Durante años adalid del schranz (género electrónico del cual me reservo la opinión que tengo), Eric Sneo parece haberse hecho mayor y ya no busca la velocidad terminal y el terrorismo sonoro en su producciones, hecho del cual me alegro enormemente. Como decía el anuncio aquel, la velocidad sin control no sirve de nada, y el schranz es un estilo al cual no se le puede pedir más que matraca y emociones fuertes. Vamos, que es un rollito para jóvenes raveros ávidos de trallita (casi) sin sentido.  Y servidor nunca ha sido muy partidario del tema.

Poco de ello hay en el nuevo LP del germano Sneo, editado en Tronic, sello de Christian Smith y que ya indica que el de Frankfurt ha bajado las revoluciones y las sísmicas intenciones de sus pretéritos trabajos de estudio. Pero no temáis, amigos del technazo, porque Eric Sneo sigue dándole duro al techno más rocoso y no en vano su nuevo larga duración se llama Intensity. Título que le va como anillo al dedo a este trabajo, pues otra cosa no, pero intensidad technoide tiene para dar y vender a lo largo de todo su minutaje.

Once temas que van desde el tech house rebosante de groove –pensado especialmente para los danzantes más atléticos- hasta el techno tirando a épico y de intenciones hímnicas pasando por las piezas altamente percusivas marca de la casa, completando un trabajo que no necesita de cortes experimentales ni interludios supuestamente ingeniosos para facturar un álbum poderoso y musculoso y que demuestra que el techno tirando a duro sigue teniendo su público, y sobre todo, sus artistas.