en matices) gracias a los cuales podemos apreciar esta nueva faceta del artista.

“Flatland” desprende cierto halo críptico alimentado por claroscuros pasajes industriales de variable velocidad. Un resultado final equiparable a un imaginativo tour de force en el que memorias del club parecen haber sido traducidas a partir de un importante esfuerzo re- interpretativo. De este modo Objekt se gradúa con nota en el formato LP con un mensaje construido a partir de una perfeccionista y ultra precisa arquitectura de los elementos que lo conforman. Un trabajo que hará las delicias de los oyentes que agradecen especialmente los detalles y la complejidad entendidos como motor de movimiento a través del cual es posible viajar a través del sonido. Escucha especialmente recomendada con un equipo de sonido envolvente y generoso en subgraves.