Justin Jay es el recluta más joven de la escudería de amantes del bajo de Claude Vonstroke. Tanta es su juventud, que Justin compagina sus apariciones en Miami y demás fiestas del sello con sus estudios superiores. Sí, el chico que se esconde tras el nombre Justin Jay, que seguidores del sello reconocerán sin problemas, no es más que un chaval que está acabando sus años de college al mismo tiempo de pasar ratos en el estudio y trabajar de becario en las oficinas de Dirtybird. ¿Quién se quejaba de que no tenía tiempo suficiente en el día? En fin, hablemos de la música que es a lo que hemos venido.

Este EP se compone de tres cortes, ‘Analysis Paralysis’, ‘Denial’ y el corte titular ‘Instincts’. Lo que sorprende desde el principio es el increíble conocimiento de este chaval de la música de baile y sobre todo, su destreza en el estudio. No, aquí no hay productores fantasma. Tomando cucharadas de Detroit y del acid house, este productor angelino crea tres cortes para la pista de baile con denominación de origen. ‘Analysis Paralysis’ es probablemente el corte más oscuro y technoide del EP, con un bajo seco y profundo junto a elementos casi desnudos que componen la parte percusiva, este es un corte para las horas en el que el cartero pasa por casa. Agresivo a partes e hipnótico de principio a fin.

Denial’ empieza con pinceladas disco en el ritmo y los primeros pads que nos encontramos, pero poco a poco va mutando en un monstruo loopeado que combina voces humanas con efectos metálicos agresivos. Para cerrar, ‘Instincts’ se pone robótico a base de bleeps desde el primer bombo, un bombo agresivo y duro a lo Green Velvet de antaño, con esa semi marcha militar que marca el paso de una pista de baile al completo. Voces robóticas nos acompañan a la par que el bajo (que nunca falte) nos empuja a revolvernos en la pista de baile.