Fango | Entrevista y podcast

¿Más cosas fuera de lo habitual? Circulan pocas imágenes de él y ningún selfie y es de los que se mueve mejor en la naturaleza que en la gran ciudad. Al definirle, será mejor que nos olvidemos de adjetivos trillados y le conozcamos en su primera entrevista para un medio nacional y con el podcast que ha hecho en exclusiva para Beatburguer

 

Fango | Set exclusivo by Beatburguer on Mixcloud

 

Tu primer trabajo publicado es un EP de 2013, N1, en el que ya vemos un sonido electrónico poco habitual: rítmico pero sin abusar del beat, con percusiones tribales y melodías sinuosas. En apenas dos años has lanzado tu primer álbum, Tuono, que ha llamado la atención tanto del público como de grandes nombres de la escena con los que, de hecho, colaboras actualmente.
Una de las cosas que se desprenden de Tuono es que el álbum no acaba de encajar en los géneros más reconocibles ni en los estilos en auge del momento, pero tampoco suena a tiempos pasados. En otras palabras, en mitad del frenético ritmo de producción actual has desarrollado una manera de producir propia y quería saber cómo ha sido el proceso hasta lograrlo.

Mi relación con la música siempre ha venido, más allá de una escena en concreto, de la libertad que me ha hecho sentir tanto al producirla como al escucharla. Aunque siempre he sido un apasionado de la electrónica, nunca estuve dentro de su mundo. De joven tocaba la batería y escuchaba grupos de géneros muy variados. Quizás eso me ha dado una aproximación diversa al ponerme a producir y el resultado ha ido saliendo con espontaneidad, sin haberlo buscado.

Me recuerda un poco al caso de Igor Cavalera, que antes tocaba en el grupo de Black Metal Sepultura y ahora es el batería de Mixhell, dúo de acid house que comparte con su mujer. Me interesa este salto de un género a otro y que arrastra el bagaje anterior.

En mi caso fue algo gradual. Al mismo tiempo que escuchaba otros géneros, la electrónica también estaba ahí y cuando quise producir algo de manera íntima y que me llenase emergió espontáneamente. Fue cuestión de encontrar una satisfacción personal.

Tu trayectoria, tanto vital como musical, fue y sigue siendo Italia, ¿dónde vive Fango exactamente? ¿Tu relación con la música se ha forjado también en los viajes?

Vivo en el campo, cerca de Venecia. No he viajado demasiado; la gran parte de cosas que he escuchado han sido a través de la red. Con ello encontré música que de otro modo sería inencontrable o que hubiese necesitado viajar para tenerla. Internet, en este sentido, es una fuente de conocimiento enorme.

Supongo que ha sido así cómo has conocido a muchos artistas o sellos con los que luego has colaborado. Tu álbum Tuono ha tenido un gran alcance, imagino que a hay mucho que tiene que ver con las redes.

Absolutamente. Por ejemplo, hice un remix con Tale of Us que elaboramos vía Skype. Nunca los he conocido personalmente. Gracias a internet uno tiene la posibilidad de colaborar con quien quiera.

Recientemente actuaste en el DGTL y ahora estás a punto de llegar actuar en España, ¿qué puedes contarnos acerca de tu gira aquí?

Estoy muy contento de ir a España con Kompakt y Michael Mayer. Se dará una situación muy libre musicalmente, y es como más cómodo me siento. Por eso, no tengo idea de cómo irá, siempre actúo en función de cómo se siente la gente y de la hora que es, a partir de ahí veo qué tipo de comunicación puedo establecer. Quizás debo pinchar algo más lento (o rápido), o trabajar con temas de artistas que me han influenciado. Nunca sé qué vía tomaré hasta que llegue el momento. Es la primera vez que actúo en España. Solo estuve en Barcelona de visita acompañando a un amigo que pinchaba en un evento privado y guardo de la ciudad muy buen recuerdo. No he estado en Madrid todavía.

Según vi, en Madrid pinchas en Mondo Disco. Justo estuve ahí el mes pasado y actuaba Mike Banks (Underground Resistance), fue un concierto poco habitual y creo que pasará tiempo hasta que volvamos a tener por aquí a los de UR. En este sentido, creo que Madrid ha temido una subida de actividad en la escena importante, cada vez hay más eventos y noches con electrónica potente. En relación a UR, pensaba que quizás han sido también importantes para ti.

Son una parte importante de mi pasado, y además este sonido está volviendo recientemente. En referencia a la libertad de la que hablábamos, creo que ellos lo siguen siendo. Cuando empezaron, además, fueron tremendamente innovadores.

¿Para la producción, utilizas equipo analógico o solamente digital?

