A principios de febrero los fans de Orbital soltaban un largo suspiro de alivio al enterarse que los hermanos Hartnoll habían resuelto (de nuevo) sus diferencias y anunciaban la reactivación de su proyecto principal, tras confirmarse su separación en octubre de 2014.

En un comunicado hablaban de la reunión en los siguientes términos: “Es el final de una poco conocida e infeliz pelea entre dos hermanos, un distanciamiento que los amantes de la música eufórica de Orbital encontrarán sorprendente”. También se adentraban en las causas –“choques y resentimientos que sólo los hermanos pueden entender”– que propiciaron la ruptura en primera instancia. Y dejaban una sentencia con la que conectamos todos los que hemos crecido con su música. “Orbital es algo demasiado grande como para abandonarlo”.

Entonces acompañaron el anuncio con tres fechas en festivales en Reino Unido e Irlanda el próximo verano, así como una versión actualizada de Kinetic, un tema de 1992 que Paul Hartnoll grabó con el proyecto Golden Girls. A esos shows hay que sumar otro en el recién creado WAM Estrella de Levante, que se celebra en Murcia entre el 2 y el 7 de mayo. Orbital encabezarán la jornada del sábado 6 junto a otros artistas de relumbrón como Trentemøller, Delorean y Shura.

Por eso no hemos querido perder la oportunidad de hablar con Paul Hartnoll para que nos cuente qué ha ocurrido en este último lustro desde que lanzaron su más que recomendable último álbum, Wonky, qué les ayudó a recuperar el entendimiento, la música que podemos esperar de ellos y mucho más.  

 

Hola, Paul. ¿Desde dónde estás respondiendo estas preguntas?

Desde nuestro estudio en Brighton (Reino Unido).

 

¿Cómo están yendo las preparaciones para los shows en directo?

Muy bien, ya tenemos listo el equipo y el set en sí y ahora vamos a empezar a preparar lo que es el show. De momento dura más de dos horas, ¡así que necesitamos recortarlo hasta la hora y media!

 

¿Hubo algún momento / día / charla clave que ayudó a resolver vuestras diferencias?

Para mí fue cuando me echaron de un trabajo que tenía en un drama de época para televisión. Por la razón que sea, no les gustaba lo que estaba haciendo. Me hizo darme cuenta que quería recuperar mi antiguo trabajo, ser creativo sin ningún tipo de imposición externa en lugar de tratar de encajar con las tensiones políticas de una compañía de producción televisiva. De muchas maneras, aunque el hecho de que me echasen fue malo, me hizo un favor.

 

¿Qué dirías que has aprendido de estos cinco años para no volver a pelearos?

Paz, calma, entendimiento y paciencia. Lo que tenemos es más grande que la suma de sus partes y Orbital es una gran marca que no debería perderse nunca más. Es una plataforma en la que podemos poner la creatividad que queramos. Es algo precioso.

 

¿Cómo dirías que el hecho de que seáis hermanos ha definido vuestra música de una manera distintiva?

¿Quién sabe? Nunca he hecho música durante tanto tiempo con alguien que no sea mi hermano. Quizá es que prescindes de esa capa educada que tienes con cualquier otro.

 

Desde la ruptura, ¿qué has estado haciendo (proyectos en solitario, proyectos paralelos, incursiones fuera de la música?

He hecho bandas sonoras para cine y televisión, que siempre ha sido una gran pasión mía. También hice un álbum en solitario titulado “8:58” y lo presenté en vivo un poco para promocionarlo.

 

¿Por qué decidisteis reactivaros revisitando un track que hicisteis en 1992?

Decidimos interpretarla en nuestro directo y como nos gustó mucho cómo sonaba, vimos que era una buena manera para celebrar que volvíamos a trabajar juntos, anunciar nuestra reunión y darle algo de propósito al live.

 

¿Estás cómodo revisando el pasado? Porque, por ejemplo, el álbum marrón cumple 25 años en 2018. ¿Hay algún plan en mente?

Aún no hay planes para tomar la ruta de “álbum clásico al completo”. Pero lo haría, porque disfruté viendo a Kraftwerk interpretar “The Man-Machine” y “Computer World” en Londres hace unos años.

 

Interpretaste “Chime” en BBC 6 Music hace unas semanas. ¿Qué dirías que tiene este track para que se haya convertido en un clásico atemporal?

¿Quién sabe? Quizá es que era la canción correcta en el momento adecuado. Es alegre y positiva a la vez que bailable y con un rollo acid house y techno, todo a la vez. Es un himno en el sentido de que tiene un riff simple que nunca se va. Funciona con públicos multitudinarios.

