Lunes por la mañana y algunos entrando por la puerta de casa y otros pensando en que habrá que irse ya (los que iban a currar despejados no cuentan). El caso es que las redes no nos respetan según el grado cieguil que llevemos, así que las preguntas de los no-asistentes sobre cómo había sido uno de los sets más esperados de la temporada (Floating Points b2b Daphni b2b Four Tet como apertura del aniversario de Razzmatazz), caían por distintos frentes.

NocheFloating3-750x450

En caliente lo que se lleva son las opiniones polarizadas, así que el lunes -resumiendo y simplificando mucho- la guerra estaba entre ¿por qué no fue más experimental aka por qué tuvo que sonar el “Knigts of the Jaguar” en mitad de la sesión?

A eso de las 19.15 h. atravesábamos la puerta de la sala grande de Razzmatazz. Con la cabina ubicada en el lado contrario al que está habitualmente -en un formato más pequeño, casi a pie de pista y con unas cortinas rojas y bola de espejos aderezándola- la sala se antojaba atractivamente fuera de la zona de confort. Como si en realidad la tarde de domingo nos hubiera trasladado a otro lugar y a otro tiempo, a una de aquellas “matinales” de hace varias décadas de las que algo nos han contado los más veteranos.

NocheFloating600x360

La entrada por la puerta era perfecta, la gigante bola de espejos que presidía la sala parecía desprender amor mientras sonaba “Dance, Dance, Dance”, de Marta Acuna. Pero el ritmo de la sesión fue cambiando una vez pasada la primera hora.“Las expectativas estaban muy arriba, para qué nos vamos engañar -explica Ignasi Catalán (del blog MonoDe)-  y más teniendo en cuenta el recital que se marcaron el año pasado Floating y Daphni en el Monasterio. Pero lo cierto es que lo que empezó muy bien se fue diluyendo poco a poco. Fue un set plagado de temazos más grandes que América y Asia juntas (ojalá haber podido ojear esas maletas durante un rato) pero con altibajos”. “Si me hubiese tocado escribir una previa del evento -señala J. Canyelles (de Neonized)-  hubiese soltado algo como: «tres de los mejores genios del panorama musical actual en una sesión conjunta, que probablemente varíe linealmente del northern soul más selecto hasta la electrónica más potente» y estaría totalmente equivocado”.

 

Para Pau Roca (Bons Records) la sesión tuvo momentazos, aunque a ratos fuese  “previsible”“me pareció anárquica y excesivamente dispersa. Careció de mucho sentido la verdad, aún habiendo momentos bastante épicos como el edit de Harvey del tema ‘Pleasure’ de Joyous, o clásicos del house de Chez Damier o Moodymann. La velada la salvó Floating Points, porque Caribou y sobre todo Four Tet no se cortaron un pelo en poner house progresivo y machacón que la verdad me aburrió bastante”. 

En una línea similar, elevando en cierta medida el tono radical, dice J. Canyelles: “Lo que presencié fue un set nada especial y de lo más incoherente, que se aguantó durante (como mucho) una hora y que luego consistió en: Four Tet pone ¿tech-house?, Floating Points mete soul y Daphni hace un poco de todo. Algo que, para mí que no soy nada fiestero (estudiante, que no es de los que toman drogas y lo que en general viene a ser un soso -con evidentes excepciones, como bien conocen mis amigos-); que sólo me muevo por DJ’s con buen gusto musical como el que tienen Floating Points y Daphni; y que confiaba en Four Tet debido a que algunos trabajos suyos me han llegado a gustar (sobretodo como Kieran Hebden o Percussions o Burial), me pareció ‘borchenoso‘”.

Tanto Pau como Canyelles e Ignasi afirman que lo mejor de la noche fue Floating Points y que si hubo alguien que desentonaba dentro del trío era Four Tet; a lo primero también  se suma el artista barcelonés Adrià Viñas, más conocido como NTRNSTR (del colectivo Compass): “Floating fue el que más me gustó, sin lugar a dudas;  selección y técnica iban de la mano. Es un tío que se sabe muy bien sus temas, que creo que es algo importante en un Dj”.

NocheFloating6-600x360

 

NocheFloating-600x360

Como el propio NTRNSTR afirma, los artistas tiraron “hacia diferentes lados” en su selección de musical, lo que impidió que la sesión “cuajase del todo”. Desconocemos si esto fue deliberado o fruto de alguna improvisación, pero si bien es verdad que las seis horas fueron de lo más bailable, también es cierto que hubo partes que chirriaban; en palabras del propio Pau, “como mezclar ‘Knights of the Jaguar’ con ‘Thousand Finger Man’ de Candido”. 

NocheFloating7-600

 

NocheFloating4-750x450

Nuestra conclusión es que sí, moló; eso sí, podrían haber entrado en terrenos menos obvios porque los tres son más que capaces. Pero -y copiando las palabras del de Bons Records-, “chapó por Razzmatazz por llevar a cabo un evento así un domingo por la tarde. Ojalá no sea el último”.

NocheFloating5-600x360