Utilizo principalmente Logic, aunque no tengo una receta fija para producir. Tengo pocos instrumentos analógicos, pero tampoco me niego de manera radical a una cierta metodología. El proceso debe ser el más natural y espontáneo posible. Suelo partir de una idea, que me puede venir ya sea viendo una película o paseando, y trato de exprimirla con la fuerza que me genera. En otros casos, la idea o la fuerza salen de ir jugando con las baterías, los samples o los sintetizadores. Para mí, el cine es una muy buena fuente de inspiración, como género, más allá de un director u otro.

Entrevista Fango: tracklist de Beatburguer

La música, como lenguaje, es quizás la expresión que permite plasmar más emociones y sensaciones de forma directa y sin el uso de las palabras. Dentro de la música, quizás cierta electrónica oscura sabe captar en especial sensaciones o emociones de una complejidad que otros estilos no pueden reflejar del mismo modo.

Soy una persona de pocas palabras y no suelo hablar mucho de mi trabajo, lo que produzco lo hago naturalmente y a través de una búsqueda que me es cercana, y de los sonidos. Mis creaciones parten muchas veces de los sonidos, tengo que hacerlos míos. Me da igual de dónde sean, si te fijas en mis temas, verás que la conexión que puedas encontrar entre ellos es más emocional que no racional. Ocurre solo cuando la canción tiene energía por sí misma. Soy de los que piensa eso, que las buenas canciones tienen energía por sí mismas, aunque para producirlas uno da muchísimas vueltas.

Si la canción tiene energía, te dará también las ideas y las maneras necesarias para que la perfecciones y la acabes. Lo veo como una máquina que se autoalimenta.

Respecto a cultura de club en Italia y la escena electrónica, ¿sueles tener un contacto regular con algunos de ellos o te mantienes al margen?

No hago mucha vida de clubber y por ahora tengo más fechas fuera que aquí, tampoco sabría decirte por qué exactamente. Hablar de una escena en concreto me resulta complicado, suelo pasar mucho tiempo en el estudio y durante el tiempo libre hago cosas constructivas pero en otro sentido. Me dedico a cultivar la tierra y a salir a correr con mis perros, me siento bien quedándome un poco alejado del bullicio.

Tu vínculo con la naturaleza parece muy fuerte.

—Sí, me siento bien en las grandes ciudades y me gusta visitarlas cuando tengo una gira, pero el tráfico y el caos que se respira en cuanto a lo cotidiano no son para mí; no puedo con ello durante mucho tiempo y necesito regresar a la naturaleza.

¿Tiene algo que ver tu nombre Fango con esas raíces de las que hablas?

Sí, significa lo mismo que en castellano, fango o barro. Viene de mi época de estudios, cuando hice Ciencias Ambientales en la Universidad. Hice un curso de Química y Análisis y sí, lo más difícil de analizar eran los fangos. Mis compañeros, bromeando, me llamaban ‘Fango’ porque me veían como un personaje muy “alborotado”.

Más allá de la Universidad, cómo llegaste a Degustibus, el sello con el que empezaste?

El sello es de tres amigos, Ditongo, Batongo y Rubini. Tengo una relación especial con Batongo, él ha sido un maestro para mí y me ha ayudado mucho a encontrar mi camino creativo. Por encima de todo, con él he aprendido a saberme escuchar y a liberarme musicalmente. La primera referencia que saqué con ellos la hice para mí, de hecho, no pensé en publicarla ni por un momento. Se la enseñé a Batongo y él insistió en que podíamos publicarlo, fue así como nació Fango.

¿Cuál fue tu reacción al ver que tu trabajo empezaba a gustar mucho más allá de lo que esperabas?

¡Felicidad! No me lo esperaba, para nada. Pensaba que sería una cosa demasiado extraña como para llegar a tanta gente, yo lo veía casi como algo terapéutico para mí. Era algo muy personal, y no pensada para ser comercializada. La sensación y el feedback han sido muy importantes y la gente que me conoce me ha visto que me ha hecho bien y que me ha dado mucha energía.

¿Estás trabajando ahora con nuevos proyectos?

—Ahora en febrero saldrá un remix de un tema de The Soft Moon. Ahí estaremos Trentemøller, Dave Clark, Ninos du Brasil y yo. Tendrá muchos estilos diferentes, estoy contento con esa experiencia. Luego saldrá un EP con remixes de Tuono, y uno de ellos será de Rebolledo, eso me hace especial ilusión. Estoy muy contento de poder trabajar con él. Los otros nombres llegarán en breve.

Pude ver a Rebolledo con Superpitcher como Pachanga Boys el pasado verano en el Piknic Electronik y son realmente geniales, muy divertidos.

—Sí. Transmiten libertad y diversidad en lo que hacen, y eso es todo aquello que me da energía e inspiración.

Fango actuará el próximo viernes 22 de enero en NITSA (Barcelona) junto a Michael Mayer, Coma y Dj Fra y el sábado 23 de enero en Mondo Disko (Madrid)