“Una farmacia, lo primero”. Era una de las primeras frases que salía de la boca de Pedro LaDroga al aterrizar en Barcelona y, viniendo de quien viene, la afirmación no hacía otra cosa que avivar el mito y afianzar esa imagen inventada que muchos tenemos de quien suele esconderse detrás de fotos pixeladas, emoticonos y vídeos que juegan al desenfoque en VHS. Nada que ver (o sí); el caso es que el de LaDroga Lab llegaba con la salud (y en especial la voz) bastante resentida. “Está jodido… Como no se tome nada esta noche no va a poder cantar”, añadía su compañero Skyhook en cierto tono protector.

Ambos llegaban juntos desde Zaragoza, donde habían pasado una semana trabajando en nuevo material. Hace algo más de un año, Pedro se unió al zaragozano Skyhook (Química Code) para formar el proyecto Skydrvg. “Yo escribí a Pedro por internet y le mandé una instrumental para que se escribiera algo”, explica Pablo. “Y se lo mandé así, de pum, que si es hoy no lo hago así ni de coña (risas)”. De aquella conversación virtual, surgió un arranque que llevaría a Pedro a pasar una semana en Zaragoza. Y así se gestó su disco Skydrvg. “El primer día que vino -explica Pablo- se bajó del AVE y no sé qué me dijo pero no le entendí; me lo volvió a repetir, tampoco le entendí nada y pensé: ‘¡ay qué semana tan larga nos espera!’ (risas). Pero a mí eso es justo lo que más me mola de Pedro, no sólo el acento andaluz que tiene, que además no es el típico, sino su forma de expresarse, su lenguaje; y en las letras de las canciones lo mismo. Tiene un lenguaje muy particular”.

 

 

“¿Y qué habéis estado haciendo en Zaragoza? ¿Estáis trabajando en algo nuevo?”. “Sí, ahora os enseñamos algo; hemos estado preparando el Skydrvg 2”, dice Pablo mientras Pedro esquiva las cervezas y se aferra a su lata de zumo de papaya sin dejar de echar humo.

 

– “¿No sería mejor que no fumaras este rato, Pedro?”, le dejamos caer en tono prudente.

– No, eso ya te lo aseguro yo (risas). Ahí sí que no puedo, vaya (risas).

 

La risa de Pedro es exactamente igual que la que utiliza en sus líricas. Ese “haaa” es real, 100%; pero es que toda la imaginería que rodea sus trabajos es tangible cuando comienzas a entablar conversación con él, toda la estética virtual se hace palpable IRL.

 

-“¿A qué hora habrá que ir para allá? ¿Cuánto se tarda?”

-“Tenéis 20 minutos o así hasta Poble Espanyol”.

“Voy a ir llamando a estos…”

 

Y mientras Pedro sujeta el teléfono con mirada estática, Pablo comienza a interesarse por los planes posibles para después del concierto. “Oye, ¿vais a Trill hoy? Molaría una Trill esta noche”. Pedro, que ha desistido con la llamada, entra en la conversación: “Yo hoy en cuanto se acabe el concierto me voy a ir a dormir. Estoy jodido…”. Y hay tal seguridad en su voz que nos hace pensar que quizá no estamos dando la suficiente importancia a sus molestias.

 

– “¿Habías tocado más veces aquí, Pedro?”

– “Sí, la última creo que fue hace cinco años… Que tocamos con La Desgracia En Compañía”.

– “¿Pero cuántos años tenías tú ahí?”

– “Puesss… 16 (haaa)”

 

Y de la que Pedro se despista, Pablo comienza a hurgar entre los archivos de su ordenador. “Esto es de lo nuevo”, dice mientras mira fijamente la pantalla con gesto tranquilo. En realidad no hay señales de que Pablo cambie su pose calmada en muchas ocasiones a lo largo de un día normal. Si hubo algún punto del fin de semana donde dejó ese lado apacible que le caracteriza fue con las prisas por llegar a una hora temprana a Trill (la sesión de trap y future beats de Razzmatazz) y en la pista de baile, claro (sobre todo ahí).

 

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“Haaaa, ‘illo ¿pero qué dices? ¿Cómo te voy a hacer yo tu prueba de sonido?” se escucha decir a Pedro, que está grabando un mensaje de voz mientras no puede contener la risa. Al otro lado del teléfono -y a escasas horas del arranque de la actuación- está Cálido Lehamo (de Me Cago en tu Padre, quienes les acompañan esta noche en el escenario). “Dice que no llega todavía ni de coña, que les haga yo la prueba de sonido…” – nos cuenta sin dejar de mirar el teléfono y aún sin poder frenar la carcajada. Y, acto seguido, canturrea con gesto cómico: “sé que, sé que, sé que sé, que…” (entonando uno de los versos de la canción El Último Baile, una de las más características de Niño Maldito, de MCP).

