Tensal es uno de los proyectos musicales del artista asturiano Héctor Sandoval, quien divide su genio creativo entre el dúo Exium y otros proyectos en paralelo como por ejemplo Komatssu. Tres años después de su nacimiento en secreto, sin dar publicidad a la persona que se escondía tras los discos, Tensal se aproxima al cierre de su primer capítulo con la edición del primer álbum oficial del proyecto, aún en estado de gestación y que verá la luz durante el frío invierno si todo marcha conforme a los planes.

En estos tres años, los trabajos de Tensal se han repartido, por este orden, primero en su propio sello Tensal Records, en una serie que sigue el orden alfabético y del que acabamos de disfrutar de su flamante G, en segundo lugar su actividad como remezclador, en la que ha metido mano a muchos de los mejores productores del panorama con su particular visión cíclica del techno y por último, editando material en sellos de terceros, comenzando por sus primos de Pole Group y terminando en sellos históricos del calibre de Soma Quality Recordings. Para tener una idea en la cabeza del volumen de releases que ha parido desde su nacimiento aquí está la lista.

Quedamos con él en su feudo de Pruvia en Asturias y hablamos de techno -para bien y para mal-, de los comienzos, de la situación actual y mucho más…

 

Héctor, tres años de proyecto y mirando en perspectiva han dado para mucho y ahora planteas editar el primer álbum como tal de la colección, ¿no es así?

En la práctica no se trata realmente del primer álbum, Tensal C,  ya era un doble y el Ep de Modularz, Transmisiones Atlánticas, también, así que de alguna manera se los podría considerar también como álbumes. Pero sí, este en el que estoy trabajando ahora va a tener otro tipo de matices que trabajos anteriores no tenían. Es como que necesito ya dar un cambio a la línea con respecto a lo ya editado y marcar una pauta distinta de cara al futuro. Necesito girar un poco hacia sitios más recónditos, cuando Tensal comenzó era un sonido muy fresco y hoy día se ha convertido en un hype y muchos lo han incorporado a su discurso.

 

A colación de esto, ¿como defines tú mismo el sonido Tensal?

Yo creo que mis temas son muy variados, dentro de una línea que es la secuencial y cíclica, pero muy variados. No hablaría directamente de una ‘fórmula’. Tienen que tener lo necesario para ser herramientas de mezcla, sin confundir al Dj, sin largas intros ni florituras, directo al asunto. Se trata de tener potencia, groove, pocos elementos y velocidad, temas que no se quedan estáticos, que corran.

 

Creo que no fue trabajo fácil llegar a perfilar ese sonido, para aquellos jóvenes que creen que esto es cosa de dos días, explícanos un poco el esfuerzo previo a la salida del proyecto a las calles.

No ha sido un trabajo fácil llegar a definir estos elementos básicos de mi sonido. En la gestación de la idea de Tensal, previo al primer disco que edité hay un trabajo de estudio de miles de horas, puliendo aspectos hasta llegar al sonido que me convencía. Para ello compuse cerca de 200 temas completos, hasta llegar al objetivo.

El primer release salió en 2014 pero a finales de 2012 fue cuando empecé a gestarlo. Yo tardo siempre mucho más en pensar que en ejecutar. Hago muchos temas, para sacar un tema igual hago 20 temas que termino hasta el final y que seguramente para la mayoría de la gente serían igual de completos que el que edito en términos de calidad. Pero yo tengo mi propio filtro, que es el que me dice si salen o no. Hay veces que cosas que he compuesto hace tiempo y que en su momento eran muy avanzadas. Un tiempo después cuadran en lo que me motiva más y los recupero.

En el proceso creativo voy de más a menos. Es un proceso que me recuerda más a la escultura que a la albañilería: cojo una enorme pelota de barro, le voy quitando materia hasta que me quedo con la figura que me satisface.

Cuando estoy haciendo música, guiado por mi intuición, voy creando múltiples piezas y capas y luego las voy limpiando, que es ahí donde está lo divertido. Yo ya se donde quiero llegar, pienso mucho previamente el objetivo, me levanto muy temprano, salgo a pasear por el campo y voy pensando exactamente hasta donde quiero llegar. Cuando tenía un trabajo diario era lo mismo, durante las actividades más repetitivas, mi cerebro funcionaba creando música que luego al llegar a casa daba forma con mis herramientas.

 

¿Cuándo comienzas a sentir la necesidad de crear tu propia música?, ¿Como fueron los inicios?

Mi primer contacto con la música electrónica fue en la primera adolescencia. Tuve la suerte que en el primer club que pisé en mi vida había un Dj y esa figura me atrajo desde el principio.

Si me remonto más lejos en el tiempo, recuerdo que mi padre me regaló de muy pequeño un antiguo tocadiscos para singles y una buena colección de discos de 7” de los más variado: Bob Dylan, Los Beatles, música clásica, ¡hasta copla y música tradicional… De entre toda esa colección yo ya iba sacando aquellos discos que me llamaban más la atención por lo que fuera y los iba apartando del resto, los ponía más, pasaban a formar parte de mi selección.

