Estrenamos «Cycle», el primer álbum de WÖLVA

La labor de Set Theory Records por reivindicar y dignificar la unión entre las guitarras y la electrónica es encomiable y, en este sentido, su próximo lanzamiento enamorará a aquellos que amen la unión del pop y el rock con la música de baile.

Desde hoy se puede encontrar en plataformas digitales Cycle, el álbum de debut de WÖLVA, gran apuesta de la casa barcelonesa. Se trata de la unión de la cantante y compositora catalana Ariadna Rulló y el productor leonés de música electrónica, Samuel Escudero.

Cycle ha sido descrito como un álbum de ocho capítulos a partir de los cuales Ariadna y Samuel crean una fábula/metáfora sobre el empoderamiento de la mujer tras una agresión de cualquier tipo a través de un viaje introspectivo y evolutivo. Un viaje formado por 8 tracks que nos lleva desde el interior al exterior de la mujer, desde la muerte hasta el re-empoderamiento de ella misma.

Desde Beatburguer tenemos el privilegio de estrenar el disco al completo. Ellos mismos ahondan en la temática del álbum, y cómo han relacionado esta con el sonido.

Teníamos claro que la raíz desde donde partía la inspiración de cada tema era la preocupación y el malestar que nos causaba el asunto del maltrato de género en todos los sentidos. A partir de ahí fuimos creando los temas a fuego lento, pero sin duda desde las entrañas. A veces desde la rabia y la impotencia, otras desde el amor…  

Durante todo el proceso de creación del disco -cerca de 2 años- pasamos por muchos estadios y fases emocionales, que a la vez se fueron definiendo y traduciendo a nivel de composición. Una vez tuvimos los temas encima de la mesa, vimos en seguida un hilo conductor, que iba in crescendo, evolucionaba. Fue sencillo decidir el orden de las pistas, cómo si ellas mismas se hubieran ordenado solas, casi mágico. De hecho, el título del álbum CYCLE lo escogimos desde el principio, antes de definir nada. A partir de ahí, todo se fue sincronizando sólo.

Dado que el álbum tomaba forma de concepto, con una idea común transversal a todo el disco, el siguiente paso natural fue poner la música a disposición de las letras. Para este disco comenzamos teniendo una breve idea de cada canción a modo de esbozo, con la lírica prácticamente acabada – aunque posteriormente durante el proceso hubo que definir un punto de encuentro entre letra y música-  y a partir de esta idea acomodar la producción. Buscamos un sonido contundente -casi rozando la escena de club- que transmitiese la energía y el empoderamiento. Intentamos reflejar la solemnidad e importancia del mensaje creando ambientes profundos y densos, lleno de voces y ecos, utilizados a modo de ‘mantra’. Desde el principio teníamos claro que este trabajo iba a ser un compromiso entre la estética y la ética.