Esta fue la premisa metafórica con la que nació uno de los proyectos más exitosos de la música electrónica de los últimos 30 años, Dj Food.

Creado originalmente en 1990 por Matt Black y Jonathan More (aka Coldcut), fundadores del sello Ninja Tune al amparo del cual el proyecto Dj Food cobró vida con las series Jazz Brakes, una exclusiva selección producida para abastecer de música (“food”, “comida”) a los dj´s más hambrientos de nuevos sonidos en clave dj tools con breaks, loops y samples ideales para la producción o el remix, además de contribuir con otras sonoridades donde cabían hip hop, acid jazz y mucho funk.

El disco Jazz Brakes Volume 3 sería el más aclamado de toda la serie, un disco formado por 21 tracks en el que Dj Food comenzó a introducir nuevos sonidos que le acompañaría en sus futuras producciones y sesiones de dj a cuatro platos como el dub, el ambient, el jungle, el techno, o los ritmos latinos y africanos.

Durante estos años Black y More conocieron a otros componentes legendarios del proyecto como Patrick Carpenter (alias PC), Paul Brook, Paul Rabiger, Strictly Kev e Issac Elliston que imprimieron diferentes personalidades a la formación, hasta que en el año 2005 hubo un antes y un después con la publicación del disco A Recipe For Disaster, una evolución lógica desde la serie Jazz Breaks hacia algo proyectado más como un álbum de estudio con el que la identidad de Dj Food se estableció para siempre.

Posteriormente tanto Matt Black como Jonathan More abandonaron el proyecto al encontrase inmersos de lleno en darle forma y recorrido a su propio proyecto Coldcut, por lo que fueron Patrick Carpenter y Strictly Kev los que siguieron al mando de Dj Food, tanto en las tareas de producción como desarrollando sus legendarios dj sets a 4 platos.

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El inicio de otro asombroso proyecto llamado The Cinematic Orchestra hizo que PC abandonase también Dj Food, por lo que fue Strictly Kev (productor, diseñador gráfico para Ninja Tune y presentador del programa de culto Solid Steel Radio) el que continuó y continúa en solitario al frente del proyecto, trabajando actualmente en una serie de eps que darán forma al próximo álbum de Dj Food, además de “alimentar” la web www.djfood.org y diseñar las carátulas de los discos para muchos de los artistas del mejor sello independiente de todos los tiempos, Ninja Tune.

Aquella metáfora con la que nació Dj Food nos sirve para inspirarnos y diseñar una serie de menús deliciosos con los que los dj´s podrán nutrirse como es debido antes de algún bolo en una evocadora sesión de tarde, antes de una sesión de club bien entrada la noche o antes de un enérgico set en algún oscuro afterhour.

Sesión de Tarde

Para un set diurno lo mejor siempre es coger fuerzas y no se nos ocurre nada mejor para ello que tirar por un Menú Castellano, donde por supuesto habrá que pedir un buen Ribera de Duero, un 41 Norte por ejemplo de su vendimia seleccionada y 9 meses en barrica, que armonizará de maravilla a unas mollejas de cordero y una morcilla de Burgos como entrantes. Y para terminar no puede faltar un lechazo asado con una ensaladina para rebajar.

Del postre en esta ocasión pasaremos ya que mejor nos decantamos por un café y unos chupitos para ir a tono a nuestra sesión de tarde, porque las tardes pueden ser largas e igual no se tiene tiempo ni para cenar.

Sesión de Club

Para una noche de club tampoco es bueno ir “hasta arriba de comida” ya que después la noche te puede jugar alguna mala pasada. Por eso recomendamos un buen Menú Gallego para ir ligerito y no defraudar en una buena sesión de club. Un buen menú que puede comenzar con un Centollo de la Ría, unas cigalitas y unos pimientos de padrón, para terminar con una pieza de pescado que bien puede ser Rodaballo o Sargo al horno. Todo regado por un buen Ribeiro, un Viña Meín por ejemplo, que es un vino que nos encanta en #HC.

Y de postre no puede faltar una Tarta de Queso al horno.

Afterhour

Para el after nos vamos al rollo Berlín, ese ambiente donde el dj se acaba de levantar y se dispone a preparar un set enérgico para toda esa peña que lleva toda la noche de garito en garito. Como se necesita una buena dosis de energía para hacerlos bailar no se nos ocurre nada mejor que un English Full Breakfast en toda regla, con huevos revueltos, salchicha, morcilla (black pudding), champiñones, baked beans, hash browns y medio tomate. Rematado por un Ear Grey, el clásico Té negro aromatizado con aceite de bergamota que infusionado en leche que te dará ese toque de lord inglés necesario para aguantar toda la mañana detrás de unos platos.

También se podría incluir en este menú unos cereales, zumo, kedgeree (arenques ahumados) o una tostada con mermelada. Pero lo mejor sería decantarse por la versión clásica del desayuno inglés.

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