Kaixo, a mano abierta: del Rey a Marlaska pasando por Lola Indigo o Don Patricio

Estrenamos el vídeo «Cubo de cristal» donde Kaixo y Judah apuntan vida inteligente más allá de la pandemia. Charlamos con una de las mentes más brillantes y mejor amuebladas del panorama urbano: «Esto es un elemento de clase, no cuento con Lola Indigo para hacer nada, ni con Don Patricio, es lo de siempre: el bien contra el mal, lxs de abajo contra lxs de arriba, el poder contra el pueblo». Kaixo en estado puro: una patada en la boca al sistema. Punk.

Estrenamos el vídeo de “Cubo De Cristal”, una balada que sale de las entrañas de los capos más importantes de la vida nocturna urbana de Galicia: Judah GT (conocido por su instrumentación pomposa, de raíz onírica y que entronca con el sonido newave R&B de Toronto), prepara un delicado y nostálgico shot, melodía que Kaixo hace suya con una sentida sad lyric, que habla (hoy más vigente que nunca) de cuando uno está enfrentado a la nostalgia, al miedo a estar solo y al ver el mundo desde un cubo de cristal que solo nos permite ver lo que hay fuera, pero no vivirlo. Gracias a la alfombra sonora de Judah GT podemos ver de nuevo al Kaixo que deja a un lado su cara más #NEWPUNK para volver a la esencia de temas míticos como «IM ALCOLIC», «Triángulos» o «Forever», lo que parece que será el común denominador de su trabajo junto a Lokker en #NEWPUNK RIOTS 2 “NO XAN FOR TOXIC LOVERS”. La portada corre a cargo de Elecesar, otro de los míticos componentes de Banana Bahia Music y la animación es obra de Adri Lorenzo.

«Cubo de Cristal» va de estar encerrado dentro de tus recuerdos, de tus miedos y de sensaciones que te habían hecho sentir vivo, pero que ya no están con uno. De eso va «Cubo De Cristal» de esa sensación y de llegar al punto de tener que superarla o morir entre tus restos. Dedicada a todas las almas en pena y corazones rotos, siempre hay luz después de vivir el infierno.

Corría 2009, una panda de adolescentes de Vigo que compartían intereses más allá de los porros acabaron generando un sonido propio que después marcaría el devenir de lo urbano en España: Banana Bahia Music, una crew con un vaivén de artistas que a lo largo de casi 10 años fue capital para el desarrollo de lo que entendemos como «escena», haciendo nuevo pop antes de que la etiqueta cobrase sentido y convirtiéndose en arquitectos del sonido C. Tangana que le catapultaría a la fama internacional.

El año pasado dejaban para el recuerdo su primera mixtape conjunta, una oportunidad para ver cómo Royce Rolo, Elecesar, Movinfast, Danni Ble, Kaixo, Beauty Pikete, Dirty Suc, Yung Noguera,Tekilas, Abelo Valis y Uxio rebosan talento. Todo con un ejercicio de sonido contemporáneo que bebe del trap, el sonido sureño, el R&B, el nuevo pop y que destaca muy por encima del caduco panorama español, más atento a la estética y al entretenimiento baladí que a la enjundia que se le presupone al género.

A Kaixo le calamos desde el primer día: bajo esa apariencia de bestia parda (el típico que puede tener a cinco tíos colgando de la chepa mientras reparte hostias como panes en un pogo y a la vez no se le cae ni una gota de la copa que sostiene con la mano que le sobra) nos encontramos a una de las mentes mejor amuebladas -y formadas- del sector. Kaixo piensa lo que dice y dice lo que piensa. Aprovechamos el estreno del vídeo «Cubo de cristal» para tener una charla distendida y confinada con el neno.

En “Cubo de Cristal” podemos hasta palpar la nostalgia del pasado y la incertidumbre que nos ha tocado vivir estos días. ¿Cualquier tiempo pasado fue mejor?

La nostalgia es algo que nos hace humanos, y de hecho mucha gente vive de ella, de sus recuerdos, de cuando fueron felices, si es que esa sensación existe. La vida nos enseña al paso de los años que lo que importa es el presente, aprender a transformarlo, la nostalgia tiene que ser una herramienta para aprender de los errores pasados y de las cosas bien hechas también, no un vehículo en el que postrarse y vivir de un recuerdo que no volverá. ¿Cualquier tiempo pasado fue mejor? Depende, fue diferente desde luego que sí, pero no sé si mejor. Hoy sé que hay cosas muy mal hechas: hoy soy consciente de que todo el discurso que llevo tejiendo como una telaraña de conceptos que se conectan entre sí, desde que hice «Drop Out» y hablaba de liberarse del ego y del “yo material”, pasando por «Sniff-Sniff», cuando me reafirmé en que yo hacía un tipo de punk dentro del trap, y vi mucho más claro que el sistema nos quiere robotizados, incapaces de mostrar nuestros sentimientos, reprimidos con nosotros mismos, autocensurándonos, haciendo apología del miedo, hasta el día de hoy (cuando saqué #NEWPUNKRIOTS 1 “THE BLACK BLOC”), que tengo claro que mi mantra es RIOT OR DIE y que necesitamos de aquella nostalgia positiva para recordar que en un tiempo pasado, la comunidad y la fraternidad del grupo generaba cambios y movimientos y aprender del error de creer que se la puedes jugar al sistema, sin destruirlo. Con esa nostalgia es con la que me quedo, la aplicable al presente. El resto son sentimientos confusos, maduración personal, crecimiento interior, aprender a estar solo, a escucharse, a dejar de autodestruirse tan rápido…

