Ni las rupturas sentimentales ni la muerte de su hermano va a hacer decaer el ánimo de Katy B, hoy por hoy, la gran diva de los sonidos dance y/o urban del Reino Unido. Su tercer álbum, Honey, es una nueva declaración de amor a las pistas de baile en la que apenas echa el freno. Esta vez ha decidido aliarse a una serie de colaboradores para que cada canción sea distinta a la otra. Por el disco desfilan firmas de prestigio como Major Lazer, Craig David, Four Tet, Floating Points, Kaytranada, Jamie Jones, Mssingno, Hannah Wants y unos cuantos más. Parece el camarote de los hermanos Marx pero todo fluye con coherencia. Hace unas semanas la llamamos por teléfono para conocer más de este proyecto, preguntarle qué hay que esperar de su directo (aunque aún no haya ninguna fecha confirmada en España) o si ese espíritu clubber que se respira en su música también se traslada a su día a día como todos pensamos.

Empezaste en la música como vocalista invitada así que, ¿cómo ha moldeado esto al nuevo álbum?

Es una pregunta muy interesante, de hecho, estaba pensando en ello el otro día. Todo lo que hice antes de estrenarme en solitario me ha ayudado a llegar hasta aquí. A los 15 o 16 años escribía las canciones en mi habitación en lugar de en un estudio chulo, y me encantaba. Y en este álbum aún soy esa chica que escribe las letras desde su habitación. Ahora al tener toda esta serie de productores invitados siento como si fuera la comisaria de todo el proyecto.

 

Algunos de estos discos con grandes colaboraciones pueden llegar a ser un poco caóticos, especialmente si los artistas no son muy parecidos entre sí. Pero aquí todo es coherente. ¿Cómo dirías que lo conseguiste?

Yo creo que tiene sentido porque siempre seré yo la que escribe las canciones y no voy a cambiar. Pero para mí es como un club multisalas con diferentes estilos. Una puede tener drum ‘n’ bass, otra grime, otra house… esos son los tipos de recintos que me gustan. Cuando me canso de algo, me voy a otra sala y cambio el chip. Encaja mucho con lo que yo soy.

 

Tal y como dices, siempre se te ha vinculado con el dance, el pop o el UK garage, ¿así que te verías distanciándote de las pistas de baile en tus canciones en el futuro?

Sí, ¡desde luego! A veces empiezo a soñar sobre cómo van a ser mis próximos siete discos (risas) Pero sí, ya veremos. Mi pasión siempre ha residido en la música de club, el R&B, el hip hop… así que la cosa va a ir por esos parámetros, no creo que haga un álbum de country o indie. ¡Pero quién sabe!

 

Aparte de Geeneus no hay algunos de los primeros colaboradores con los que trabajaste como Benga, Magnetic Man o Jessie Ware. ¿Fue una decisión consciente trabajar con gente nueva?

Para empezar Geeneus está muy liado con Rinse FM, todo lo que es la emisora de radio y el sello en Londres. Aunque es mi manager, así que de algún modo está involucrado en todo lo que hago. De todos modos, así es cómo salieron las cosas y surgió el proyecto. Teníamos un manifiesto claro: que en cada canción colaborasen distintos productores para que sonase todo diferente.

 

Es genial ver a Craig David de nuevo ahora que es una gran influencia para algunos de los nuevos talentos del Reino Unido. ¿Cómo conseguiste que colaborase?

Mi manager me dijo que se ofreció para colaborar hace año y medio y ya te puedes imaginar, salté por las paredes. Crecí escuchando la música de Craig. Creo que tiene una voz preciosa y como quería tener una perspectiva masculina pensé que encajaba a la perfección en esta canción. Es un tipo genial.

¿Y qué se puede esperar de su largamente esperado próximo álbum? ¿Colaborarás en él?

Eso espero, eso espero.

 

Veo que la mayoría de artistas son británicos y podría echar en falta algún americano que encajaría en el proyecto. Pienso en Empress Of, Jessy Lanza o Junior Boys. ¿La selección se rigió básicamente porque los tenías más cerca?

Me encanta la música británica pero desde luego que no es una decisión consciente esto de usar básicamente artistas de aquí. Al final es la gente que más veo, con la que me topo en los clubs. Y con Rinse FM, como hay tantos DJs y productores viniendo al edificio, siempre están por ahí merodeando. Nunca descartaría trabajar en el futuro con gente de otros sitios, pero al vivir aquí, las relaciones que entablo con ellos son más fuertes.

 

Hablas de Rinse con quien has sacado en todos tus discos. También lo lanza una major. ¿Cómo es trabajar con dos compañías aparentemente tan opuestas?

