El calor sofocante de la Ciudad Condal se ve apaciguado por iniciativas como la que ofrece Caixaforum, Las Noches de Verano, un ciclo de actividades que se prolongará hasta el 27 de agosto y donde no sólo tendrán su espacio la poesía, la danza y el arte circense, sino también la música electrónica.

Tanto es así que su inauguración la semana pasada tuvo como protagonista a Darren J. Cunningham, más conocido como Actress, uno de los artistas más consolidados en la escena por su apuesta por la innovación y los sonidos experimentales, su marca y seña de identidad.

El productor británico presentaba su último álbum, Ghettoville, trabajo que no es apto para las pistas de baile, ya que Actress, dueño del reputado sello Werk Discs, no indaga en la música electrónica enfocada a la pista, sino como forma de expresión de un concepto o idea y en este caso, Cunningham se ha inspirado en los marginados de la sociedad, los ambientes más decadentes de la realidad en la que vivimos, para llegar al sentido de la misma muerte a través de sonidos industriales, metálicos y fríos, como lo es la propia existencia en esos “ghettos”.

A pesar de que la apuesta de poner en escena la secuela de su álbum debut Hazyville (2008), era recibida con entusiasmo por los que amamos la música electrónica en toda su complejidad, el público que acudió a la cita el pasado miércoles no era ni con mucho respetuoso para con el artista.

Un constante murmullo en el inicio, que se convirtió en “cacareo” después, como bien apostilló el gran Ángel Molina, quien acudió a ver el live, ya que nadie pudo disfrutarlo, fue lo que más se escuchó durante la hora y poco que Actress estuvo sobre el escenario, un ruido constante y frustrante, ya que algunos de nosotros sí sabíamos qué escucharíamos esa noche.

Una auténtica pena que el sonido ambiente, molesto al estar muy por encima del que se proyecta “on stage”, eclipsara la presentación de Ghettoville y la visita de una de las figuras más innovadoras y especiales de la música electrónica. Un auténtico poeta de lo sonoro que no brilló gracias a la incomprensión del público que acudió a una cita para la cual no estaban preparados. Una lástima.