Uno siempre piensa en que las vueltas de los artistas suelen ser más personales, íntimas, algo para redescubrir la personalidad musical del productor. Una primera observación, entonces, es que Hendrik Weber se reinventa utilizando el contacto con el otro, para así volverse a autodefinir en una relación armónica con Scott Mou a.k.a. Mr. QueensBendik Kjeldsberg de the Bell LaboratoryThe Triad, entonces, se construye, según el propio Weber, en juntarse a hacer jam con amigos. Dejando de lado, el apuro actual de comunicarse a través de las redes sociales, Pantha du Prince vuelve a brillar con un disco con colaboraciones y con una destacada presencia de voces y algo para decir.

El álbum comienza con The Winter Hymn, que brinda una mirada rápida a lo que será el resto de la decena de tracks. Guiños a campanas, vocales que invaden las bases y un disco que pone un poco de luz en la oscuridad. Si bien The Triad es experimental de principio a fin, invita a reflexionar en su punto justo, siendo también capaz de sacar sonrisas. Los sintetizadores hacen magia en You What, Euphoria, y sin dudas, pide a gritos un buen remix para ocupar un lugar en las pistas de baile. Lo mismo sucede con Frau in Mond, Sterne laufen, que recupera los sonidos más característicos del personaje de fantasía Pantha Du Prince.

Uno de los puntos álgidos de The Triad se halla en Chasing vapours trails con la colaboración de Joachim Schütz y Kassian von Troyer, quienes son los encargados de sumar el toque analógico. Además, de los hipnóticos vocales que completan armonía una de las canciones que entrará en loop en tu cabeza con el primer play. Según el propio Weber, otra de las diferencias principales que se encuentran en la composición de The Triad es el uso de sintetizadores como el CS-80, Synthi 100, ARP o arreglos hechos con sintetizadores modulares. De esta manera, lo analógico no es sólo a nivel humano, sino que también a nivel instrumental.

Para el séptimo track, los ruidos se apropian del material y le dan forma a Dream yourself awake, que más que invitarnos a soñar despiertos, nos sacuden en una onda de ritmo perturbador, que en un descuido interpretativo se convierte en una excusa para el baile. Y para terminar, los BPM bajan considerablemente en Island in the sky, donde se recuperan las líricas y las percusiones. 

Pantha Du Prince estrena una nueva visión del personaje que ha creado para liberar su creatividad en forma de sonidos y, así, da la bienvenida a The Triad, un disco completo que al mismo tiempo que recupera la esencia de su nacimiento, renueva su discurso y lo actualiza manteniendo una mirada analógica en los tiempos que corren.