Inigo Kennedy está en un buen momento creativo desde hace unos años, sus trabajos para el prestigioso sello Token le han vuelto a situar a la vanguardia del techno más original y atrevido, tras ser una pieza clave del sonido británico de los 90. Más de 20 años siendo parte de la raíz del techno europeo, cuatro álbumes a sus espaldas, más de 100 referencias editadas, ingeniero informático, padre de familia, a los días le faltan horas para este hombre. Un ejemplo de hiperactividad rentabilizada al máximo.

Con motivo de su próxima visita a nuestro país en Lanna club, fijada para el 21 de enero, aprovechamos para hacerle unas preguntas y conocerle más en profundidad. Hablamos de software musical, plug ins, supervivivencia en el entorno nocturno y de sus apasionantes comienzos.

 

Llevas en la escena techno prácticamente desde el origen de este sonido, ¿cuál fue tu primer contacto con la música electrónica?

Creo que mis primeros recuerdos provienen de un disco titulado ‘Switched on Bach’ que mi padre solía reproducir en su tocadiscos setentero. Unos años después y ya por cuenta propia comencé a descubrir artistas como Tangerine Dream o Jean Michel Jarre dado que la biblioteca local tenía una buena colección de vinilos para prestar. Fue una gran forma de experimentar el hecho de  gastar mi calderilla para aprovechar estos discos durante dos semanas. El padre de uno de mis compañeros de clase tenía un reproductor de cinta de bobina abierta que utilizamos para escuchar grabaciones de música electrónica de los 70 que aunque no teníamos ni idea de lo que era realmente nos encantaba reproducir en ese viejo cacharro.

 

¿Cuándo decides comenzar a crear tu propia música y cuales eran las máquinas utilizabas?

Si hago memoria, mi primer contacto con la música fue al final de mi infancia, fue en mi adolescencia cuando realmente comencé a experimentar con la creación. Pasé como por una fase de aprendizaje primario editando cintas, cortando y pegando, haciendo remixes artesanos de temas de pop que grababa de la radio, usando dobles pletinas y posteriormente enseñando el resultado a los compañeros del cole.

Más o menos a los 13 años conseguí un pequeño BBC Micro Computer que venía acompañado de una pequeña caja de color beige llamada Music 500 en la que se podían programar sonidos y música de una forma prehistórica pero muy apasionante al tiempo, así fue realmente como empezó todo.

Al poco tiempo añadí pedales baratos de guitarra y una reverb muy básica mientras comenzaba a crearme mis propios cacharros con mis conocimientos básicos de electrónica y la ayuda de mi padre, casualmente ingeniero electrónico. Así creé mi propio mixer y unidades de distorsión. Ese mismo verano conseguí mi primer sintetizador propiamente dicho, un Evolution EVS 1, un teclado Roland D 50 comprados con mis ahorros de verano. Siempre soñé con tener un DX 7  pero me tuve que conformar con el Roland. Al poco monté mi primer PC más o menos con 16 años de edad, e instalé en el mismo un básico programa de secuenciación llamado Sequencer Plus Gold acompañado de un interface MIDI. Poco después conseguí mi primer sampler, un Casio FZ 1 y esto cambió todo. La suma de sampling y síntesis me dio todas las herramientas necesarias para llegar a donde quería.

 

¿Qué fue primero, ser selector o ser productor?

Productor fue cronológicamente lo primero, aunque al mismo tiempo me apasionaba hacer mixes en cassette para mis amigos, no se, ambos son muy importantes para mí y se desarrollaron en paralelo.

 

¿Echas de menos la escena de los 90? Parece que gran parte de los protagonistas de esa época continúan en activo y con buena presencia, ¿cuál es el secreto que hace al techno británico tan atemporal?

Creo que tenemos un punto de vista muy punk, que fue parte de la forma en que crecimos y lo bien que estaba cimentada la escena underground en aquellos momentos: radios, fanzines …etc. Había un sentimiento de comunidad y sí, seguramente el entorno social, político y económico también fueron una causa. Quizá el hecho de que en esa época no era fácil meterse a fondo en la música, me refiero a conseguir máquinas, amar lo que hacías por duro que fuera conseguirlo, invertir tus ahorros… vivirlo de esa manera tan intensa en el origen seguramente sea parte de lo que nos ha hecho fuertes.

 

Tu sello Asymmetric estuvo en activo durante mucho tiempo, primero en vinilo y más tarde en formato digital, cuales son para tí los altos y bajos de cada formato, desde el punto de vista de dueño de sello? Por otro lado, veo que llevas con el sello en pausa desde 2012, algún plan para devolverlo a la vida?

Asymetric no ha parado realmente como idea, no está entre mis prioridades debido a que estoy más focalizado en Token y otros proyectos últimamente. Crear mi propio sello fue una reacción a la experiencia con los primeros sellos medianos que editaron mis trabajos, el hecho de no recibir ni un euro de ellos, tratar con gente mediocre… mi propio sello significaba una liberación de esas ataduras y me daba mayor libertad creativa, un lugar donde poder ser honesto y directo aun a riesgo de que el sello no fuera excesivamente notorio. La liberación fue aún mayor cuando decidí dar el paso hacia plataformas digitales y ser realmente independiente de la industria física y sus tiempos. Realmente se convirtió en mi propio yo directamente editando mi música cuando me venía en gana y facilitando el acceso a más gente a mi música y eso es algo que realmente valoro. Hay un montón de gente que aún no conoce esos trabajos y os digo que hay mucho material bueno editado, además en descarga libre, así que os animo a investigar y conseguirlos.

