Nuestro tour clubber, por muchos de los mejores clubs y festivales europeos,  nos exigía una parada obligatoria y necesaria en el 51st State de Londres, un festival primerizo con uno de los mejores carteles que recordemos en cuanto a música house. Muchos de los housemasters reconocidos aglutinados en un mismo evento al aire libre en Trent Park . Como para pensárselo, billete desde Berlín y a nutrirnos de música auténtica disfrutando así de una experiencia inolvidable y gratificante.

Tras coger dos metros y recorrer una hora y media de trayecto, llegamos a Trent Park a eso de las 14.30 h. Unas colas espectaculares (no recordamos ningún festival en España con tantísima gente esperando) y una media de edad elevada, marcaron nuestro primer contacto con el festival.

Un 51 st dividido en 5 zonas, mezclando house, disco o drum n bass. Nosotros nos centraríamos en la carpa Groove Odissey y en ese gran open air. Por poner un pero, casi todos los sets eran de una hora por lo que las actuaciones se hacían bastante cortas. Otro punto a mejorar es el tema del sonido, con buenos equipos pero demasiado bajos para lo que era, al menos en los escenarios donde nosotros bailamos. Excesivas colas en los baños o para pedir (también en la zona VIP); algo a mejorar en esta primera edición y por lo que han pedido perdón oficialmente. A destacar esa pequeña zona VIP musical por donde pasaron artistas como Robert Owens y donde se escuchaba muy buena música cada vez que pululábamos por allí.

Nuestra intención era disfrutar del set de Derrick Carter a las 15.00 pero cuál es nuestra sorpresa al ver que, cuando  llegamos al open air donde actuaba, nos encontramos a Dj Sneak en plena faena. Al parecer y según nos comentaron, hubo intercambio de horarios entre estos dos artistas, no sabemos debido a qué, lo cual nos trastocó un poco los planes* (actualización al final de la crónica).  Sneak tenía a la gente que iba abarrotando el open en sus manos con remixes fáciles de clásicos como Rolling Stones o Bob Marley. Muchos conocimos a Sneak en su época dorada y no ahora, por lo que no nos llamaba mucho la atención su actuación  con todo lo que había para elegir, así que nos retiramos a otro escenario.

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Antes de Todd nos dirigimos a la Groove Odissey para ver qué se estaba cociendo con Atjazz, que tenía un rollito muy guapo en la carpa. Pudimos apreciar como creaba feeling con el “Human Begins” del propio Atjazz (remix de Osunlade) y poco a poco iba petando esa zona. Eran las 16.00 y nuestro lugar estaba en el open air con una de las mayores instituciones en la materia y que nunca pudimos ver en directo: Todd Terry.

El de Brooklyn apareció en escena dando un recital de todos sus hits y remixes. Uno tras otro los fue haciendo sonar, “Bango”, “Our house is your house” y demás joyas houseras de creación propia hacían las delicias del personal mientras coreaban y cantaban los tracks, que llegó hasta a calcarse el animoso “Never Be Alone” de Simian. El éxtasis llegó con el “She’s Homeless”, de Crystal Waters , y es que en Inglaterra los tracks de electrónica se cantan como si se tratase de un concierto de rock, a pleno pulmón y sintiendo la música house como -al menos nosotros- nunca antes habíamos visto. Tras más clásicos como el “Big Fun” de Inner City o el poderoso “Tania” de Romero, llegaron también el “Finally” de Danny Tennaglia o tracks más actuales como algún remix de Dubrocca.  Mezclas correctas, buenos cambios de tracks y un set muy notable para el bueno de Todd que nos dejó un buenísimo sabor de boca en nuestro primer encuentro -y esperamos que no último-, con él. Música festivalera para gente receptiva y con ganas de bailar.

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Nuestro sitio a las 17.00 estaba en la Groove Odissey donde uno de nuestros mayores referentes y que tampoco habíamos visto, Joey Negro, arrancaba su actuación. El set de Joey fue sin duda una de las actuaciones del festival, aglutinando disco, house, funky o soul. Joey, que jugaba en casa, puso eso del revés con mucho re-edit propio o algún clásico como “K-jee” de MFSB. Y el público inglés de nuevo súper receptivo cantando con mucho sentimiento todos y cada uno de los tracks vocales que metía Joey. Un cúmulo de sonrisas, abrazos y manos arriba se juntó en pista durante el set de Negro, algo que ya no se iría en todo el festival. Resulta impactante ver el fervor con el que se vive aquí la música house; con un público en el que te podías encontrar bailando desde adolescentes de 18 años (muy respetuosos) hasta abuelitos de 70. Es realmente llamativo y en lo que, a nuestro juicio, nos sacan años luz. Esa actitud, la vivencia y el sentimiento que profesan a la música house.

