Volver al trabajo, a los estudios, al correoso trajín de la ciudad…es una gran púa, para qué nos vamos a engañar, especialmente si hemos podido gozar de unos días de asueto alejados del mundanal ruido y de las pequeñas agonías laborales cotidianas. Para hacer un poco más llevadero este regreso, os recomendamos cinco discos (alguno todavía por publicar), que harán de este retorno el más llevadero en muchos años. Tomen ustedes buena nota, que diría don Manuel Ruiz de Lopera.

-Matom “Love mistakes” (Planet E)

La unión de Radio Slave y Caged Baby, dos amigos desde tiempos inmemoriales, ha dado como resultado el proyecto Matom (conjunción de sus dos nombres, Matt y Tom, aunque quizá tiene algún significado que se nos escapa…). Su primer trabajo conjunto, grabado en el mítico estudio Hansa berlinés, nació como homenaje a la etapa berlinesa de Bowie y el tito Iggy Pop, pero el resultado final es mucho más que eso. Música cinemática, marciana, extrañamente atrayente y arriesgada…y sin haber usado ni samples ni equipo MIDI. Si lo publica Planet E, por algo será.

 

-Dosem “City Cuts” (Suara)

Desde que el gerundense Dosem comenzó a editar trabajos en Suara, posiblemente la disquera electrónica patria de más proyección internacional, parece haber revitalizado su sonido, lleno de nuevo de fuerza, vigor, y potencia technoide. Su siguiente LP llegará el día 22 de este mes y si nos atenemos a alguno de los adelantos ya publicados (como las efervescentes “Chase the link” y “Cuts or cats”), desde luego que el primer largo de Dosem en Suara puede ser un pelotazo de esos de aquí te espero.

-Manuel Tur “Es Cub” (Freerange)

Aunque tenga ya un tiempo, el segundo LP de Manuel Tur en Freerange, “Es Cub”, sigue sonando a gloria unos meses después de su publicación. Un trabajo tan personal como elegante y alejado de los sonidos imperantes hoy en la música de baile electrónica. Creado y grabado en Ibiza (sus padres tienen ahí una casa), pero tan diferente al deep house de tres al cuarto y al house de tercera que tanto suena en la Isla Blanca, que se le ha de dar de comer aparte.  Atemporal, brillante y sedoso. Una maravilla de principio a fin. ¡Dale, Manolo!

-Kelis “Food” (Ninja Tune)

Admito que mi primerizo interés en la norteamericana Kelis se debió única y exclusivamente a que es un pedazo de jaca. Así soy, qué le vamos a hacer. Pero una vez pasada la impresión de su cuerpo serrano, descubrí a una artista que, a pesar de lo que pueda parecer, poco tiene que ver con las divas prefabricadas del pop negroide norteamericano. Su reciente álbum, “Food”, además de estar publicado en Ninja Tune (marchamo de calidad asegurado) es toda una lección de soul moderno, de rap colindante con el pop, y de música negra con mayúsculas. Un señor disco firmado por una gran señora.

-Elektro Guzzi “Observatory” (Macro)

Tengo debilidad por el trío austríaco Elektro Guzzi, no lo negaré. Su rollete de crear música electrónica hecha únicamente con bajo, guitarra y batería, sus más que narcóticas intenciones sonoras, y su arrollador directo, los han convertido en uno de mis placeres cuando quiero perderme un rato por terrenos desconocidos. Sí, me gusta hacerlo habitualmente, y con el tercer LP de Elektro Guzzi, editado nuevamente en Macro y coproducido por Patrick Pulsinger, tengo asegurados unos cuantos minutos de triposa gustera.