¿Cuál de tus cuatro álbumes es tu favorito?

Vaudeville es como la culminación de todo lo que hice hasta entonces y tuvo mucho éxito en términos de crítica y ventas. Los demás pasan muy bien el test del tiempo y estoy muy orgulloso de ellos. September Pieces me gusta bastante también y creo que no mucha gente lo conoce, me trae un recuerdo bastante sentimental.

 

Token es el sello responsable de la mayoría de tus trabajos más reconocidos, ¿cómo te sientes formando parte de él? ¿Cómo se realizó la conexión con Kr!z?

Estoy muy orgulloso de formar parte de la familia de Token, y especialmente de haber editado el primer release del sello. Visto en retrospectiva está lleno de grandes discos y está evolucionando de una manera muy buena. La conexión fue simplemente un email de Kr!z pidiéndome música para su nuevo proyecto.

 

¿Cómo afecta el hecho de ser un hombre de familia a tu vida de dj viajero? ¿Es lo que te mantiene con un pie en tierra o es algo que lo hace todo más complicado?

Ambas, es más cansado que difícil de llevar a cabo. Por supuesto que me hace más responsable a la hora de enfocar la vida nocturna. Es importante dar lo mejor de ti mismo en cada actuación y para eso hay que cuidarse, soy muy afortunado de poder estar en el nivel que estoy. Además debo compaginar todo esto con un trabajo durante la semana en Londres así que a veces es todo un poco abrumador, pero lo llevo bien.

 

Hablando de viajes, no eres un chaval, ¿disfrutas aún de la rutina aeropuerto, club, hotel?

Me encanta viajar y más si los viajes están bien organizados, cosa que sucede últimamente más que en mis inicios, de hecho se ha convertido en algo familiar para mi. En muchos aspectos me ayuda a desconectar de otras actividades que ocupan mi mente así que creo que incluso tiene su punto saludable.

Por otro lado, quieras que no tanto cambio horario afecta a tu cuerpo y hay momentos en los que el mismo cuerpo se resiente de comer en cualquier sitio, a cualquier hora de perderse las mañanas, trabajar de noche …también lo justo de los viajes, el número de vuelos seguidos , el hecho de estar a tiempo y no perderlos añade un punto de stress que combato intentando llevar las cosas más tranquilamente. Es mejor tomarte tu tiempo en el aeropuerto leyendo tranquilamente que correr desde un after en un taxi.

Si quieres sobrevivir en esta rutina el agua es un elemento fundamental, oro líquido. Es importante escuchar a tu cuerpo y darle lo que necesita, especialmente cuando muere por dormir y se vé de pronto arrojado en una habitación oscura llena de flashes. Mi plan para el año que viene es bajar las dosis de café en favor de mayor consumo de fruta, ¡a ver qué tal me sale!

 

Volviendo al aspecto tecnológico, ¿cuál es el setup que utilizas actualmente en tus producciones? ¿Alguna herramienta favorita? Eres uno de los estandartes de la parte más melódica y musical del techno, ¿qué define tu sonido?

En este momento mi estudio está casi enteramente basado en NI Maschine  e instrumentos software. Uno de mis favoritos en un plug in llamado Vember Audio Surge , algo antiguo pero que me recuerda a mis primeros sintes hardware en el aspecto de que he tenido que realmente profundizar en él hasta sacarle el máximo partido. Lo creó uno de los responsables del software Bitwig. Me gustan mucho también las cosas de U-HE  y Reaktor.

Hay otros instrumentos que utilizo más como un ejercicio intelectual como son las cosas de Madrona Labs  también me interesa mucho el entorno modular igualmente como ejercicio intelectual, no para crear tracks específicamente. Creo que en entornos tan complejos uno puede correr el riesgo de perderse o sobreproducir las cosas perdiendo el foco de lo inmediato así pues es importante atacarlos de una forma más libre y menos enrevesada.

También he trabajado con un software llamado energyXT una especie de entorno de secuenciación modular, que abandoné en favor de Maschine aunque tuviera algunas limitaciones con respecto a energyXT, me dá resultados más inmediatos. Aun así estoy totalmente convencido de que es la persona y no la tecnología la que modela principalmente tu sonido, son tus trucos y tu manera de utilizarlas los que da a las herramientas su verdadero valor.

En cuanto a mi sonido, es difícil para mí autodefinirme, utilizaría las palabras: distinto, melancólico, orgánico. Creo la música más en directo, improvisando, no le doy demasiadas vueltas, posiblemente sea una herencia que traigo de mis primeros sistemas de trabajo basados en hardware o de haber aprendido a hacer música de aquella manera. Dejo mucho espacio a los accidentes y las casualidades creativas, esto tiene mucho en común con la manera en la que pincho también.

 

¿Cuáles son los sellos o artistas que más te gustan en este momento?

Hay un montón de cosas buenas en este momento, es todo un trabajo paralelo estar al tanto de la inmensa cantidad de promos que recibo a diario de hecho podría ser un trabajo a tiempo completo el mero hecho de chequearlos todos para no perderse ninguna joya.

 

¿Cuál es tu club favorito?

Imposible decir uno en concreto, cada uno puede ser totalmente diferente dependiendo de la actitud del público, el rollo que haya, el día … lo importante es estar todos sincronizados, ‘en la zona’ por definirlo de alguna manera, ese es el mejor lugar para estar, ‘en la zona’ sin pensar, solo sintiendo.