Este hobby infantil que me llevaba tantas horas y pasión se vio hecho realidad cuando comprobé ya en la adolescencia el potencial que tenía para transmitir a los demás. Inmediatamente supe que esa iba a ser mi pasión. Así que lo primero fue querer ser DJ.

Más tarde, con trece años o así, una compañera de clase mayor que yo, me regaló una cinta de cassette con una sesión en la que ponía Acid 88. No sé si aquella cinta venía de Londres o si se había grabado en algún club de por aquí, como La Fábrica. El caso es que esa cinta la escuché de manera compulsiva, miles de veces. Al principio no entendía muy bien el mensaje, no había escuchado nada así de repetitivo hasta entonces. En el momento en que entendí el mensaje de la repetición se me quedó en la cabeza hasta este momento y fue definitiva a la hora de decidir que yo también quería hacer música además de ponerla. De hecho, diría que esa cinta es culpable de lo que es ahora Tensal.

El concepto de la repetición y de la hipnosis que es lo que rige todo lo que hago a nivel musical. La música electrónica me gusta porque es libre, te deja interpretar, no es nada dictatorial, el techno te da espacio para interpretar las cosas a tu manera. Ese conjunto de repetición que avanza y se transforma me llena por completo. Te va a parecer una barbaridad, pero yo puedo estar horas con un loop de fondo, como por ejemplo el Maurizio 5… Lo podría tener de fondo toda mi vida… [risas]

 

¿Crees que si no hubieras nacido en Asturias te estarías dedicando a otra cosa? Me explico, así como en los 80 Valencia fue el epicentro de la cultura electrónica, en los 90 lo fue Asturias. Quizá sea poco conocido este hecho a nivel nacional, pero cuando el techno no era ni una sombra en el resto de España aquí ya era una cosa de culto que movía miles de personas. Estoy seguro que el haber vivido aquello fue fundamental a la hora de perfilar tus gustos musicales y fue  a su vez fundamental para que naciera Exium. ¿Como viviste aquella época?

Por supuesto que si no hubiera estado en el momento adecuado adecuado en en el sitio adecuado tú y yo no estaríamos hablando ahora mismo. Y la respuesta es sí, Asturias y su movida nocturna y musical de los noventa, sobre todo desde mediados, es vital en mi carrera.

Aquí hubo una revolución social muy grande con la música electrónica, que hizo de catalizador para juntar a gentes de distinta procedencia con un solo fin que era el amor por la música. Éramos los mismos en todo el circuito, pijos, maleantes, trabajadores, universitarios, todos reunidos y en paz, sin conflictos.

Desde el primer sitio al que fui tuve la sensación de que encajaba, había libertad, no era importante de donde venías, te sentías parte de algo. Aparte la música fue un shock total, tuvimos mucha suerte de contar con lo más avanzado en las cabinas, de fuera de España, cuando no eran conocidos ni en sus países. Pudimos disfrutar de sus comienzos con plena intensidad, sobre todo ya en la época de La Real de Oviedo Se bailaba mucho y se hablaba poco.

 

¿Fue el sonido procedente de Birmingham, con sello como Downwards o Dynamic Tension, la chispa definitiva que os puso a funcionar?

El sonido Birmingham llegó después de cosas como Soma, Bush, F Communications, eso fue lo primero que nos llegó hasta que Birmingham verdaderamente nos puso a funcionar. Siempre fuimos muy curiosos de lo que hacían los artistas, conocíamos al detalle los discos y los analizábamos para luego usar las influencias en nuestras primeras creaciones. Cuando comenzó Exium, ambos habíamos hecho nuestro pinitos en solitario previo a trabajar juntos. Yo ya vendía máquinas a mediados de los 90 cuando trabajaba en un tienda de un amigo y la tecnología no era extraña para mí. Igual que Valen, siempre habíamos sido curiosos y aprendíamos de todo y el sonido británico nos enseñó mucho.

Aquí se pudieron disfrutar todos los grandes dj’s del panorama mundial: Mills, Hawtin, Sims, Ruskin, Oliver Ho, Regis ….y eso fue un tremendísimo impacto. No tengo vergüenza ninguna en decirlo, quedaría mejor si dijera que vengo de otro sitio, pero el sonido industrial y el techno británico son parte fundamental de mis orígenes.

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¿Ha sido Tensal tu primera criatura al margen de Exium?