 

En el post de Facebook donde compartías la actuación había un tipo que se quejaba de que la gente prestaba demasiado atención a los DJs pese a que sólo apretan botones. ¿Cómo explicas que aún haya esta idea equivocada sobre el trabajo de los artistas de electrónica?

La gente no sabe lo que ocurre en la música electrónica. No se ve todo tan claro como ver a una persona en un escenario con una guitarra o cantando frente a un micro. Creo que parte de la confusión tiene que ver con el hecho de que fue un movimiento liderado por DJs, así que la gente da por sentado que es sólo eso.

 

¿Dirías que eres nostálgico?

¡Mucho! ¡Me hace llorar todo el rato! Pero de una manera positiva. Me encantan las cosas antiguas y revisitar antiguos lugares en los que he estado antes. Trato de vivir en el presente pero también resido en el futuro y el pasado.

 

¿Hay material estrictamente nuevo en el que estéis trabajando?

Mucho, tengo demos e ideas para el próximo álbum. Incluyendo algunas piezas muy chulas que había hecho para ese drama de época. Hemos puesto algo de eso en el nuevo directo, sólo para probar. Quizá vamos añadiendo más.

 

Fuisteis una parte fundamental en el inicio de toda esta especie de electrónica de estadio en los 90. ¿Qué recuerdas de esos días?

Todos improvisábamos sobre la marcha, fue un movimiento real con ideas y sentimientos frescos. Toda una oleada de gente queriendo hacer las cosas de otra manera. Me enorgullece haber formado parte de ello.

 

¿Y algún recuerdo relacionado con España? Por ejemplo, fuisteis clave en los primeros años del FIB con grandísimos shows ahí.

Sí que actuamos en el FIB un par de veces en los 90. Pero siempre recordaré cuando actuamos en el segundo Sónar de Barcelona, cuando aún tenía lugar en un antiguo recinto olímpico. Un recinto muy pequeño comparado a cómo ha crecido el festival. [Nota del autor: se refiere a su legendario concierto en el Poble Espanyol en 1995]

 

¿Cuál dirías que es el primer directo o sesión de DJ que te impresionó de adolescente?

Ver a Madness y The Beat en la etapa 2 Tone me voló la mente. Desde luego, eso fue lo que me impulsó a hacer lo que hago.

 

¿Aún vas a grandes eventos como festivales como mero espectador?

No demasiado si no estoy actuando en uno, pero eso es porque tengo la suerte de ir frecuentemente a ellos por mi trabajo. Me encanta ver la selección aleatoria de bandas que actúan en un festival y siempre paso el rato viendo el recinto.

 

¿Dirías que artistas como vosotros, Underworld o The Chemical Brothers han sido una especie de predecesores del movimiento EDM? ¿Ves los fenómenos comparables?

Por supuesto, nada ha cambiado aparte del nombre. Creo que la EDM debe mucho de su sonido a Daft Punk, en realidad, pero todos venimos de la misma ola. Desde luego que los movimientos de los 90 han causado esta nueva ola EDM de EEUU.

Creo que la gente sólo quiere bailar y la EDM les ayuda a hacerlo perfectamente. No soy un gran fan de mucha de la música moderna EDM, hay grandes sonidos, pero es bastante formulaica. Me gusta escuchar algo más de variación. Pero siempre he sido muy quisquilloso por lo que se refiere a música electrónica. Aunque, por otro lado, así debe ser si es mi trabajo.

 

¿Cómo ves la actual escena electrónica? ¿Dirías que ha cambiado a mejor o a peor?

Siempre cambia, ni a peor ni a mejor, simplemente es diferente. Más refinada y experta. Ya no se improvisan tanto las cosas.

 

¿Hay algo de música nueva que estés escuchando últimamente?

Blank Mass – World Eater. Goldfrapp – Silver Eye. Lisa Hannigan – At Swim . Casi todo el material de Ghost Box y Clay Pipe Records, especialmente The Advisory Circle. Tengo ganas de escuchar los nuevos álbumes de Public Service Broadcasting y Lisa Knapp.

 

Especialmente Phil ha estado muy ocupado los últimos años pinchando. ¿Qué atributos distintos a actuar en vivo encontráis en el arte de pinchar como para que os atraiga?

Llevo tiempo sin pinchar, pero cuando lo hago tiendo a usarlo de una manera en la que creo versiones de DJ de temas nuevos para probar cómo funcionan. Es muy divertido.

 

¿Algo que debamos saber para prepararnos antes de vuestros shows?

Aseguraos que vais al lavabo antes porque no os podéis perder nada.