La verdad es que siempre he tenido una debilidad por el house ácido y si hay alguien que puede clamar su puesto en este estilo (con todos mis respetos hacia DJ Pierre o Sleezy D), ese es Josh Wink. El chico malo de las rastas y el ‘Higher State Of Consciousness’ (tema que también daba a conocer a Sonique), siempre ha tenido también debilidad por las lineas ácidas que por accidente escupió un buen día una Roland TB-303. Ese sonido ha estado presente de una manera u otra en la música electrónica desde que Phuture (DJ Pierre, Spanky y Herb J) pensando que la máquina en cuestión no funcionaba correctamente, parieron allá por 1985 (publicada en 1987) ‘Acid Tracks’.
Mucho ha llovido desde esos años y el acid house ha mutado ha flirteado también con el techno y más estilos, pero el clásico acid, aparece de nuevo representado con sutileza y magia en este ‘Talking To You’ del productor de Philadelphia.

Una base 4×4, una voz distorsionada, repetida hasta la saciedad diciendo que nos está hablando a nosotros y todo esto sobre una cama de linea ácida que entra y sale, se hace más grave, más aguda, ataca y se relaja… una experiencia sin igual en una pista de baile, al menos en mi más que humilde opinión. Con suficiente pegada y potencia para destrozar cualquier pista de baile, ‘Talking To You’ se presenta en dos versiones de largo recorrido o DJ Friendly. Una en su versión original, probablemente la más agresiva, con dos parones geniales y en especial el segundo, cuando parece que el tema ya está muriendo, de repente te da en toda la frente y si alguien se queda indiferente en la pista de baile, por favor llamen a la cruz roja, que algo está mal con esa persona. El segundo corte es el Groove Mix, menos agresivo y pistero que el original pero con suficiente fuerza como para revivir a un muerto. Para acabar tenemos una acapella y algo que no se si usará mucho, un radio edit.

Aunque el acid no sea a lo mejor plato de gusto de todos, algo que creo que no cabe duda es que un buen corte ácido bien puesto en su momento correcto puede poner patas arriba cualquier pista de baile y este nuevo trabajo de Josh Wink sin duda lo logra.