El martes 1 de julio Theo Parrish volvía a Madrid tras aquellas magníficas cuatro horas de sesión que hizo en diciembre de 2012 en Goa Electronic Parties. Sin embargo, ahora el formato era distinto. Para empezar esto no iba a ser un dj set al uso, esto era un concierto con todas las de la ley, porque Teddy´s Get Down, nombre del espectáculo, se trata de ver al mítico productor americano rodeado de músicos de primera categoría como Amp Fiddler a los teclados, Akwasi Mensah al bajo, Myele Manzanza a la batería y el guitarrista Dumminie Deporres. A todos ellos había que sumar a una vocalista y dos parejas de bailarines. En medio del escenario estaba Parrish con sus sintes y un micrófono para hacer coros y hombre orquesta presentando a todos sus socios.

El lugar para esta cita fue la céntrica sala Joy Eslava, que si bien no se puede decir que estuviera llena hasta la bandera (por los laterales se podía pulular sin ningún problema) sí que presentaba un más que saludable aspecto en la pista de baile con un público bastante heterogéneo. Por allí se encontraban la crew de Post Club, el 50% de Discomaths, Chelis, Rhythm&Soul, Ernie o DJ Muerto entre otros ilustres dj´s de la capital y muchos amantes de la música electrónica y cultura de club fieles a estas citas. Si es que al final da la impresión que por lo menos en esta ciudad somos el mismo núcleo de personas a las que le interesan esta serie de eventos.

Cuando arrancó el concierto, a las 21:30 con un Theo Parrish como maestro de ceremonias presentando a sus colegas de escenario, la magia de la música y el baile comenzó. Se tocaron piezas del que será su próximo disco American Intelligence. Hubo mucho soul, funk y house, incluso algún que otro ritmo salsero. Momentos danzarines de competición callejera entre los bailarines, que quieras o no un pique siempre anima el cotarro. Aciertos introspectivamente bailongos como cuando se tocó “Changes“. Un viaje a Soul Train con el clásico “Chemistry” y diversión sin parar con nuevos y archiconocidos temas como “Footwork“, la cúspide del show con toda la gente entregada al 100% a Parrish y cía.

Con esa producción se cerró la actuación con una ovación cerrada y los músicos se retiraron del escenario para luego volver a hacer un bis y dejar a todos más que satisfechos. Cuando se puso el punto final se confirmaron dos cosas: la primera es que el desparpajo de Dumminie Deporres es un auténtico robaplanos y la segunda que si Theo Parrish quiere ver cómo bailas, lo harás. Él en eso es un maestro.