Este sábado se celebra en el CCCB la tercera edición del entrañable Lapsus, un festival de estar por casa, con todas la comodidades. Aquí no te vas a tener que romper la cabeza para cuadrar horarios (aunque el ligero solape entre Lotic y Powell manda huevos), ni andar mucho, ni ensuciarte los zapatos. Además, vas a tener la oportunidad de volver al viejo SónarHall tal y como casi todos lo conocimos y con unas propuestas que encajan muy bien en tan legendario espacio. Desde la 1, cuando las gentes de Soul Jazz Records se pongan tras los platos en una sesión que promete mucho para la hora del vermut, hasta la 1 de la madrugada, cuando Jlin finalice su actuación, tendremos doce horas de músicas electrónicas variadas, inquietas y avanzadas. Del acid al grime, del techno más salvaje al R&B más sofisticado. Clásicos como Ceephax Acid Crew y Donnacha Costello o nombres de mucha actualidad y proyección como Karen Gwyer y nthng.

Entre ellos también está el reputado periodista Philip Sherburne, que ofrecerá una sesión de dos horas y media en el nuevo escenario al aire libre del Pati de les Dones. Ver dónde ha dejado su firma el americano es abrumador y casi desmoralizador (¡cuánto tenemos que hacer aún muchos!). Pitchfork, The Wire, RA, SpinXLR8R, el New York Times… Diablos, si hasta tiene una entrada en la Wikipedia para él mismo. Pocos pueden presumir de ello, pero no es exagerado decir que la suya es una voz autoritaria y respetada en el mundo de la electrónica. Hablamos con él para calentar motores y ver qué esperar de este glorioso sábado aparte de perdernos el clásico por culpa del maldito techno (oye, bRUNA, unas pantallitas no estarían mal, ¿no?).

¿Cómo empezó tu relación con Lapsus? Recuerdo un programa con Javier Blánquez y Ricard Robles, codirector del Sónar, pero no sé si ya habías ido antes o les conociste a través ellos.

No me acuerdo muy bien cuándo fue la primera vez que me invitaron al programa de radio, no sé si fue un resumen de final de año. Espera… ¿en qué año estamos? ¿2016? Pues…

 

Sí, yo lo que recuerdo es un tuit de Ricard diciendo que ibais a Lapsus con el único propósito de que os echasen del país.

Yo hice algo con los de Lapsus antes. Cuando tocó Vessel aquí, en el Caixafòrum. Esa primera vez hablé de música actual que me gustaba y con Javier y Ricard hablamos de cosas raras. El primero hablaba de electrónica mezclada con música clásica, el segundo de new beat, EBM, new wave y cosas así y yo de música ambient de Seattle (Washington). Fue una mezcla rara, pero todo muy divertido. Siempre me gustar ir al programa de Lapsus.

 

¿Os une una amistad o hay algo más? Quiero decir, ¿te consultan temas de booking o de otros aspectos de la plataforma?

No, no… somos amigos. No he ayudado en el cartel de este año. Solamente sabía que tenían problemas en confirmar los artistas que querían y hace un par de meses no sabía muy bien qué podría salir, pero al final ha salido un cartel súper impresionante para mí. Hay artistas muy importantes e interesantes.

 

Cada año va creciendo, ahora tiene por ejemplo el espacio en el que pincharás… ¿qué margen le ves? Evidentemente su filosofía es distinta a la del Sónar, ¿pero puede convertirse en un pequeño gran festival o ya lo ves como tal?

Sí, ya lo es. De alguna forma han dado un paso atrás porque el primer año hicieron dos jornadas y ahora sólo es una pero creo que funciona muy bien ese modelo. La gente va temprano, por la tarde… Es algo muy concentrado, que mola, no te distraes ni tienes que escoger entre cinco escenarios. Hay dos o tres, puedes ver básicamente todo lo que quieras y tiene un booking un poco distinto a los de otros festivales de Barcelona. Algunos de estos artistas podrían tocar en Sónar, claro, de hecho, Powell ya lo hizo, pero Lapsus se puede centrar en una estética muy particular.

 

Al margen de Sónar, Barcelona puede disfrutar de una serie de festivales de pequeño tamaño como Lapsus, Mira, Mutek. ¿De qué manera crees que esto enriquece a la ciudad tanto como tener un macrofestival?

