King Jedet: “El mundo de la farándula es falso y tóxico”

Jedet se aleja de su trayectoria previa más ligada al reggaeton con «En Miami», un single que la ve abrazar sin complejos el pop. Lo presentará el jueves 18 de abril en Razzmatazz.

 

Tratar de explicar a King Jedet a quien nunca haya oído hablar de elle no es tarea fácil: absolutamente inclasificable, lo mismo publica un libro que un himno como Reinas. Esa negativa a dejarse encasillar, tanto en lo artístico como en lo personal, descoloca casi a tanta gente como atrae, porque aunque elle se niega a ser icono o referente de nadie, lo cierto es que lo es para mucha gente que encuentra en Jedet la prueba fehaciente no sólo de que “todos somos reinas”, sino de que no tienes por qué acomodarte a los cánones establecidos en casi nada.

Hablamos con Jedet cuando acaba de sacar su single En Miami y unos días antes de de actuar como telonera de Fangoria en Madrid, Barcelona y el festival Arenal Sound sobre etiquetas, la toxicidad de la fama, la importancia de sus raíces y sobre un perfeccionismo que le lleva a exigirse cada vez más y a renegar de buena parte de su trabajo.

 

Con “En Miami” vuelves a romper con lo que se espera de ti,  cada cosa que haces debe descolocar a mucha gente porque es imposible encasillarte en nada…

Yo descoloco a la gente desde que no saben si soy un chico o una chica hasta que no saben cuál es mi siguiente paso nunca. Lo mismo saco una canción que salgo en una serie que saco un libro, pero no se me da bien definirme, me gusta vivir mi vida fluyendo, y lo mismo me pasa con mi música, no me caso con un género ni con un estilo, y lo mismo con mis vídeos y todos mis looks.

 

Aunque no te guste etiquetarte, también vivimos en una sociedad que no sabe muy bien qué hacer cuando no existe esa etiqueta…

El problema es que el tipo de carrera que yo estoy haciendo no se entiende en España, porque en EEUU, por ejemplo, una carrera multidisciplinar es lo más común. Aquí en España exigen que hagas una cosa y te preguntan qué eres, si actor, cantante, escritor… y si tú dices que eres todo no te toman en serio porque creen que lo que te interesa es la fama o algo así, pero si fuera así estaría en Gran Hermano y no haciendo lo que hago.

Tanto en Instagram como en canciones como “Reinas” reivindicas mucho esa actitud de no dejarse condicionar por lo que los demás piensen y de paso mostrar otras formas de vivir que pasan por la tolerancia y el respeto, ¿qué feedback recibes de estos mensajes?

Desde que estoy en redes sociales y tengo notoriedad siempre he recibido muchos mensajes de personas que me han dicho que para ellos he sido un referente y que les doy fuerza y ánimos para ser quien quieren ser realmente, porque muchas personas están en situaciones en las que no pueden serlo, pero al menos cuando ven mis redes o escuchan mis canciones sienten que es posible. A mí no me gusta sentir que soy el modelo a seguir de nadie porque soy una persona muy imperfecta, pero si puedo ayudar a alguien a que sienta un poco de felicidad, por un momento… de hecho “Reinas” la escribimos entre Nina y yo como un mensaje para nuestros seguidores, porque ella recibe muchos mensajes de muchas chicas porque las llaman gordas y de todo, a mí me escribían muchas chicas y muchos chicos también que se querían maquillar, y entonces nos dijimos “vamos a regalarles algo, para que sientan fuerza” y nunca pensamos que nadie iba a escucharlo, lo hicimos por ellos y para que lo viese nuestro pequeño público, pero luego se viralizó un poco y el 8M por ejemplo la ponían en la manifestación… es muy “heavy», que algo que haces tú en tu casa con tu amiga para animar a ciertas personas se acabe convirtiendo en algo que ponen en la manifestación feminista del 8M.