Nos hablas de crear comunidad, de generar un movimiento… ¿Pero crees que el panorama urbano se ha movido en estos derroteros? Las individualidades, e incluso los egos han primado en muchas de las propuestas llamémosle “urbanas”. Siempre has sido muy crítico con este “panorama”…

Al principio, para mi hace 10 años, nos encontramos un movimiento de cultura urbana muy podrido, muy sectario en el que hacer algo diferente significaba ir en contra del dogma de ciertos grupos homogéneos, igualito que la política. Ha pasado en todos los países en mayor o menor medida, el problema de España, es que esa élite (mal llamada élite) no quiso o no supo adaptarse y atacó como pudo a una forma de crear música diferente. Nosotros como parte de ese movimiento primigenio con Banana Bahia Music, AGZ, Corredores De Bloque o Urano Players, nos sentimos solos, y solos hicimos nuestro camino. Nos adaptamos a hablar nosotros con los medios, que nos ignoraban, con las salas que nos veían como unos nerds o unos gualtrapas, y con unos “mayores” que no solo nos ignoraban si no que en parte nos despreciaban. Era un desprecio natural, no entendían el slang, las pintas, que nuestras referencias estatales fueran Chirie Vegas o el Dano y no Nach o SFDK, para todos esos artistas éramos ajenos a lo que ellos habían creado (siempre con excepciones está claro, muchas: SLS, Xcese, Duddy Wallace, Madrid Pimps o Griffi). Con este percal, cuando empezamos a llenar salas, a hacer fiestas, a conseguir cierto prestigio y reconocimiento, incluso a hacer números uno, con gente como Yung Beef, el Pucho, Rels B o Cecilio G. No entendimos que fuera por crear comunidad o fraternidad, si no por partirnos la cara contra el suelo y ser unos obcecados con nuestras ideas, de conseguir lo que queríamos no a base de esfuerzo, si no a base de presión, con un montón de contenido en YouTube, calentando las redes sociales, creando cosas que salían de movimientos espontáneos… Hoy creo que si, que ya podemos hablar de intentar generar una comunidad, basarlo en la fraternidad, en el respeto, y en las ganas de seguir haciendo música de forma diferente. Todo lo que se ha convertido en pop en este movimiento pop quedará, también hay que decirlo. Esto es un elemento de clase, no cuento con Lola Indigo para hacer nada, ni con Don Patricio, es lo de siempre, el bien contra el mal, lxs de abajo contra lxs de arriba, el poder contra el pueblo. No cuento con la élite cultural para hacer esto o pensar de esta forma, cuento con quien no se ha creído la película, y quien se le haya creído, haya predicado con ella, y quiera bajara la tierra, que lo haga no como un Mesías que viene a contarnos la verdad, sino como uno más, con ganas de que el resto haga cosas con su conocimiento, sin ser ellxs protagonistas de cambios que no le pertenecen.

Como en cualquier corriente musical en lo urbano también hay mucha mierda revestida de cierta actitud “a contracorriente”, es decir el regalo en sí es una puta mierda infame (en composición, producción y ejecución) pero “el papel” que lo envuelve es estéticamente atractivo, disruptivo, bello y contemporáneo. ¿Cómo podemos dejar de consumir mierda envuelta en papel de Louis Vuitton?

Pensando en qué tipo de artistas queremos y que tipo de cultura queremos que sea la predominante. ¿Queremos que Los 40 Principales siga siendo el principal medio para hablar de música, o creamos nuestros propios medios de comunicación? ¿Dejamos que Vogue sea hegemónica en moda? o directamente rechazamos que se adueñen del producto y la estética de la calle, como han hecho marcas de alta costura, que por mi se podrían quemar en la hoguera. A donde quiero llegar es que tenemos que ser contundentes con lo que queremos, a mi también me costó en su momento diferenciar, (porque la línea es muy fina, pero existe) lo que se hace de corazón y con espíritu y lo que se hace por el mercado, por el poder, por la fama y por el ego superior. Tenemos que aprender a decir NO o aprender a decir CON MIS CONDICIONES. ¿Quieres que vaya a la tele? Me voy a fumar un porro enorme en plató y cagarme en el rey gustosamente, voy a amenazar a Marlaska diciéndole que mire debajo del coche al salir del Ministerio del Interior, voy a decir que las multinacionales que dirigen la música en España son unos estafadores y que veo como artistas de mi ámbito pasan por el aro para tener unas cuantas migajas más. Tiene que ser al revés: si esas empresas, si ese envoltorio Louis Vuitton viene a envolverme, tendrán que dejarme hacerle agujeros, quitarle o cagarme en la propia marca porque soy consciente de que no es bueno, y ponerle parches de La Polla Records, o directamente tejerme mi propio envoltorio con las partes que me interesen de ese envoltorio. Tenemos que aprender a ser conscientes de lo que nos quitan para darles lo justo, para perder lo menos posible de nuestra esencia. Es tan complicado para ellos que sudan de nosotros y se inventan artistas patéticos como los que vemos hoy por ahí en radios, podcasts y diferentes contenidos de internet patrocinados, aquí ves a esos seres infames y en Londres ves a Skepta o IAMDDB comandando cualquier cosa sin cortarse y con total libertad de discurso.