Atrae más diversidad musical. Porque para mí el gran problema que tenemos en Barcelona es que hay una falta de salas pequeñas que se pueden permitir poner música más experimental. Tenemos unas discotecas muy grandes o más o menos grandes como Nitsa, que hace una programación de puta madre, y Razz, pero faltan espacios pequeños que pongan electrónica avanzada o que no sea de baile. Caixafòrum y Dnit hacen cosas muy interesantes o el LiveSoundtracks. Pero más que nada creo que festivales como Lapsus, Mira y Mutek sirven como plataforma para este tipo de música que no encaja en las discotecas.

 

Antes hablabas de la diferencia entre Sónar y Lapsus ¿Cómo crees que Lapsus se diferencia de otras propuestas más o menos parecidas como las que comentábamos antes?

Es una buena pregunta. Este año sólo fui a un día de Mutek y creo que es un festival que se nutre bastante de los artistas de todo el circuito Mutek, que han tocado en Montreal y otras sedes. Lapsus se enfoca un poco más en España y Barcelona. Hay cosas internacionales como Ceephax Acid Crew, Donnacha Costello o Jlin pero también hay muchos artistas de aquí. Eso le aporta distinción, pues intenta fomentar la escena nacional o local.

 

Antes se llevaba mucho esto de que los periodistas pinchasen en festivales, por ejemplo nuestros colaboradores Òscar Broc y Javier Blánquez. ¿Qué harías para animarles a un B2B?

No sé, quizá secuestrar a Javier. ¡Sería genial pinchar con Javier!

 

Pincharás bastante rato, dos horas y media, y ya me has comentado que estás trabajando mucho la sesión así que no parece que vayas a improvisar según, por ejemplo, el tiempo que haga. ¿Puedes adelantar qué tienes preparado?

A ver, sí, voy a improvisar, nunca lo llevo todo preparado. Pero como es Lapsus, es de día y no es una discoteca tengo la oportunidad de poner cosas que en otros sitios no podría. La primera media hora o 45 minutos voy a poner música experimental y ambient, cosas como Arca, material súper raro de ahora o antiguo como Seefeel. Luego ya entrará el beat y haré más techno, pero el comienzo será lento, como a 115 BPMs y subiendo el tempo desde ahí. Habrá temas oscuros del sello Workshop o de Rephlex. Voy a experimentar con cosas que no sean muy bailables o que no tengan ritmo. Pero tengo que preparar la sesión y tengo como doce horas de música, así que he de empezar a quitar, porque sino llegaré con un caos en la cabeza.

 

¿Ese slot lo has escogido tú porque no te quieres perder a Donnacha y Karen Gwyer?

No, no… si la verdad es que no sé quién toca mientras pincho. No tengo ni idea.

 

Está el showcase de Downbeat.

Ok. Bueno, yo ya iré pronto porque a la hora de comer hay una conferencia con Donnacha Costello en la que hago de moderador con bRUNA.

 

Más allá de los nombres más evidentes, ¿quién crees que será la sorpresa del festival?

Creo que de todos ellos sólo he visto a Jlin y Lotic, pero hace un par de años. Tengo muchas ganas de ver lo que hace M.E.S.H., Ceephax Acid Crew, porque conozco su música pero nunca le he visto en directo, o Donnacha Costello por su carrera tan larga en la que ha hecho tantas cosas entre el techno y el ambient. No sé qué va a hacer pero seguro que va a molar. Luego está nthng, del que no sé nada de él porque es un tipo misterioso. Y, claro, Soul Jazz, que tocan antes que yo… deben tener unas maletas alucinantes. Otra cosa que tengo que pensar es cómo seguirles porque seguro que van a poner música súper especial.

 

¿Hay algún tema, sesión o disco de alguno de los artistas del festival que la gente deba escuchar antes para ir con los deberes hechos?

Yo recomendaría que escuchasen el último disco de Lotic, pero también tiene mixtapes de unos 25 minutos que creo que van a ser un reflejo de cómo va a ser su live. Es una mezcla de sus temas con edits de hip hop y música actual con mucho ruido y caos. El de Janus de 2014, Damsel In Distress, es una buena opción. Y el más reciente es Agitations.

 

Este año no hay ninguna after party como el año pasado en Moog. ¿Tienes algún plan o sugieres alguno para cuando acabe el festival a la 1?

Uy, es que no sé lo que hay. Desde que nació mi hija no salgo y me acuesto a las 11 de la noche. Estoy bastante fuera del circuito.

 

Está Veronica Vasicka en Lolita, pero no es el after oficial.

Eso sería guay. La vi en el Primavera Sound el año pasado en la carpa electrónica y fue una sesión muy potente.