O Matthew Herbert y las tortillas, porque gracias a la última provocación del productor y discjockey británico hemos ideado nuestra #HungerBurguer 004 que aquí os traen los amigos de BeatBurguer.

Siempre hemos creído que Matthew Herbert es un visionario y que su aportación a la evolución del lenguaje electrónico de los últimos años es difícil de calcular, con discos y remezclas imprescindibles -los Around the House, Bodily Functions, Plat Du Jour o Scale son obras fundamentales de la música contemporánea- pero sobre todo mostrándose como un personaje único y lleno de ideas que trascienden lo meramente musical.

Además de pasear por medio mundo sus virtudes compositivas o de cuidado selector bajo distintos proyectos (Doctor Rockit, Matthew Herbert Big Band, Wishmountain o Radio Boy) y de ser nombrado director creativo de los archivos radiofónicos de la BBC, Matthew Herbert se ha posicionado como un apasionado de la gastronomía y ha mostrado al mundo diversas creaciones dignas de alabanza.

Se le ha visto en posiciones de crítica a la cadena alimentaria en Plat Du Jour, Tesco y One Pig, disco este último en el que grabó el ciclo vital de un cerdo (desde el nacimiento hasta el día que 16 chefs lo cocinaron y 100 comensales se lo zamparon) para después plasmarlo en 9 tracks; se ha presentado en el festival Sónar en 2010 con su show One Club, acompañado por una tienda de campaña, una hoguera artificial, una escalera, una bola de cristal y una cuerda de tender con varias pinzas; y recientemente ha creado la serie limitada Edible Sounds -tal y como os contamos en Beatburguer hace unas semanas– en la que ha realizado vinilos en edición limitada hechos con apio, con rebanadas de queso o con tortilla que, según dice en Twitter, “se pueden reproducir en un equipo normal, pero es difícil que sean deliciosos”.

Hace pocos días en la Galería de Ciencia de Londres pinchó estos discos creados en alimentos y al terminar su sesión se los dio a comer al público.

matthew-herbert-played-food-to-an-audience-on-wednesday-night-body-image-1458315527

Entre ellos había algunos “cocinados” en tortilla y por ello hemos pensado que sería interesante darle a Herbert y a todos vosotros algunas ideas acerca de la gran variedad de tortillas que se pueden hacer hoy en día.

En nuestro país las tortillas están dominadas por las de patatas, pero después de este repaso te darás cuenta de que hay vida más allá de la tortilla de patata clásica, demostrando que lo único fundamental es el huevo y los acompañamientos.

La primera tortilla que vamos a destacar no puede ser otra que nuestra favorita, la Tortilla Gallega. Pese a que Galicia destaque por sus excelentes pescados y mariscos, la tortilla es uno de sus secretos mejores guardados. Lo característico de esta tortilla es su jugosidad. Aparentemente es similar a la de otras partes del país, pero la clave es esa jugosidad y el abundante huevo líquido que suelta cuando la partes. Además otro punto característico es que las patatas se cortan en láminas muy finas y se fríen al estilo chips, y no se les añade cebolla. El lugar para comerla, sin lugar a dudas Betanzos, donde encontraréis infinidad de locales excelentes para disfrutar de este tipo de tortilla.

Tortilla-Gallega-988x274

Viajando hacia el Este hay otras muchas tortillas interesantes, y más concretamente en Valladolid encontramos el Bar Alarcón, cuyo origen está en al ladito de la plaza mayor. En los últimos tiempos puedes encontrar más franquicias de este bar en diferentes puntos de la ciudad, pero el originario se encuentra en un pequeño bar del centro. Dicen las malas lenguas que ha perdido la esencia, pero lo cierto es que aún puedes probar diferentes tipos de tortillas que te sorprenderán. La recomendación Hunger Culture es probar la Tortilla Castellana, que se trata de una tortilla de patatas tradicional jugosita rellena del alma de la comida castellana: morcilla, chorizo y muchas cosas más que os invitamos a descubrir.

Para bajar la hinchazón, toca descubrir otra de nuestras favoritas: la Tortilla Vegetariana, una deliciosa y sana tortilla con verduras llena de color y sabor con la que sorprenderás a tus invitados. Las posibilidades son infinitas según tus gustos, pero en #HC nos quedamos con la que se cocina con huevos, pimiento rojo, cebolleta, calabacín, tomate, pimiento verde y nada de patata.

Centrándonos ya en las tortillas internacionales, no podía faltar la Omelet o Tortilla Francesa. Es de los platos más típicos de la cocina francesa y la clave es utilizar una mantequilla de buena calidad. Este tipo de tortilla no lleva patata y a partir del huevo batido cocinado con esa mantequilla podrás rematarlo con lo que más te mole, ya sea jamón, hongos o verduras. Pero nuestra favorita es la de queso gruyer, parmesano y perejil picado.

Por último viajamos a Japón para descubrir el Tamagoyaki, una especie de tortilla elaborada con huevo, típica de la gastronomía nipona. Se suele comer en el desayuno o acompañando a platos de sushi. Puede ser dulce o salado y consiste en finas láminas de tortilla francesa preparadas en una sartén rectangular. Existe también la típica Omelet que se denomina Omuretsu, también se puede servir rellena de arroz (Omuraisu) o rellena de yakisoba (Omu-soba).

tamagoyaki-11

-Qué hambre de tortilla, Mr. Herbert!!!!