En su propio nombre reside toda una declaración de intenciones: “todos hemos trabajado en sitios con unos horarios y a nadie le ha gustado; quizá es una temeridad pero los tres hemos apostado por este tipo de vida, ser lo menos dependientes de la sociedad posibles”, explica Germán Sánchez. Des Ames Libres (el grupo formado por Germán, David Law y David Jornet) se ubica entre Barcelona y París, siendo Germán el único residente en Barcelona de los tres. El pasado mes de abril, la banda publicaba “Thick” a través del sello Nøvak; un trabajo en el que han contado con la ayuda de Pedro Pina en las tareas de producción, y que saca a relucir el lado más electrónico de su sonido.

Hemos quedado con Germán en una terraza del Raval para charlar sobre la trayectoria de la banda, su próximo concierto en Apolo o su fichaje en Nøvak; lo acompaña Luciano Álvarez, capo del sello (que consigue mantenerse en silencio hasta la mitad de la entrevista) y con quien le une una amistad de veinte años: “Nosotros seguimos la filosofía del sello Mute… Depeche Mode y Daniel Miller nunca firmaron ningún contrato” –afirma Luciano.  “O Factory (…) –añade Germán- no hemos firmado con sangre como hicieron Joy Division pero podríamos hacerlo en algún momento”.

Antes de nada, vayamos hacia los comienzos de la banda ¿Cómo os conocéis y cuándo empezáis a producir?

David y yo nos conocemos desde hace unos trece o quince años. Y siempre nos habíamos visto por ahí y nunca habíamos hablado muy en serio de hacer nada. Él se fue a París hace ocho años y cada vez que venía de visita quedábamos, aunque fuese una mañana para arreglar el mundo. Un día surgió que podíamos hacer algo, y más con la tecnología actual. Estábamos dando la vuelta a un proyecto pero al final el proyecto se convirtió en algo muy diferente que es lo que hacemos ahora, ya que David conoció allí a Dave (el cantante) y ellos por su lado hablaban también de hacer algo. Y era algo así como “tú nos ayudas con esto, nosotros con lo otro”. Y al final estábamos hablando de los mismos referentes musicales y llegó a un punto que no se podía separar lo uno de lo otro. Entonces decidimos que tendríamos un grupo con miembros que vivían lejos.

¿Quién escribe las letras?

Las escribe el cantante por una cuestión de que se tiene que encontrar muy cómodo con lo que hace. Alguna la hemos hecho a medias, pero básicamente le tienen que convencer a él. Él no es un mercenario, si no hace algo que se cree, no lo hace. Los temas los hablamos entre todos y salen así. Una de nuestras canciones salió recortando trozos de una conversación que tuvimos él y yo en facebook sobre el fin del mundo.

¿Qué canción?

“The End”. Estábamos hablando por fb, como hacemos habitualmente, y él me dijo: “Creo que tenemos una canción”. Y lo copió todo, empezó a ordenarlo y de ahí salió. Así que tampoco hay una norma.

¿Y a la hora de producir? ¿Cómo funcionáis?

En mi caso, soy bajista, intento sacar una base rítmica que sea chula. Sobre eso Dave recita lo que se le ocurre o toca los acordes que le parecen bien y David pone sus teclas y ruidos y le da un poco el rollo electrónico. La idea es que todo se mezcle entre sí y no sepas lo que estás escuchando. Hay teclados que suenan como guitarras, las guitarras las usamos como cuerdas, el bajo sí suena a bajo pero muy distorsionado. Intentamos que nada suene como debería hacerlo académicamente. Y bueno, es una especie de puzzle.

¿Cómo surge y cómo ha ido el trabajo con Pina en este disco?

Muy bien. Es un tipo al que conocemos de hace tiempo y que sabe mucho. Y si alguien sabe mucho y es buen amigo tuyo, pues le dices que vaya a trabajar contigo. Entonces él, al ser tan bueno, tiene muy poco tiempo libre así que nosotros le pasamos las canciones, pista por pista, y él lo mezcló según su propia interpretación. Las baterías las copió con su caja de ritmos con los mismos patrones que le pasamos nosotros y añadió alguna cosa más también, pero cuando nos lo enseñó fue como: “es lo mismo pero no es lo mismo”. Supongo que esto es lo que en realidad tiene que hacer un productor; seguimos siendo nosotros, pero también está él y creo que nos ha dado mucho más de lo que nos ha podido quitar. Nos ha quitado salvajismo con respecto al primer disco, pero esa era la idea. Y creemos que ha quedado muy chulo.