Tensal no fue mi primera criatura, fue y es Komatssu mi primera excursion en solitario. Como mi bebé, solo lo saco de casa en contadas ocasiones, solo para tocar o para cosas puntuales, es mi válvula de escape. Pero sí que Tensal es como la vía por la que saco mi lado más dj, más funcional, quiero crear herramientas que me sirvan a mí y a los demás para nuestros sets como dj. Después de muchos años con Exium como proyecto principal y con el directo como especialidad, sentía la necesidad de volver a los platos de manera constante, de volver a sentir la profesión de dj al máximo, porque es mi origen y y una actividad que me encanta. De hecho, en mis sets a lo mejor un 70% del material es mío y pincharlo no es lo mismo que tocarlo. Tensal no está pensado para tocar en directo de momento. Estoy muy orgulloso de que el producto Tensal vendiera solo al principio, sin estar ligado a mi nombre, la musica habló por sí misma. Y eso ha dado mucha solidez a todo lo que ha venido después.

 

Perteneces a la plataforma Pole Group y has sido parte fundamental desde el comienzo, ¿cómo se gestó la criatura?

Pole surge entre todos como resultado de una colaboración necesaria y con el apoyo inequívoco de Oscar Mulero, quien confió en nosotros desde el principio. Esta unidad en la amistad y el respeto nos hizo pensar en dar un paso más y llevarlo a la realidad. Primero con el concepto de fiestas y releases ‘Selección Natural’ y posteriormente con la unificación bajo la bandera Pole Group, con Hans en la parte del booking y nosotros como artistas del sello y a su vez integrando nuestros sellos particulares en la plataforma. Nacimos en el peor momento para el techno, no estaba para nada al nivel de ahora. Eso nos ayudo sin duda a salir de la crisis, la unión de objetivos.

 

Danos tu opinión sobre el techno actual

Tengo la sensación del que el techno está entrando como en bucle, me cuesta encontrar discos que merezca la pena comprar y conservar, consumo mucha música digital que luego solo pongo una vez. Pienso que hay muchas cosas que son correctas pero sin emoción, cuesta encontrar artistas que sorprendan, no se está haciendo el mejor techno de la historia, estamos años luz todavía de lo que se hacía en el 96. Eso sí era moderno. De hechom sigue siendo más moderno que lo actual, aunque resulte paradójico.

 

Respecto al debate digital analógico y el postureo …

Yo quiero herramientas que me faciliten el trabajo, no que vayan hacia atrás, por eso no utilizo modulares ni sistemas complejos, no quiero perder mucho tiempo en llegar a mis objetivos ya te dije que lo que más tardo es en pensar las cosas no en ejecutarlas.

Lo más triste que hay es que un músico se pliegue a la herramienta. Hay gente que suena al equipo que tiene, no aporta nada personal por encima de esto. Creo más en el talento que en la técnica o los medios. El talento es innato y es superior a todo lo demás. Lo triste es los talentos que nos perdemos porque no tienen medios para mostrarse.

 

Un mensaje para aquellos que quiera vivir de la música.

Está bien perseguir los sueños, pero hay que pagar las facturas, he trabajado durante toda mi vida hasta poder vivir de la música. Tener un trabajo te da autonomía y supervivencia cuando tu estilo no está de moda. Y te ayuda a no cambiar de chaqueta y mantenerte auténtico.

 

El techno está de moda, es un hecho. ¿Crees que igual que sube, bajará?

Hay estilos que son fundamentales: Techno, House y Electro son los géneros puros, todo deriva de alguna u otra forma de estas tres patas y estos géneros puros permanecerán para siempre, arriba o abajo, pero no desaparecerán nunca.

Las derivaciones y subgéneros es lo que sí caduca y desaparece después de momentos de éxito artificial.

El techno no es una moda, estaba antes y estará después. Internet ha ayudado mucho a extender el buen techno y claro, si la gente descubre la calidad quiere la calidad, si no conocen las cosas, consumen mierda, si descubren calidad dejan de consumirla, así de sencillo. Nuestra misión es enseñarles lo bueno para que dejen de consumir basura.

 

Pregunta típica, ¿cómo está la cosa en nuestro país a nivel de clubes?

El techno tiene que ser mentalmente difícil, de asimilación lenta, es un ritual con el volumen y el sonido como ingrediente principal y la conexión mental del selector y los que bailan. Si falla alguno de estos ingredientes la ecuación no sale. Y desgraciadamente en nuestro país es muy complicado que se den las condiciones idóneas para trabajar sobre todo en términos de sonido.

Las sensaciones que te transmite un Tresor, Un Khidi o un Berghain son extremadamente difíciles de ver en nuestro país sobre todo a nivel de clubes de bajo aforo. Clubes pequeños contados como Lanna y Cassette. O grandes espacios como Metro o Sonora.

En España ha habido un público muy bueno, el mejor y hoy día te puedes encontrar ese público y también con público malo, que habla, que no se entera,  que no presta atención. Nosotros trabajamos mucho en el extranjero porque los promotores son jóvenes y se arriesgan a llevarnos, podrían llevar a grandes nombres, pero nos llevan a nosotros y se la juegan. Aquí excepto excepciones, los grandes clubes son como grandes superficies comerciales que venden moda y no contenido.