burn Residency volvió a reunir en Ibiza a los principales medios especializados en música electrónica para despedir su edición 2014. Un certamen que en el que se impuso nuestro representante patrio, el canario Javi Row. El plan inicial era una entrevista con el joven dj y productor y acudir a la boat party de We Love… pero antes de eso; los plumillas electrónicos de este país que fuimos invitados a este viaje express tuvimos una noche libre para hacer lo que mejor se nos da: ir de clubbing y analizar lo que vemos.

Como estar en Ibiza y no pisar Space es como ir a Las Vegas para no entrar en un casino, acudimos al mítico club que cumple cuarto de siglo. La fiesta era ElRow Ibiza/Kehakuma. En la primera de ellas, en la sala principal, el gran reclamos era el británico Hot Since 82 por lo que se presentaba un ambiente predominantemente british y con una afluencia considerable. Un sonido UK House  limpio y potente para animar a una masa que se lo pasaba en grande entre flotadores y objetos hinchables del todo a 100. Ya se sabe que ElRow es un despiporre donde lo que sucede en la pista (el público es una performance más) es igual o más importante de lo que sucede en cabina, que contaba con un montaje espectacular. Esa algarabía contrastaba con el aspecto que presentaba la terraza, territorio Kehakuma, que funcionaba a medio gas con Dj Harvey tirando de clásicos Disco para finiquitar un set serio en su ejecución pero alegre en su contenido que pocos del lugar apreciamos. Su sustituto fue Andrea Oliva que mató a la pista de baile con un set de Tech-House ramplón y seco por mucho “Spastik” que intentará colar. El resultado fue que dejara un ambiente desértico a Efdemin y que los siempre sinvergüenzas periodistas abandonáramos el templo precipitadamente.

Ya situados en el verdadero motivo del viaje, burn Residency, se concertó una comida con Javi Row para poder entrevistarle. Por temas de tiempo se convirtió en una charla informal casi off the record donde además de reafirmarse en lo que ya nos contó en junio, nos habló de su fichaje por Titan Internacional, la agencia de booking más importante de Austria para que le gestionen su carrera de forma internacional. En España ya le están saliendo sus primeros bolos importantes y próximamente estará pinchando en la imponente sala BCM de Mallorca.

Tras la velada partimos a la boat party de We Love… donde el ganador de burn Residency compartía cartel con el resto de finalistas: el rumano bOG, el danés Henri Matisse, el sueco Charlie Don´t Surf y el japonés Kazuma. Un detalle que honró a Javi Row es que cedió todo protagonismo a sus compañeros. Prefirió pinchar el primero y que ellos se lucieran con los ánimos de una embarcación llena de británicos (one more time) sedientos de alcohol y baile.

Además de comprobar lo difícil que es mantener el equilibrio para mover el body a base de beats en el mar, vimos en qué liga juegan cada uno de estos jóvenes artistas. Mientras que Javi Row se movió en un terreno tech-house y deep con tracks de Reboot, Agoria y Maceo Plex para prender la mecha del público, el tándem formado por bOG y Charlie Don´t Surf en formato B2B se compensaba entre el techno del rumano y el deep-house de corte europeo del sueco. Una escena de poli bueno-poli malo en cabina en un tira y afloja bastante compacto que tuvo momentos épicos con el remix de Tale of Us al “Primative People” de Mano Le Tough.

bog charlie
El japonés Kazuma fue la sorpresa por selección y técnica. Comenzó con la remezcla de Tom Rowlands al “Love Frecuency” de Klaxons y apostó por el sonido Phantasy Sound de su admirado Erol Alkan y mucho sonido Turbo. De hecho hasta se atrevió con “Bugatti” de Tiga. Todo ello sazonado con mezclas llenas de efectos y trucos, pinchando de una forma salvaje y  milimétrica como en los tiempos progresivos de la capital. Este chico es carne de escenario de festival grande por su propuesta.

El danés Henri Matisse cerró apostando por un Tech-house sobrio a la par que fiestero dadas las circunstancias. Se le notó presa del horario pero aportó el set más equilibrado sonando el “Balls” de Coyu para delirio del personal y “Star Guitar” de The Chemical Brothers con el Sol despidiéndose de burn Residency mientras el barco se aproximaba a puerto. Un cierre emotivo para una experiencia que marcará la carrera de sus participantes. ¡Hasta el año que viene!