Las puertas de la sala Groove de Pinto se abrían este domingo por primera vez desde el pasado 1 de Enero para acoger el segundo aniversario de Replay, un evento que apuesta por el horario diurno aprovechando su mayor fuerte: la terraza. Una terraza de cuya renovación destaca el nuevo equipo Funktion One audible desde la misma llegada al parking de las instalaciones.

Tras un rápido acceso al recinto pudimos disfrutar durante una hora del set de Yaya debido a la cancelación en el último momento de Guti cuya actuación estaba prevista a las 7 de la tarde. La pista fue tomando color a base de bombos juguetones y tech house divertido, haciendo bailar a un público que ya abarrotaba la zona exterior. La sesión del de Desolat se alargó hasta las 8 de la tarde, momento en el que Robert Dietz subía al escenario. Poco puede decirse de su set, aburrido y lineal como pocas veces he visto, apenas consiguió conectar con el público que aún así decidió permanecer en la terraza aprovechando los últimos rayos de sol.

Mientras tanto Simón García y David Ponziano daban el pistoletazo de salida a lo que quedaba de noche en la sala cubierta de la Groove. Una sesión de tintes houseros que disfrutamos durante poco tiempo pero donde los residentes de Replay dieron una autentica lección de selección musical. Sin ninguna duda su actuación habría encajado mucho mejor a últimas horas de la tarde en la terraza. Después de su b2b, Hector entraba en escena siguiendo la línea de Robert Dietz, hora y media de bombo y caja insípidos con contadas excepciones como por ejemplo una versión del “Bounce to the Beat” de Todd Terry.

En torno a las 11:30 de la noche Loco Dice se ponía a los mandos de la nave con un arranque bastante flojo, aunque hacia mitad de su actuación consiguió hacer bailar al respetable como ningún otro fue capaz durante el resto de la jornada. Sonaron temas de su repertorio como el remix de Nic Fanciulli a su “Definition” o un potente remix del famoso tema “Technologic” de Daft Punk. Así a las 2 de la mañana abandonábamos la sala Groove encontrándonos con un grave fallo por parte de la organización: el último autobús ya había salido dejando a mucha gente en el polígono industrial de Pinto con pocas opciones para volver a sus casas. Quizá el único lunar de la organización que funcionó a la perfección el resto de la fiesta.

Siendo honestos, nos quedamos con las ganas de poder disfrutar un discurso musical más elaborado a través del impecable montaje sonoro que Replay nos había preparado con tanto celo en ambos ambientes para este nuevo período.