Mucha camaradería entre los 19 chicos de la fase final de burn Residency. Así se podría definir lo que pudimos percibir los medios que acudimos a su impresionante Villa donde esperan a saber quiénes serán los que finalmente se queden en un verano en Ibiza con residencias en clubs como Sankeys, Privilege y Café Mambo.

Para quién no conozca en que consiste la Bootcamp de burn, se trata del último paso para acceder a las preciadas residencias ibicencas y el penúltimo para llevarse el gran premio de 100.000€ para impulsar la carrera del ganador final. En las dos semanas que dura esta experiencia para los elegidos entre los más de 6.000 participantes iniciales tienen ante sí diferentes retos (hacer B2B, hacer un remix, demostrar sus habilidades con vinilos o concurso de imagen entre otros) y lectures con artistas como Marco Bailey, Tom Novy, Uner o John Digweed, además de masterclass con los mentores Carl Cox y Pete Tong.

Como no podemos avanzar quién se ha quedado y quién no, eso se irá descubriendo poco a poco a partir del día 19 en los webisodes, y tampoco coincidimos con ningún mentor en nuestra visita (menos mal que ya charlamos previamente con Carl Cox) y ni mucho menos se nos permitió hablar con el artista que allí estaba, que era John Digweed; lo único que nos quedaba a los plumillas era observar y compadrear con los chicos para conocer un poco más los mecanismos internos y las relaciones que se han forjado en esa paradisiaca isla.  Lo impactante de esta edición es que solo hubiera una chica, la pizpireta americana de origen sudanés DJ Stilleto, que daba la impresión de aportar más imagen que contenido musical. Del resto se podía ver a grandes rasgos sus personalidades. Un despistado ruso llamado Praedia, un vivaz lituano Perfuro, el guaperas era el sueco Charlie Don´t Surf,  Henri Matisse el representante danés emanaba seriedad y profesionalidad. A Bog, el participante rumano, se le veían muchas tablas y saber manejarse con los medios. Y en medio de todos estaba Kazuma, el japonés que más empatía despertaba. El único que iba con traductor específico y es que durante la convivencia fue objeto de una graciosa novatada cortesía de su escaso nivel de inglés.

¿Y el representante español? Obviamente Javi Row fue el primero al que nos dirigimos. Se trataba del más benjamín pero eso no quita que diera la impresión que era el que más estaba viviendo esta experiencia exprimiéndola a tope. Vamos, el canario era de los que más ganas le echaban y con las cosas bien claras. Confesaba que estaba trabajando a tope y más. Mucho ímpetu que le hizo ser uno de los ganadores del desafío del remix. Impresionó tanto a Digweed que no se descarta la edición de su trabajo en la Bootcamp en Bedrock. Una sorpresa para él, como lo fue su victoria en la final española en Ker Club. “Me alejé un poco del tech-house que siguieron el resto de mis compañeros y una de las mezclas no fue perfecta por los nervios, si a eso le añadimos que yo era el más niño pensé que no ganaría” nos confesó. También su predilección por pinchar con CD´s o USB y con vinilos. “Los laptops están bien y me adaptaría pero para mi son un pelín fríos. Siento que no transmito igual” exponía en cuanto a su predisposición de formatos. En cuanto a su estilo musical se decanta sonidos deep-house y tiene como referente artístico a Maceo Plex.

Curioso porque con todos los residentes que hablamos renegaban del Tech-House y apostaban por el Deep-House y Maceo Plex como artista fetiche y sellos como Crosstown Rebels, Life & Death y Visionquest eran términos recurrentes, pero pocos hacían referencias a figuras clásicas del otro lado del charco. El único que sembraba discordia en este punto era Kazuma que abogaba por el techno al estilo Erol Alkan.

También tuvimos una charla con Charlie Don´t Surf, nombre inspirado en la película Apocalypse Now. Resultó interesante que nos contara como él se siente más productor que Dj, de hecho usa Ableton en cabina, y como tiene claro que aunque disfrute con el deep de compatriotas como Axel Boman si se tuviera que quedar con una inspiración no duda en nombrar a The Knife.

Hubo rato para conocer un poco a Bog. El rumano tiene tablas y ya ha publicado en sellos como Akbal y ha participado en fiestas de la Off Week este mismo año. Era otros a los que se le veía en la mirada sus ganas por llegar hasta el final en esta experiencia y lanzar su carrera. También fue de los pocos que nombró a alguien de nuestra escena. “Me gusta mucho la música de El_Txef_A, muy buen house” apostilló.

Las conversaciones entre participantes y periodistas continuaron off the record en una barbacoa donde esa camadería continuaba y se tuvo que trasladar por la noche en un reto que consistía en un B2B entre los participantes en la fiesta The Pharm en Privilege. Y sí, hubo mucho deep-house.