Todo empezó en febrero de 2015. White Iverson, el primer tema que este joven criado en los suburbios de Dallas subió a SoundCloud, fue el catalizador de un despegue estratosférico cuyas consecuencias todavía están hoy por evaluar, aunque las más impresionantes saltan a la vista por sí solas: cientos de millones de reproducciones en YouTube del que ya es hoy todo un himno generacional, una gira ante un público masivo de la mano de su colega Justin Bieber y colaboraciones con magos del rap de la talla de 50 Cent, Young Thug y Kanye West Yeezy le reclamó para un temarral de inspiración Chicago house como es Fade– son solo algunas de ellas.

Austin Richard Post, hoy mundialmente conocido como Post Malone, publicó el pasado mes de diciembre Stoney (Republic Records), un LP de debut en el que explora las nuevas formas del rap desde una perspectiva ecléctica y aperturista. Nombres como Metro Boomin, Vinylz, Frank Dukes, Illangelo y su mentor FKi le escoltan para la producción trap del trabajo, que tanto combina beats etéreos como su buen hacer a la guitarra, y en el que además de con el mismo Bieber, se codea con artistas del futuro como son Kehlani, la revelación más seductora del R&B actual, y Quavo de Migos, el trío de hip hop con más repercusión del momento. ¿Es posible apuntar más alto cuando apenas superas la veintena?

Muy pocas horas antes de su histórica actuación en la última fiesta Fuego de Razzmatazz Clubs, donde logró un previsible llenazo absoluto, el pasado viernes nos dimos cita con Posty para una charla de poco más de 10 minutos –límitación de tiempo por la cual no pudimos entrar demasiado en materia– en el hotel del barrio barcelonés del Poblenou donde estuvo alojado. Desprovisto de sus resplandecientes grillz, aunque exhibiendo nuevo flequillo, sus características trenzas y abundantes tatuajes, risueño pero “nervioso” por debutar en directo en nuestro país, esto es lo que nos contó entre cócteles y cigarrillos.

 

¿Cómo te diste cuenta de que la música era lo tuyo? ¿Cómo empezaste a producir?

Si no lo recuerdo mal, empecé a hacer música cuando tenía unos doce años. Le dije a mi madre: “Quiero una guitarra y un ampli de Walmart”. Costaban unos 100 dólares. Una vez tuve eso, empecé a ver vídeos en YouTube para aprender a tocar por mi cuenta. Al poco tiempo me interesé por los softwares de producción y empecé a juguetear con FL Studio. Así pude empezar a crear mis propios beats, además de rapear y cantar por encima de ellos. Y aquí estoy.

Antes de que te convirtieras en un artista de éxito en Internet, y de todo lo que vino después, ¿qué música o qué artistas te inspiraron?

Cuando empecé a introducirme en la música de niño me gustaba mucho Metallica. Luego vinieron Biggie y Tupac, Outkast… También Megadeth. Sobre todo, escuchaba mucho heavy metal. Todo eso se lo debo a mi padre. Me acercó a toda esta música cuando era un crío. Él me enseñó a amar cualquier cosa, a no cerrarme a ningún género…

 

Precisamente tu música explora géneros muy diversos: soul, folk, hip hop, R&B… ¿Por qué crees que es tan ecléctica?

Como te estaba contando, de mi padre me viene mi lado más metal y rap, mientras que mi madre aportó mi lado más country. Después de mudarme a Dallas con nueve años, cuando ya empecé a sentir la música por dentro, a tocar y todo eso, investigué mucho por mi cuenta. Me sentaba en mi habitación, tocaba la guitarra, veía mucho vídeos en YouTube… Pero principalmente puedes maldecir a mi padre y mi madre por esta música tan espantosa que hago (risas).

 

¿Qué significó para ti llegar a conocer a FKi?

Le conocí cuando quería lanzarme y necesitaba un estudio. Realmente empezar es duro porque no sabes a dónde te llevará todo esto, pero todo el mundo conoce a alguien. Mis amigos le conocieron primero, así que un día fui al estudio con ellos y allí estaba. Entonces él vino, hicimos una canción juntos, salió bien y desde entonces hemos estado haciendo música cada día, creciendo, viendo qué funciona y divirtiéndonos. Es como mi gran mentor.

 

¿Qué es lo primero que le pasa a uno por la cabeza cuando ve que la primera canción que ha subido a Soundcloud tiene tantos millones de reproducciones?