¿Quisisteis darle este rollo más electrónico porque últimamente escucháis más electrónica o porque surgió así de manera natural?

David y yo estamos muy influenciados por la electrónica desde que escuchamos a Kraftwerk diría yo; Dave es mucho más rockero. Ahí tenemos como una lucha que intentamos equilibrar. En el primer disco había mucha electrónica pero no se notaba tanto, de hecho siempre hemos tocado con caja de ritmos con lo cual el grupo creo que es electrónico básicamente. En el primer disco quizá abusamos mucho del ruido y en este, aunque sigue estando el ruido, la electrónica sale más a relucir. Los elementos son los mismos pero están ordenados de manera diferente.

¿Qué escucháis? ¿Algún referente?

Luciano: (Novak): Enséñaselo, enséñaselo…

Germán: Ah, vale… (risas) Me acabo de comprar un DVD de Love And Rockets, pero porque estaba muy barato (risas).

Luciano: Bueno, pero es una de sus influencias…

Germán: Sí, sobre todo de Dave, del cantante, pero no de una manera evidente. Está claro que hay unas raíces y que están ahí pero somos un grupo revival. No queremos ser los Bauhaus modernos ni nada parecido; simplemente estamos mezclando lo que ya sabemos del pasado con lo que se hace ahora y lo que creemos que molará que se escuche en el futuro. A nosotros nos han dicho que nos parecemos a muchas cosas muy diferentes, ¿qué me dijeron el otro día? Una barbaridad…

Luciano: Yo os dije ramalazos de Depeche Mode…

Germán: No, Garbage. Tú me dijiste Garbage.

Luciano: Sí… A mí me recuerda.

Germán: Vale, sí, tenemos discos de Garbage en casa pero yo no sé si es bueno o malo parecerte a tantas cosas, seguramente es malo. Y por otro lado no parecerte a nada es imposible.

Luciano: una cosa es parecerse y otra cosa es que te recuerde a algo. No os parecéis a Garbage, obviamente. Hay ecos…

Germán: Bueno, también nos han dicho que estamos sonando a nosotros. Quiero decir, que cuando pones algo en el escaparate, cada uno lo vive de otra manera. No es como si te dicen: oye esto es Depeche Mode, como les pasa a muchos grupos. Pero no, nosotros no queremos sonar a nada ni pecar de nostálgicos, queremos ser un grupo actual.

Desde mi punto de vista el segundo disco suena más… particular, creo.

Sí, esa es la idea. Y no hemos hablado del tercero, que ya estamos empezando a trabajar en él. A mí, personalmente me gustaría contar con Pina; otra cosa es que a Pina le apetezca contar con nosotros (risas).

¿Paráis entre disco y disco en plan a coger aire o a pensar una nueva idea o concepto…?

No, no ha habido nunca un paro creativo. Lo que pasa es que a la hora de grabarlo sí que puede haber un momento de: “qué cara le damos a esto?” pero las canciones van saliendo.

Para mí la música oscura siempre es como muy liberadora, no lo sé, quizá es una percepción mía. Pero al relacionarlo con vuestro nombre puede parecer que tiene algo que ver… ¿O va por otro camino?

Hablamos mucho a veces de lo que la sociedad significa, de cómo nos tiene cazados o prisioneros. Es una especie de Matrix en realidad. David y yo tenemos profesiones bastante liberales. La foto del primer disco te enseña La Defense, que es como el Mas Blau aquí, es un gran barrio que está lleno de edificios de oficinas. Entonces el nombre de unas almas libres encima de un enjambre o de una colmena con miles de personas ahí metidas no es muy libre; suena un poco irónico. Cuando empezamos con el grupo, Dave también tenía un trabajo un poco “normal” y también lo dejó para dedicarse a lo que más le gusta que es hacer fotos y hacer exposiciones. Con lo cual, todo estaba dicho: todos hemos trabajado en sitios con unos horarios y a nadie le ha gustado; quizá es una temeridad pero los tres hemos apostado por este tipo de vida, ser lo menos dependientes de la sociedad posibles. No anhelar grandes coches para no tener que trabajar en lugares donde te oprimen ni tener que trabajar mucho para comprarte cosas que no necesitas y eso es un punto para alcanzar la libertad dentro de los márgenes que nos deja la sociedad, que tampoco son muy amplios. Pero si eres consciente de eso, es más fácil sortear al enemigo. Que, de hecho, estamos rodeados de enemigos. Y de ahí viene el nombre. Por esa filosofía de no dejarte encarcelar fácilmente.

