Kamixlo: “Haz tu propia mierda”. En las catacumbas de la música urbana

Hablamos con Kamixlo sobre Bala Club, música y autogestión con motivo de su paso por el Festival SECO.

 

Música urbana aquí, música urbana allá, que si has visto lo que ha dicho este, que si putos críos, que si putos “pollasviejas”, “Como puedes llamar a esto música?” pero “La versión de Los Planetas ojito eh?”. “Si es que a mi me suenan todo igual con el autotune ese”.

Ríos de tinta han inundado el basto océano que lleva el nombre de “música urbana”, en él podemos pescar subgéneros infinitos, sonoridades ilimitadas y un sinfín de éticas y estéticas a gusto del consumidor. La velocidad a la que circula la vorágine informativa, así como la posibilidad de alcanzar a absolutamente todo el mundo a través de los social media han provocado un fenómeno sin precedentes, y es que la música urbana ha roto los delicados diques que la contenían como algo exclusivo de la juventud o de grupos marginales y se ha colado por todas partes dejándonos un ecosistema tan interesante como complejo a la hora de analizarlo.

Géneros como el reggaeton, el trap, dancehall, dembow y demás han conseguido subirse al podio del mainstream y configurarse como la cultura hegemónica por excelencia a día de hoy. Pero los océanos esconden fosas abisales, reductos subterráneos donde se sitúan criaturas desconocidas de aspecto poco común, outsiders que el nuevo panorama global ha sacado a la luz gracias a las redes de plataformas como Soundcloud, y que desde hace unos años se levantan con voz propia conquistando territorios y enriqueciendo esta escena.

En la fosa abisal de Bala Club no hay lugar para los preconceptos. Tampoco sitio para los ejercicios de estilo. Los límites entre géneros se diluyen, las luces se apagan y las líneas desaparecen. Allí, en la oscuridad, hay espacio para todas.

Bala Club toma su nombre de “Bullet Club”, un equipo japonés de lucha libre, afición que comparten los jóvenes hermanos de origen chileno Kamixlo y Katie Vick quienes junto al productor Endgame formarían Bala Club a finales de 2015. Esta afición por la lucha y por el ring no se puede eludir si pensamos en qué define exactamente a BC, pues la propuesta del colectivo sin duda alguna es una lucha contra todo lo establecido. En sus sesiones ,géneros tan dispares como el reggaetón, el dancehall o el trap conviven, o más bien dicho, combaten con cosas a priori tan dispares como el hardcore, el nu metal, la electrónica industrial, trance, techno, pop o himnos generacionales adolescentes. Al igual que sucede en la lucha libre, donde los movimientos están pactados, la violencia se transforma en baile y finalmente en un show cargado de sensualidad, testosterona y espectáculo. No hay una trifulca real, ni siquiera un rastro mínimo de ironía en su forma de proceder al remixear todo esto, sólo movimientos aprendidos previamente que proceden tanto de las influencias que mamaron desde críos como de las distintas cabezas que conforman el colectivo.

Miembros del colectivo barcelonés Zen55, que apuestan por nuevas formas de club en la ciudad de Barcelona y Pol de Prinzedom Records, proyectos que trabajan en líneas tangentes al colectivo londinense formularon una serie de preguntas a Kamixlo en su paso por la fiesta organizada en conjunto con el Festival SECO.

“Bala Club es un espacio para todas. Se formó de forma natural, al principio éramos solo mi hermano Katie y yo y poco a poco se fue sumando más gente, con diferentes personalidades y ha sido muy enriquecedor, tanto para el colectivo como para mi o mi música. Lo más importante para nosotros es la absoluta libertad creativa, no hay forma de que ninguna marca o discográfica pueda interferir en lo que nosotros hacemos, bueno a no ser que nos dieran un millón de dólares (risas).”

Una de las cosas que destaca de esta peña es su elogiable ideología DIY de la que parten tanto para hacer sus fiestas como para editar digitalmente los trabajos de los artistas que lo conforman. No sólo son músicos los que conforman el colectivo, artistas visuales, diseñadores y performers entran y salen, conformando un ecosistema único con una manera diferente de hacer las cosas y que les ha permitido girar por medio mundo a algunos de sus integrantes, emitiendo una señal detectable en las aguas más cercanas a la superficie.

Esta forma de hacer las cosas, así como estéticas similares, empiezan a ser fagocitadas también por otro tipo de escenas. En territorio español, el caso del sello encabezado por Yung Beef ha adoptado tanto la palabra underground como la ideología DIY por bandera, liderando un movimiento que pone en entredicho muchas de las nociones que la mayoría de medios generalistas y haters tienen sobre la música urbana.

En el último Independent Label Market celebrado en Barcelona en el stand de La Vendición se podían encontrar cassettes con sus últimos lanzamientos así como prendas diseñadas y hechas por el propio colectivo, prácticas mucho más cercanas a movimientos undergound, como el punk o el hardcore que al turbocapitalismo o valores individualistas que se les atribuye. La forma coral y colectiva de llevar estas propuestas a la industria ya no es “El dinero para mí”, si no “Dinero pa los míos”. La entrada de artistas como GOA en el sello, pionero en España probablemente de haber fusionado los riff de guitarra que nos pueden recordar a My Bloody Valentine o a ídolos de habitación adolescentes como My Chemical Romance con esta corriente, así como la estética de las últimas portadas y merch del LV más cercanas al Death Metal que al “trap”, son buena muestra de una apertura y transformación de la escena y de las distintas direcciones que se toman. Si bien es cierto que, en el caso de La Vendición, en esta nueva vía sigue pesando más la intención estética que la musical.

Como dato curioso de todo lo que estamos diciendo, Brat Star, conocida entre otras cosas por estar detrás de los platos en los shows de Yung Beef, ha editado recientemente el disco 2 Mothers en el colectivo Bala Club junto a Katie Vick’s, hermana de Kamixlo.

En comparación, Bala Club reniega completamente del concepto de industria, o de cualquier atributo que nos pueda recordar a ello y con esta forma de proceder no solo han sido un soplo de aire fresco para la escena urbana más ligada al club si no para la música en términos generales. Estos chavales de Londres son la muestra perfecta de que la actitud, el talento y las ganas derivadas de hacer lo que realmente quieres te pueden llevar a sitios insospechados (Aphex Twin incluyó el remix del tema de Wisin y Yandel ft. Daddy Yankee incluido en el EP Demonico (PAN, 2015) de Kamixlo). En resumen y en sus propias palabras “Do your on shit”.

El próximo 18 de mayo, Londres acogerá la última fiesta de Bala Club como tal. El recorrido de este colectivo llega a su fin para transformarse en algo nuevo, en palabras del propio Kami “No tengo ni idea de lo que haremos en el futuro, pero sé que haremos algo. Hemos hecho muchas cosas antes y haremos muchas otras después de Bala Club. Uli y yo llevamos haciendo música desde que tenemos memoria de ello, simplemente ahora queremos hacer otra cosa.