Hace unos días tuvimos la posibilidad de tener una charla digital con Héctor Sandoval, el 50% de Exium, proyecto que comparte con Valentín Corujo y que desde Asturias hace dos décadas que unen fuerzas para seguir evolucionando su sonido, y brindarle al género un nuevo vuelco. Donde se ve reflejado un juego de sombras, oscuridad y contundencia rítmica capaz de incendiar cualquier pista de baile.

Con todo, según sus propias palabras, su tercer largo, Reduction Required, ha sido producido de manera diferente, ya que desde el el principio hasta el final el proceso ha reunido a los dos en un mismo espacio con el fin de capturar la energía con pocos elementos y en un periodo corto de tiempo. Así nacen estos 8 tracks, donde el techno se expande de una manera concisa y fuerte. “Hemos intentado buscar mucha textura en el sonido y hay mucho hardware, porque queríamos huir un poco de todo este saturado sonido digital”, aportaba Sandoval como contexto. 

Reduction Required entonces nace de dos personas que se conocen, que hacen música juntos y separados, que han tocado en distintas ciudades del territorio español, y han sido invitados al clubes internacionales, destacando su presencia en Tresor (no imagino un lugar mejor para que su sonido se luzca). Tienen además un sello, Nheoma Records, que les permite hacer lo que se les da la gana, y para esta ocasión han hecho un disco en poco tiempo y con una idea en concreto: no sonar digital.

Desde la primera reproducción este disco es para la pista de baile. Es tan brillante como oscuro y durante todo el viaje sideral que representa, dan ganas de mover alguna parte del cuerpo. Si lo escuchas en tu casa, seguramente no tardarás en mover la cabeza con alguna de las percusiones, o perder el pensamiento con los sonidos que aparecen entre la melodía y el ritmo.

El LP, que ha sido lanzado en vinilo, se estrena con el track que le da nombre al disco, y que comienza con guiños de acid. Buen inicio para lo que sigue, ya que se puede palpar por dónde se dirige el dúo en este nuevo manifiesto musical. Ya aquí el uso de máquinas vislumbra lo que Tensal ha dicho en la entrevista. Sonido puro y rudo para expresar su nueva referencia musical.

Redox Reactions resume la oscuridad a la que se puede llegar en un club en hora punta. Es uno de esos tracks que se merece sonar después de las 3 AM, o por qué no para cerrar una buena sesión, en la que se propone contar un cuento, de esos que dan pesadillas. Otra vez el kick es lo que guía el tema, sin perder de vista las texturas que envuelven sin poder decidir qué sentido usar para entenderlas. Para seguir con la sinestesia, continúan con Carbon Cycle Models, y, haciendo referencia al nombre, el techno se vuelve más industrial, pero nunca cae en la simpleza.

No se puede decir ni por un segundo que el disco sea simple, o caiga en recursos trillados. Es más bien complejo y denso, con muchos trucos en los que se pueden palpar miles de capas entrelazadas. Lo mismo se repite Emision Spectrum, otro track en el que se puede ver el humo de la pista, al mismo tiempo que se puede sentir el movimiento de cuerpos danzando. Uno de los puntos álgidos del LP.

Vector Potential y Orbital Decay, los vuelve a encontrar en la misma armonía oscura y complicada, como si todo el disco estuviese pensado para volver locos los oídos, y desafiar los altavoces de cualquier lugar. Para terminar, Destructive Testing y Photonics, crean imágenes confusas, como si Reduction Required hubiese sido producido para alterar la conciencia y desafiar la capacidad de interpretar el techno para llegar a otra escala de profundidad sonora.

Tercer disco del dúo, que marca una nueva búsqueda de sonido bailable, sin dejar de lado la experimentación con máquinas y el objetivo de continuar evolucionando su sonido con cada track. Un álbum para quienes no se conforman con lo típico del género, pero buscan algo eficaz para bailar.