¿Cómo surge la unión con Novak?

Germán: Este señor y yo [se refiere a Luciano] nos conocemos desde el 94 o 95. Luciano siempre ha luchado por hacer algo en la ciudad con cara y ojos pero sin hacer chapuzas. A mí no me gustan las chapuzas. Cuando aquí empezaba a despertar la música electrónica, él tenía un fanzine llamado Self que personalmente, en España, no he visto nada parecido. Y no te lo digo porque esté él aquí. Estaba muy bien hecho, con mucho criterio, todo a nivel de culto. Y empecé a escribir para él. Nos conocimos en una fiesta; me dijeron: “mira, él tiene un fanzine” y yo le pregunté: “¿oye puedo escribir en tu fanzine?”; me dijo: -“Sí, ¿sobre qué?”, -“Un reportaje sobre The Associates” y me contestó: “lo quiero para el martes”. Lo hice, lo publicó y ya no dejé de publicar allí. Te hablo de un tiempo en que no había internet, entonces compartir tus ideas y tus inquietudes con gente, no era fácil.  Self fue evolucionando pero yo siempre formé parte y eso se convirtió en una amistad que ha durado hasta ahora. Primero salió el grupo, luego el sello y él era… no sé si fan, pero le hacíamos gracia y bueno, pues aquí estamos.

Luciano: Nosotros seguimos la filosofía del sello Mute… Depeche Mode y Daniel Miller nunca firmaron ningún contrato y ese es el culto a Mute.

Germán: Sí, o Factory también. Nosotros no hemos firmado con sangre como hicieron Joy Division pero podríamos hacerlo en algún momento. No sé si Novak va a cambiar la historia de nada (Mute o Factory sí lo hicieron) pero lo que está claro es que esta es una manera de romper las normas, ¿no? Yo quiero esto y me voy a inventar una manera de hacer las cosas. Y, bueno… A lo mejor sí estamos delante de un fenómeno que ahora se llama Novak. Es la manera poco convencional de hacer las cosas. En Novak nunca se habla de dinero, por ejemplo.

Luciano: Más que nada porque nos lo gastamos.

Germán: Como dijo Tony Wilson: “yo nunca taso el arte”; pues aquí el Señor Álvarez hace algo un poco igual. Vamos, que no vendrán los problemas por el dinero… La tranquilidad de trabajar con amigos, ya sea Pina, sea Novak, el hermano de Luciano (que es nuestro diseñador), nuestros teloneros (Comando Suzie), es que estás súper cómodo…

Luciano: Sí, es como una pandilla…

Tocáis el viernes en Apolo, ¿cómo va a ser el directo?

Presentaremos el segundo disco, tocaremos bastantes del primero y alguna versión caerá también. Nosotros partimos de una base que está grabada que es la caja de ritmos, eso es impepinable. Pero bueno, mientras esté tocando a tu tiempo y la nota dominante se te puede ir la mano con algo…

¿Y las versiones? ¿Nos puedes adelantar algo?

Germán: No sé si puedo decírtelo o no… La otra vez hicimos “Seventh Dream Of Teenage Heaven” y quedó muy chula. Cuando tocas una versión, es como reconfortante ver un clásico reconvertido. Hicimos una vez Pink Floyd en París, el “Another Break On The Wall” y quedaba muy ruidosa y muy chula.

Luciano: yo voy a decir una cosa, a mí me gustan mucho más en directo que en el disco… La palabra que les define es “brutal”.

Germán: supongo que en el disco tienes que estar en tu sitio y en el escenario… Y el cantante sí es verdad que es un animal escénico que le cuesta mucho comedirse. Además en los visuales contamos con Xarlene y a ella le damos unos parámetros, pero a partir de ahí ella va creando…

Para terminar, ¿planes de futuro?

Sí, vamos a sacar un EP de remezclas. En el otro disco, varios artistas electrónicos cogieron nuestras canciones y lo reconvirtieron a su manera de ver las cosas. Pina hizo su versión, Nev.era, Fibla, Tiger Menja Zebra (que nos hicieron una cafrada de las suyas) y ahora para este estamos pasando pistas a artistas electrónicos que pueden dar un punto a lo que nosotros hacemos pero mirándolo desde otra óptica. Porque para que nos hagan algo en plan chimpumchimpum house, eso descartado. Cada uno de los temas será deconstruido y recompuesto por un artista diferente. Antes de que acabe el año.

Fotografías: Isabel Francoy.