En realidad, sus aullidos siempre fueron un tanto metálicos. Propagándose desde algún espacio luctuoso, embrujado, la música de Fasenuova siempre ha ido sumergida en éteres hechizantes y atmósferas nocturnas. En cada canción un conjuro.

Cuando se cumplían dos años desde la publicación de su último disco, Salsa de Cuervo (Discos Humeantes, 2013), Ernesto Avelino y Roberto Lobo anunciaban que próximamente habría nuevo LP: Aullidos Metálicos (Humo, 2016), en cuya producción ha participado Óscar Mulero (quien nos hablaba del trabajo junto a la dupla de Mieres en nuestra entrevista a Pole Group).

“Hemos visto ahí un espacio que hay como una verja y pone ‘peligro, atmósfera explosiva’, que puede estar bien para grabar… Puede ir bastante con nuestro rollo”, decían mientras buscábamos un escenario para la entrevista en los alrededores de la Laboral de Gijón. Aunque se basaran en la mera estética para la elección de uno de los encuadres de este vídeo, lo cierto es que su sonido siempre ha tenido un punto de peligrosidad en cuanto a lo subversivo y la agitación de mentes; algo que también (o sobre todo) queda patente en sus puestas en escena. En esta conversación con Fasenuova, además de hablar de esa interacción entre el dúo y el escenario de sus directos, los artistas nos hablan de literatura espacial, su actuación en L.E.V 2013 la misma noche que subían al escenario una de sus grandes influencias (Esplendor Geométrico) y -por supuesto- de su último trabajo, el que ha hecho que sus aullidos suenen más metálicos que nunca.