Dos grandes motivos eran los que me llamaban la atención de esta nueva Goa. Uno era el de la temática de LEGO que adornaría el evento, y otro era el de la presencia de ese virtuoso croata de los pianos y sintetizadores llamado Petar Dundov. Reconozco que soy un antiguo consumidor de los juguetes LEGO -en mi infancia me encantaba construir edificios imposibles con esas dichosas piezas de juguete- y me auto proclamo fan total de la música de Dundov, esas melodías refinadas y tratadas hasta el más mínimo detalle me tienen conquistado. Así que con estos pretextos me dirigí un domingo más a la discoteca Fabrik, previo paso por las urnas claro.

Con el nuevo horario, de tres de la tarde hasta las tres de la madrugada, mi llegada a las inmediaciones de la discoteca Fabrik fue más tarde de lo habitual. Para mi sorpresa, el parking principal no presentaba el lleno habitual y parecía que la resaca futbolera estaba pasando factura (lo cual se agradecía porque así no tocaba aparcar en Cuenca). El plan estaba trazado y había que entrar pronto para presenciar el directo de Dundov para más tarde seguir bailando con Erol Arkan, Fritz Kalkbrenner y Gregor Tresher. Todo en ese orden.

Una vez pasados los pertinentes controles de acceso, me encontraba con una Main Room al 30% de su capacidad; de fondo sonaba el habitual discurso musical de Marcos In Dub lleno de groove ‘muevecaderas’. Daban casi las siete de la tarde y ya tocaba irse a la sala Satélite para disfrutar del Live de Petar. En mi camino hacia esa sala, me topé con el gran ambiente que había en la zona intermedia que une las dos salas; allí el sol iluminaba las caras de los Clubbers presentes y eso me dejaba la sensación de que se sigue echando de menos la terraza en las tardes de Goa. Pero para reflexiones ya dio lo sucedido en la sala Satélite con el amigo Petar.

Con una imagen desoladora en pista, apenas conté unas 30-40 personas que luego serían unas 70 siendo generoso, y con un pequeño retraso el croata comenzó su esperada actuación. Desde el primer segundo hasta el último, las melodías arpegiadas aderezadas con líneas épicas de bajo más los diferentes bombos -unas veces contundentes y otras más suaves con algo de groove- fueron la banda sonora perfecta para un viaje que pocas veces he presenciado y disfrutado en una pista de baile, aquello fue una masterclas. Los minutos caían como segundos gracias a las atmósferas creadas con los diferentes cortes de sus últimos LP’s, sonaron cosas de Sailing Off The Grid, de Ideas From The Pond e incluso algún corte demoledor junto a su amigo Gregor Tresher, mención especial a ese maravilloso “White Spring“. Quizás la propuesta musical era arriesgada para una Goa o quizás somos pocos los que nos gusta éste discurso, pero se agradece y mucho la apuesta de Goa por el croata; y así se vio en la reducida pero gran despedida que le brindamos los allí presentes.

Con la inercia melódica me dirigí a la Main Room para ver que se estaba cociendo con el británico Erol Arkan en cabina, un artista poco predecible en sus sets. Y nada más entrar, la primera en la frente. La contundencia ácida del gran remix de Barnt al “Proceso” de C.P.I. -editado en Hivern Disc-, me bajó de mi viaje melódico para meterme en el barro directamente. La pista ya estaba llena (solamente la pista, los extremos era territorio libre) e intentaba seguir el ritmo ácido que proponía Erol, un ritmo que exigía demasiado. En el tramo final la cosa se puso pistera con el hit de Tale Of Us llamado “Another Earth“, se puso interesante con el “Red Smoke” de Ghost Culture y se puso casi comercial “Low Frequency (Tom Rowlands Mix)” de Klaxons; como decía, Erol Arkan es un disc jockey muy poco predecible. Pero antes de su despedida nos regaló el tremendo remix de KiNK al “Knowing We’ll Be Here” de Daniel Avery, un temazo que está a punto de salir al mercado y que dejó la pista a punto de caramelo para Fritz Kalkbrenner.

Llegó el momento para el alemán, que durante la hora que estuvo en cabina no paró de bailar. Fino y seguro, así definiría el directo de Fritz. No arriesgó y no ofreció florituras, propuso coherencia a ese House de nivel que crea en su estudio y tanto gusta a las féminas. Varios momentos para el recuerdo con el “Little By Little”, “Right In The Dark” o el clasicazo “Sky And Sun” para un cierre de karaoke generalizado; un directo en el que no cantó pero que aun así cautivo al personal. Ya era turno para el Techno de altos vuelos de Gregor Tresher, el encargado de cerrar ésta Goa Lego. Se aproximaba la una de la madrugada y la hora de mi recogida, me fui con el empuje del “Lucho Part 1” de Heiko Laux y Alexander Lukat. Un Techno apto para altas horas de la madrugada, unas altas horas de madrugada que pienso que no compaginan del todo con Goa.