Tu obra refleja tu actitud y destila un posicionamiento político claro. ¿En el “sector” -el panorama urbano- eres una rara avis? ¿Hay extrema derecha en la escena urbana o todo el mundo ha traficado con drogas y se ha movido “a contracorriente”?

¡Soy la puta rara avis magna! Jajaja… No me cae mal nadie, ni pretendo llevarme mal con nadie en el panorama, pero siempre he aprendido más de grupos de grunge, de punk, de Oi! o de metal que de rappers: ese mood de amor por la música, el compartir  y el vivirla sinceramente se lo he visto a muy pocos, a bote pronto te digo Dano o Danni Blee, peña que tiene que ser un espejo para quien está aquí dentro, el mantra de la concordia social y el amor por lo que se hace es el camino. Yo conozco mi sitio, se que tendré que pasar penurias hasta que me haga viejo, porque he decidido no callarme y ser yo mismo ante todo, y eso tiene sus consecuencias. En la escena más que extrema derecha, hay anarco-capitalistas, que ni siquiera saben que significa esa palabra. Ahora es un buen momento de verlos retratados, ante un descalabro del sistema capitalista por una emergencia sanitaria, se les nota intranquilos, como que su querido modus operandi de engaño va a ser descubierto y van a pasar de ser unos pioneros, unos maquinas, unos hit makers, a ser algo pocho, porqué realmente creo que en momentos de crisis social y sistemática como estamos ahora, la gente se quita la venda de los ojos y después del miedo, viene el momento de reflexión, de interiorizar en que mundo vivíamos y un porcentaje despierta. A contracorriente venimos una mayoría muy grande de artistas y de vender droga también, yo también te digo, vendí droga en la facultad mientras estudiaba, o sea que bueno supongo que el término medio existe,  lo demás son sueños húmedos de quien cree en el sueño americano. También es cierto que si no tienes el discurso que la élite quiere, es muy difícil destacar, y la línea es muy fina en este caso también. Ser de clase media y tener una repercusión muy grande es muy complicado si entre nosotrxs no nos valoramos. Están muy bien los videoclips de 10k € y de 5k € pero preguntémonos que hay detrás de ellos, a parte de una fantasía para el consumidor, es un infierno (exagerando un poco, que el trabajo dignifica, bueno no, pero a veces curras con amigxs) para quien curra en esos clips, currando “por prestigio”, “por visibilidad”, etc. Esos términos los cambiaría por “colaborar”, por “sentirte parte de una idea”, en videos sin puto presupuesto de artistas que dependen de tu ingenio y el suyo para hacer algo único. Esos videoclips también sirven para llenar portfolios y me parecen más valorables.

¿Cómo te imaginas el panorama cultural del país después de la pandemia?

Aún no me lo imagino, pero nos abriremos paso, como siempre, a base de hostias, a base de ingenio, a base de trampear lo que sea necesario para crear nuestros espacios. Espacios físicos como acción cultural principal y espacios virtuales como espacios accesorio y no hegemónicos. Aprovechemos los podcasts, Youtube, Twitter para enseñar cultura, para generar debate, para crear nuevas narrativas sin la élite cheirando lo que hacemos. Lo que hagamos tiene que ser nuestro, esa élite ya se lleva sus buenas plastic bags por tener que hacer todo ese contenido en sus plataformas. Personalmente esto me está valiendo para entender que tengo que ser baluarte de creación, de ayudar a los demás con Overdose a que tengan espacios diferentes, a hacer crecer Vigo y Galicia como una geografía no solo con potencia creativa, sino con industria, aunque sea pequeña, pero quiero que los artistas salgan de aquí a tocar a otros sitios, no a vivir a otro sitios como Madrid o Barcelona. Lo haré con todo, fiestas, raves, formación, encuentros culturales, manifestaciones, partidos de fútbol gaélico, peleas de MMA o con partidas de petanca, pero no seremos más esclavos de lo que ya éramos antes de esta mierda de farsa orwelliana.