Es una locura. No podría haberlo imaginado. Simplemente subí la canción a Internet, me levanté en mitad de la noche y… mi vida cambió, ¿sabes? Fue así. No tenía ni idea de que pasaría eso. Soy un afortunado. Sólo soy un chico normal. Simplemente saqué una canción de mierda y aquí estoy, en Barcelona (risas).

 

‘Fade’, tema en el que participas, es uno de los hits indiscutibles del año pasado. ¿Qué experimentaste cuando te lo propuso Kanye West?

Fue brutal. Le conocí en una fiesta de cumpleaños y me dijo: “Hagámoslo, trabajemos juntos, hagamos algo”. Y claro, nadie puede decirle que no a Kanye West. Me emocioné muchísimo.

¿Cómo te sentiste la primera vez que escuchaste el tema?

Un día fuimos a su casa en Los Ángeles, puso la canción y me pareció genial. Tiene una atmósfera única e increíble. Sobre todo por lo que hace Kanye West. Es alucinante. Ese rollo deep house que tiene mola muchísimo. Así que puedo asegurar que fue increíble que me pidiera participar en ella; es una bendición haber podido colaborar con un artista así.

 

De todas las colaboraciones del álbum (Quavo, Kehlani, Justin Bieber…), ¿cuál es la más especial para ti?

Es difícil responder a esta pregunta. Son todas igual de especiales para mí. Soy muy feliz de que todas estas personas quisieran colaborar conmigo, no sé si me explico. Me parece super increíble que dos seres humanos puedan juntarse y hacer una canción, que coincidan en el mismo estado emocional y simplemente hagan algo cohesivo que le habla a cientos de miles de millones de personas.

 

¿De qué canción de Stoney te sientes más orgulloso?

También es complicado decantarme por una. Creo que aquellas en las que toco la guitarra, porque es algo nuevo. Corre un vídeo mío por ahí en el que estoy tocando una canción de Bob Dylan con mi guitarra, pero nunca la había llegado a incluir en mis grabaciones originales. No son mis mejores canciones, pero sí de la que estoy más orgulloso (risas).

 

¿Qué te ha enseñado girar con Justin Bieber?

Fácil: en vez de actuar ante 1.000 personas actúas ante 20.000, así que es como 20 veces más increíble. Pero además de esto, Justin lo parte. No sé cómo lo hace: cientos de conciertos al año, dos horas de show cada noche… Es una locura. Es un trabajo muy ético. Hay mucho que aprender de alguien así. Hay una razón por la que está triunfando a este nivel.

 

¿Te molesta que siempre te pregunten por la “trifulca” que tuvisteis?
No fue una “trifulca”. Esa noche en Houston estuvimos bebiendo y dijimos: “Hagamos ver al mundo que nos llevamos mal”. Y después los periódicos de todo el mundo dijeron eso… Solo queríamos trolear al mundo (risas).

 

A veces, aquí en España, algunos artistas se molestan cuando alguien habla de trap en relación a su música. ¿Te sucede lo mismo, a ti o a otros artistas en Estados Unidos?

No, para nada. Que cada uno llame a nuestra música como quiera. No creo demasiado en eso de los géneros, pero la gente tiene que describir las cosas de alguna manera: “Este estilo de canción”, “este tipo de producción”…

 

¿Estás satisfecho con la recepción crítica del álbum?

Sí. Hay mucha mierda por ahí, porque hoy en día cualquier gilipollas con una cámara puede hacer un vídeo. Pero hay que tomarse de forma positiva todo lo que la gente dice y realmente pensar en ello. Tiene sentido. Así es la crítica.

¿Cuál crees que es el siguiente paso en tu carrera?
Ni idea… Por ahora seguiré presentando mi música donde me dejen. Seguiré siendo honesto conmigo mismo y llevaré mi música hasta donde pueda.

 

Por último, ¿qué le recomendarías a un joven artista o productor para alcanzar el éxito?

Sé tu mismo, tío. No dejes que lo que otra persona está haciendo influya en lo que tú estás haciendo. Puedes encontrar inspiración en otras cosas, pero sobre todo sé tú mismo. Sé sincero y honesto contigo mismo. La gente se dará cuenta de lo que es genuino en ti. Sé original. Sal a darlo todo. ¡A por ello!

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