 

 

Como podíamos imaginar, Pedro no abandonó el barco al salir del concierto. La siguiente imagen después de que cayera el telón era la suya sentado en la banqueta de un bar de Sant Antoni, con una infusión apoyada en la barra (por recomendación de Niño Maldito [#ForReal]) y con un remedio más mágico que natural esparcido en la palma de su mano izquierda.

Entre el antes y el después del concierto, la sala Upload fue testigo de la fuerza que posee la dupla en el escenario. Incluso con Pedro sacando energías de no sabemos muy bien qué tipo de sortilegio y ante unas condiciones bastante adversas. Con la voz algo quebrada y un chorreo de sudor visible desde más allá de tercera fila, enardeció al personal de manera especial con algunos tracks como Pero Pero Pero de su Locomotion (hologram2000) o Catarata, de Skydrvg y para la cual contó con la presencia del rapero A. Tourist en el escenario. Antes de que Skydrvg aparecieran, sus primos Me Cago en tu Padre (MCP) pusieron la sala calentita soltando perlas como El Último Baile, de Niño Maldito, o Mi Cielo de MCP.

 

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No es la primera vez que Skydrvg y MCP comparten escenario y se nota; no sólo en la imitación perfecta que Pedro hace de la voz de su tocayo Maldito. Los canarios, que se han pispado del retraso de horarios que lleva el concierto, condensan su actuación lo máximo posible, aumentando intensidad (que se les da de maravilla), para que Pedro y Pablo no se vean perjudicados. Aún así, al terminar el concierto nos pareció que el momento Skydrvg había pasado sin apenas darnos cuenta (y eso sin atrevernos a poner la boca en posición para recoger las dosis de jager que la crü MCP lanzaba desde el escenario).

El acento andaluz de Pedro se multiplica cuando canta por encima de la voz de Antoñito de las 3.000, otorgando una chispa future a esos Tangos del Pakistaní; “Pruébalo, verás cómo te pone los ojitos ciegos, los ojitos ciegos…” –corea mientras da palmas suaves. A su voz algo dañada le favorece el cambio de registro al flamenco, que tiene pinta de ser algo más habitual en él de lo que pueda parecer. “Pa’ entrar las mañanitas es máximo” dice cuando se le pregunta por la canción en concreto.

 

 

Pedro y Pablo pertenecen a esa generación que no tiene ningún reparo en mezclar cajones flamencos con beats cósmicos, drum’n’ bass o vapor noventero. “Pon a Manitee, pon a Manitee. Se escribe eme, a, ene, i…”, deletrea Pedro poniendo la mirada en la pantalla. “No lo conocía”, le digo. “Buah, yo llevo un tiempo que no puedo parar de escucharlo al jipi”.

 

 

“Tenemos que ir a Discos Paradiso a dejar los CD’s”, recuerda Pablo, que lleva cero resaca a pesar de haber cerrado Razzmatazz la noche anterior junto a sus amigos Bvdmvnners (quienes vinieron a verles desde Zaragoza). Su compañero -que aún no ha dejado de fumar ni de toser ni de agarrarse el pecho mientras tanto- se asegura de que su pelo está perfecto antes de ponerse en camino a la calle Ferlandina número 39. Ante nuestra atenta mirada, se excusa: “Es que me fijé en cómo me lo peinaba mi peluquero con el secador la última vez que fui y ya he aprendido, le quedaba to’ guapo al jipi. Ahora me queda igual, no veas (risas+guiño)”.

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La fotografía original en polaroid es de Discos Paradiso

Cuando los medios hablan/hablamos de la música que se fabrica en LaDroga Lab tendemos a poner adjetivos como futurista o fascinante… Pero lo verdaderamente genial es descubrir que no se trata de algo ficticio; y no sólo en cuanto al sonido o a la estética de su lenguaje, sino también al mensaje en sí y en lo que puede verse más allá. Se han inventado una manera de ir por el mundo, “universos paralelos”. Pedro y Pablo han hecho lo propio con Skydrvg; cuando se enteraron de que no teníamos ninguna foto suya para ilustrar el reportaje a pesar de haber dejado varias cámaras analógicas preparadas para ello, la respuesta -en palabras de Pablo- es que había sido “un fin de semana muy skydrvg”.

 

*Pedro LaDroga y Skyhook estarán de nuevo en Barcelona en la gira de C. Tangana: 19 de marzo sala Razzmatazz. Puedes hacerte con la entrada en este enlace.