Joey siguió con su recital de voces, instrumentos y feeling, mucho feeling. Saxos, trompetas, timbales…. y  el punto álgido que llegó con Marvin Gaye y toda un carpa  manos arriba cantando el “Got to give up”. Mezclas perfectas, elegancia, complicidad y mucha clase. Bien por Joey que dio una lección de cómo reventar una pista a pocos bpms, simplemente poniendole pasión y tirando de música auténtica, algo que predominó en todo el festival

Y  como lo que es, cual señor elegante,  apareció Dimitri From Paris ataviado con una llamativa pajarita para la ocasión. Fue verlo aparecer en cabina y ya supimos que vendría algo muy serio. Otra de las mayores instituciones de la música disco o house estaba allí. El mejor remixeador del que nosotros tengamos constancia realizó un set centrado en disco y house, también a pocos bpms. El listón estaba muy alto después de Joey pero Dimitri lo mantuvo con creces e incluso lo superó. Si hay algún set en el festival con el que quedarnos (que es difícil) sería con este.

Dimitri le llegó hasta hacer un guiño a Joey calcándose su remix del “Tonight” de Narada Michael Waden (¡y qué clase!) . También pudimos apreciar re-edits de él mismo, la acapella del “I like it like that” o joyas de Gus Pirelli, Ron Hall & The Mutafunkaz . El punto de inflexión en este set fue el “The Boss” de Diana Ross, remix del propio Dimitri que de nuevo sacó lo más profundo y auténtico del público inglés. En esa carpa, cualquier cosa ajena al buen rollo y felicidad, no tenía cabida. Matrícula de honor para Dimitri.

Tras darnos una vuelta por la carpita VIP y ver cómo Dennis Ferrer desentonaba en el open,  seguimos en nuestra carpa preferida para disfrutar de la hora de Tony Humphries. El de New Jersey nos dejó un set de deep house, disco y house, sin bajar el nivel de Joey y Dimitri. También se calcó un Joey Negro o algún track de Joshua iz dub . Lo más impactante vino con un tema de una sensual voz brasileña y una base con mucha sutileza, un track que duró casi 20 minutos (en un set de 60) y que nos llamó poderosamente la atención por el buen rollito que creó en pista y lo llevadero que se hizo para tal duración. Miradas de complicidad con el público de tu alrededor y sonrisas aún más amplias. Según lo que pudimos indagar, se trataba de un track sin editar cantado por la gran Marissa Guzman. Buen set de Tony. Bravo por Humphries.

Con Tony pues, finalizábamos nuestra experiencia en el Groove Odissey para dirigimos al cierre esperado de Masters at Work en el open air, ya a rebosar para recibir a los padres del house, Louie Vega y Kenny Dope que allí y en todo el mundo son una auténtica institución.

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Los M.A.W. dieron comienzo a su set con Nuyorican Soul para pasar a un revoltijo de acapellas varias recalcando en el “Deep Inside” (hasta dos veces lo metieron )que de nuevo era coreado por el público inglés. Tras algún tema más pistero o de techno house, se produjo un parón en la música de los Masters, no sabemos debido a qué, que tuvo al festival casi media hora sin música. Cuando aquello volvió a coger forma se produjo, definitivamente, el éxtasis total. Mucho tema propio de los Masters, el perfect day o el Rain de Kerri Chandler hicieron las delicias entre los clubbers británicos. Un set de los MAW atípico y sin abusar de tantísimo clásico como en otras ocasiones, en Inglaterra no hace falta tirar de hits o aumentar los bpms para reventar una pista.

En primera fila del open pudimos intercambiar opiniones con gente de allí,  como una madre cincuentona que nos explicaba que había ido a bailar música house con su hijo de 18 años, al cual nos presentó. Increíble escenario con mucho colorido y luces perfectamente acompasadas que daba mucho juego al asunto. Pero para momentazo clave  la salida de Barbara Tucker en los minutos finales de actuación de los Masters, cantando con su tremenda voz un par de temas que nos hizo, por qué no decirlo, derramar alguna lágrima, erizar la piel y darnos cuenta de que en España se echa en falta este tipo de amor por el house.

Nos hubiera gustado disfrutar de otras eminencias como Ralf Gum o Josh Mila, pero no podíamos partirnos. Un festival primerizo, con aspectos a mejorar pero al que esperamos acudir todos los años, puesto que -al menos para nosotros- ha sido la mejor experiencia y el mejor contacto que hemos tenido con el house. Cita exageradamente recomendable para los enamorados del género.

Fotos: Marc Sethi

*Según nos ha confirmado la propia organización del festival, el cambio de horarios se debió a la pérdida del vuelo por parte Derrick Carter, que no pudo llegar al festival antes de las 18.00, por lo que tuvo que intercambiar su horario con Dj Sneak para poder actuar.