No deja de hacerse raro verse charlando tranquilamente en un sofá con el líder de !!! (chk chk chk), Nic Offer. Ese tipo que en el escenario no para quieto, por decirlo suavemente, tiene otra cara. Medita sus respuestas, escucha atentamente, no levanta la voz. Si le descubres un viejo tatuaje en el tobillo, esconde rápidamente el pie. Casi parece alguien tímido. “La gente que me conoce de verdad sabe que ni lo uno ni lo otro es un papel, pero también sabe que estoy mucho más cerca de ser una persona tranquila. Al menos a día de hoy”. La media sonrisilla le delata: este Offer que ya enfila la cincuentena no es el mismo Offer de hace unos años. Una serie de siete discos cambia a cualquiera. El último de ellos, Shake the Shudder, ve la luz esta semana. El primero, homónimo, llegó en 2001. “Han pasado más de quince años desde el primer álbum. Ha cambiado todo: nuestro público, la industria, nosotros. Si ves fotos promocionales antiguas, ves gente que ya no está en el grupo. Pero, a pesar de todo, seguimos teniendo más o menos los mismos objetivos que al principio. Intentamos decir algo que no se haya dicho antes, hacer un sonido que no se haya hecho antes… Siempre hemos tratado de hacer algo único, algo que no exista ya, algo que tenga importancia real. Es casi una utopía, pero es lo que nos mantiene activos y motivados después de tanto tiempo”.

La mayor parte de esta trayectoria la han desarrollado en un sello puramente electrónico como Warp Records, al lado de gente como Aphex Twin, Boards of Canada, Clark o Hudson Mohawke. Imposible no verles como una rara avis entre tanto productor de IDM, techno o house. “Nunca nos hemos sentido incómodos entre estos artistas aunque seamos una banda que usa guitarras. Además, creo que cada vez hemos ido aprendiendo más sobre electrónica”. La afirmación es contante y sonante. Los últimos pasos de !!!, especialmente desde THR!!!ER (2013), han arrimado definitivamente su sonido al house de Chicago o al catálogo de DFA Records. Aquella etiqueta del “dance-punk” que compartieron a principios de la década pasada con The Rapture, The Faint o Radio 4 es ya un recuerdo vintage. De un tiempo a esta parte, sus canciones casi parecen revisiones electrónicas del material de sus inicios. Shake the Shudder prolonga esa tendencia. “Siempre hemos buscado hacer música con groove, pero ahora utilizamos herramientas diferentes para crear ese impulso. Creo que este trabajo es un buen resumen de todo lo que hemos probado últimamente. Hemos sabido apropiarnos de conceptos de la electrónica que antes no nos planteábamos a la vez que seguimos siendo coherentes con nuestros primeros años”.

Pasado y presente, tanto el propio como el ajeno, se funden en Shake the Rudder. Sonic Youth, David Bowie o Prince se codean con Kaytranada, Grimes o Big Sean en una playlist de Spotify compartida por el propio grupo para ilustrar las influencias del disco. “Algunas son más evidentes que otras, pero, si prestas atención, todas están ahí presentes de una manera u otra. No se trata de copiar, no creo que nadie copie intencionadamente a alguien. Es un acto inconsciente que no se puede evitar. Es normal que hagas música que se parezca en algún modo a la que escuchas”. Por ejemplo, Throw Yourself in the River, el quinto corte de Shake the Shudder, es puro Bowie. “Es la canción más británica del álbum. Para nosotros, suena como una mezcla entre The Beatles y Pink Floyd, así que supongo que también está bastante cerca de Bowie. Al final, todo está conectado”.

Llama la atención, por poco habitual dentro del mundillo, esa honestidad a la hora de hablar de influencias externas para su música. Acompañando al lanzamiento de su anterior LP, As If (2015), lanzaron una nota de prensa que incluía varios enlaces de YouTube que dirigían a la fuente de inspiración de cada tema. Las cartas, sobre la mesa. “No tenemos nada que ocultar. Nos divierte jugar a encontrar cosas de otros en nuestro trabajo. A veces, llevamos años sin escuchar a un artista y, de repente, nos viene a la mente mientras componemos. Es como una señal que no podemos pasar por alto. Cuando eso pasa, tenemos que hacer algo parecido”.

La mencionada Throw Yourself to the River y otras once canciones más se esconden bajo una portada que habla por sí sola: Nic Offer empuña, con la cara desencajada, un micrófono en plena actuación. A estas alturas de la película, los de Sacramento no esconden que su hábitat natural es el escenario. “Mucha gente nos pregunta si seguimos sacando discos para poder seguir tocando. Y hasta nos hacen dudar de si realmente será así (risas). Yo no me canso nunca de tocar en directo, es para lo que he nacido. Una de nuestras mayores preocupaciones a la hora de componer nuevos temas es que funcionen en los conciertos. Definitivamente, creo que los de “Shake the Shudder” van a hacerlo”. Offer cae en la cuenta de que las presentará en el Primavera Sound 2017 solo un par de semanas después de que el público empiece a escucharlas, al menos de forma legal, y frunce el ceño. “Espero que eso no sea un problema”, confiesa. El festival barcelonés no es precisamente una cita cualquiera en el calendario de !!!. “Uno de los conciertos más locos que hemos dado nunca fue allí en 2004. Era la primera vez que actuábamos en el Primavera y nunca la olvidaremos. Tocamos a las 04:00 de la mañana, que es un horario increíble para la mentalidad americana. Éramos mucho más jóvenes, habíamos tomado de todo. No sé cómo nos han dejado volver”. Lo harán, efectivamente, en apenas quince días. Se subirán al escenario Ray-Ban justo antes de la sesión de DJ Coco, ya pasadas las 04:00 de la mañana. Por muchos años que pasen, hay cosas que no cambian.