No había ningún motivo para pensar que la noche del miércoles en la discoteca Fabrik iba a ser mala, ya sea por el impacto mediático del cartel con la presencia de la pareja italiana formada por Marco Carola y Joseph Capriati en cabina o por ese tufo futbolero que tenía la noche madrileña con esa celebradísima final europea entre los clubs de la capital; la edición número 97 (ya queda menos para esa cifra redonda de 100) de estas fiestas con alma Techno llamadas CODE cantó su particular bingo con otra fiesta para el recuerdo, otro lleno total de principio a fin con miles de clubbers más contentos que una perdiz.

Desde primeras horas de la madrugada el ambiente ya se cocía alegremente en el parking, las previsiones se cumplían y el aforo completo se palpaba en el ambiente; fue una de esas noches que te toca aparcar donde Cristo perdió el mechero. Asique una vez pasadas las largas colas y los pertinentes controles de acceso, ya me encontraba en una abarrotada Main Room; eran cerca de las dos de la madrugada y aquello ya presentaba un formidable aspecto. Aprovechando que todavía se podía mover uno entre el público, decidí  acercarme a la sala Satélite para ver cómo estaba aquello; y más de lo mismo que la sala principal, casi lleno.  En esta sala iban a tener lugar las actuaciones de los residentes César Almena y Dj Nuke, más la apertura de Respons Djs y el correspondiente cierre frenético de Fátima Hajji y su Schranz.

Después de dar unas vueltas en busca de alguna foto que reflejase el formidable aspecto de la sala principal, me di cuenta de que la cosa estaba muy apretada y que mi sitio estaba en las zonas altas de Fabrik; los clubbers ya no dejaban sitio alguno y sólo querían sentir el bombo en el pecho. Y bombo fue lo que tuvieron con el set de Capriati, una sorprendente contundencia que no dejaba respiro alguno en la hora que pude escucharle; los bombos sacudían de lo lindo una pista central entregada al discurso del pequeño Joseph, un disc jockey que no para de bailar y animar desde la cabina. Pose seria, mirada fija al frente con puño en alto y de fondo ya empezaba a sonar la última referencia de Soma Records llamada “The Wave”; un pequeño hit creado por Heron. Poco a poco el groove iba cogiendo protagonismo con tracks como el “Glotherman” de Rafa Barrios, más Techno pistero que no entendía de transiciones y si de monotonía. Para afrontar el cierre se agradeció la melodía technera del “Let’s Go Dancing (Adam Beyer Remix)” de Tiga vs Audion, un gran remix de Beyer que provocó uno de los grandes momentos de la noche. Se acercaban las cuatro de la madrugada y míster Carola ya cogía los mandos, sin previo aviso empezó antes de lo esperado su set entre los reclamos del público.

Ni tiempo hubo para despedir a Capriati, el público ya reclamaba con silbidos, pancartas, aplausos y frenesí incluido la presencia del napolitano Marco Carola en cabina. A partir de ese momento todo el público entró en un estado de ánimo que pocas veces había visto, locura total. Cada gesto, cada mezcla, cada bajón, cada subidón, cada tema… Era recibido como una bendición divina de la música electrónica, ¡Hubo numerosos momentos en los que la gente se subía por delante de la cabina buscando una foto ideal o un choque de manos imposible! Como decía antes, una locura amigos. Durante las casi cuatro horas que duró el set, hubo tiempo para el Techno. A la media hora del comienzo, el trepidante ritmo del “Virton” de Ignacio me cogió por sorpresa; por un momento creí estar bailando al Marco Carola de antiguas (y gloriosas) épocas, fueron unos minutos que supieron a gloria. Pero poco duro ese ritmo alto de bpm’s, el discurso actual del italiano estaba claro y no iba a cambiarlo. Poco a poco la cosa iba cogiendo una cadencia más pausada y groovera para dar paso a tracks como el “Good Life” de Inner City, me atrevería a decir que se trataba del reciente remix  Tech-House de Pig & Dan. Las horas iban pasando y el Tech-House minimalista con bombos arrítmicos y tímidas melodías hacían aparición, el “Dres Done (A Sagittariun Re-Dream)” de Nyra fue un tema que me llamó la atención (un tema que está en libre descarga por cierto). Ya en la recta final con la aparición del sol por los ventanales, el rollo ibicenco que prodiga Carola actualmente se apoderó de la sala. El Tech-House con Groove pesado y empalagoso que tanto gusta en pista llegó con el “Jazzmatic” de Path, un track muy usado por Hawtin, Luciano y el propio Carola.

El reloj daba casi las ocho de la mañana y la cosa parecía que no quería acabar, los subidones ‘made in Traktor’ iban y venían con la gran respuesta  de una Main Room abarrotada. Marco Carola puso fin a la contienda con otro efecto interminable para despedirse entre aplausos, la CODE número 97 deja el mensaje claro de que Carola sigue levantado pasiones allá por donde va. Así que, ¿por qué iba a cambiar su discurso actual? Marco tiene su bingo particular.