Para serte honesta, trabajamos como un equipo. Rinse FM está conmigo todos los segundos del día, se involucra en cualquier decisión que tome y en Virgin hay grandes personas. Cada uno tiene roles distintos y eso ya me va bien ahí.

 

En el primer comunicado que compartiste al anunciar el disco decías que te gustaba tocar en clubs y recintos de tamaño mediano. Ya lo hiciste en una presentación en el XOYO londinense, ¿tienes intención de continuar haciéndolo en la medida que te sea posible?

Sí, por supuesto. Me encanta tocar en clubs. Creo que tampoco es tan distinto a tocar en un festival porque son conciertos cortos en los que intento ofrecer la mayor intensidad posible y el público es muy enérgico. Por lo que se refiere a los conciertos normales, suelen ser mucho más largos y el directo tiene más matices. Me gusta igualmente, estoy contenta de poder tocar en sitios tan distintos.

 

¿Es fácil verte por fiestas, clubs o raves cuando no estás tocando?

Sí, me encanta salir de fiesta. Por ejemplo, el viernes voy a un set especial disco y el sábado toco en un club, pero luego me pienso quedar a pasar la noche. Tengo tantos amigos que van al instituto o la universidad que hacen música, otros que se dedican profesionalmente a ello en bandas que si quieres ir a verles tocar es inevitable salir. ¡Soy joven aún! (risas)

 

¿Y cómo vas a plantear el directo a partir de ahora?

Va a ser muy electrónico, pero aún no estoy segura, tengo que planearlo.

 

¿Quieres decir que no lo has planeado mucho? Porque veo que, por ejemplo, sólo tienes un festival confirmado para el verano y se me hace raro teniendo en cuenta que eres una artista que encaja muy bien en ellos.

Cada bolo es distinto. El bolo que te decía de este sábado sólo soy yo con un DJ. Y ya los conciertos de festivales de verano van a ser con una banda. Creo que es interesante porque cada directo lo afronto con la cabeza fresca y pienso mucho qué es lo que el público me va a pedir y qué puedo hacer yo para que se lo pasen lo mejor posible.

 

¿Va a haber artistas invitados en los shows?

Claro, cualquiera que esté disponible que se suba al escenario.

 

¿Cuál es tu colaboración favorita del disco?

Probablemente Honey con Kaytranada porque creo que es distinta a todo lo que haya hecho antes. Estoy contenta de haber tenido la oportunidad de trabajar en ella.

 

¿Hubo alguna colaboración que descartases?

Sí, unas cuantas. A ver, no necesariamente descartadas. Cuando trabajas en un álbum escribes canciones constantemente y escoges las que crees que funcionarán mejor en función de la visión que tienes para él. Por ejemplo puedes tener dos temas que son buenos pero similares y sólo hay espacio para uno.

 

¿Ha habido alguna colaboración soñada que se haya quedado sin realizar?

No exactamente. Creo que he podido hacer todo lo que quería.

 

Eres una gran fan, por ejemplo, de Teedra Moses y una de tus canciones se titula Aaliyah. ¿Tienes planes de llamar a algún tema en el futuro Teedra o cualquier artista que te encante?

Sí, me encantan las canciones que se titulan a partir del nombre de una persona. Es una cosa muy bonita que te pueden hacer. Desde luego que titularé más canciones de este modo.

 

¿Crees que es un buen momento para las mujeres en la música o es tan difícil como siempre?

Es un gran momento, sí. Me rodean muchas mujeres, sobre todo en Rinse. Y luego tengo muchas amigas que trabajan en la industria musical y están dejando una huella. Cada vez hay más DJs y artistas femeninas, ¡estamos llegando!

 

¿Hace más daño que otra cosa sexualizar la imagen de los artistas? Porque tú has hecho justo lo contrario.

Creo que esto tiene más que ver con cómo la mujer quiere expresarse. Si la sexualizan excesivamente y es cosa suya está bien. Evidentemente, si hay alguien detrás presionando a que haga algo, eso no está bien. Y lo mismo ocurre a la inversa, si quieres ir tapada, adelante. Tienes que ser genuina y no frustrarte. Con mi música a veces me siento sexy y otras con ganas de ir en pijama. Depende de cómo me sienta en cada momento.

 

En una entrevista con Fader describías una por una cada canción del disco. Alguna trataba sobre la muerte de tu hermano o rupturas sentimentales, pero luego tienes otras más uptempo. ¿Cuál es tu aproximación en este sentido?

Sea una canción rápida o lenta, el álbum en el fondo trata sobre escapar de la dura realidad.