Además el género de esa canción no suele tener letras tan inclusivas ni respetuosas, entonces “Reinas” es una canción pop con reggaeton y que se puede bailar. Todas las canciones que he escrito luego son de desamor, no sé si con “Reinas” me iluminé, pero hasta mi libro es de desamor, parece que no sé hablar de otra cosa y que es el drama todo el tiempo.

 

La Favi, Ms. Nina y tú hacéis un buen trío tanto creativo como personal. ¿Cómo surge la colaboración entre los tres?

La Nina es como mi hermana para mí y fue ella quien me animó a hacer música. Yo venía de ser youtuber, que no me gustaba y siempre había actuado, pero pensé que nadie me iba a tomar en serio y ella me animó. Con La Favi grabé “Mentiras” que también gustó un montón y también me apoyó. Son personas por las que siento mucho amor y admiración y que me han apoyado muchísimo y hemos hecho cosas que no sé por qué, pero la gente flipa con el pack.

 

Dices que no te sientes cómoda con YouTube pero me da la impresión que te pasa lo mismo con las redes sociales porque no es la primera vez que desapareces. ¿Te saturan o te has visto en situaciones de acoso o agresividad?

No tiene que ver con el acoso ni con el insulto porque precisamente en instagram, que es donde veo cada cosa que me ponen, tengo tal cantidad de filtros que sólo me llega una realidad que es la positiva. También es verdad que yo he querido ser siempre un artista, no un personaje público, y lo otro lo he jugado para poder crear mi arte y vivir de mi arte, pero yo no me muevo con una comodidad en instagram como se puede mover un influencer. Aunque parezca que me abro mucho, soy muy cerrada y muy tímida y muchas veces necesito desaparecer. Cuando siento que estoy recibiendo mucha atención me saturo y me voy, lo mismo me pasa con la música: lo paso bastante mal en un bolo, tengo que poder elegir yo cuándo quiero estar expuesta porque tengo un poco de fobia social aunque amo a la gente. De vez en cuando necesito desconectarme y volver a la realidad, y a la realidad vuelvo cuando voy a mi pueblo y estoy un mes, porque todo ese mundo de la farándula es tan falso y tan tóxico que a veces tienes que apartarte porque te puede talar la cabeza y hay gente muy desubicada en este mundo. Si me dan a elegir entre mi carrera y mi familia, elijo mi familia y mis amigas, porque en el pueblo siempre me han aceptado como soy, mi salud mental la encuentro allí y muchas veces cuando estoy allí a veces siento que lo dejaría todo y me iría al pueblo a cuidar animales; pero también echo de menos la otra parte porque mi arte es lo que me hace vivir y realizarme.

Una de las cosas que usas en la mixtape es un discurso de Grace Jones contra las etiquetas y la asignación de roles de género. ¿Hasta qué punto lo elegiste como declaración de principios?

Qué fuerte porque justo ayer pedí que lo quitaran porque admiro tanto a Grace Jones y soy una persona tan insegura que pensaba que meterla en mi disco era un insulto hacia ella, pero siempre me he sentido en sintonía con Grace Jones y me ha inspirado mucho, más personalmente que musicalmente, y su discurso, su estética… creo que era muy avanzada para su época. Amo cómo vive la vida, sin pedir perdón a nadie y sin pedir permiso, y cómo ha hecho lo que le sale del coño siempre es muy “heavy”, porque es lo que debería ser, pero no es así. Como odio mi primer disco -con todo mi respeto a los productores- no quería que ella estuviera dentro de una mierda.

 

¿No crees que el hecho de odiar tu anterior trabajo forma parte de tu evolución?

Soy una persona muy exigente, vivo muy rápido y lo que me gusta hoy ya no me gusta mañana y musicalmente lo único que he hecho que te diría hoy que me encanta y me parece perfecto tal y como está es la versión qué hice del “Por qué te vas” de Jeanette para el disco de Cecilio G, no porque sea perfecta vocalmente, no está ni masterizada, pero yo ahí me desnudé, y me ha sido tan gratificante que por eso no cambiaría nada de esa canción y me parece perfecta pero por lo que a mí me conllevó de dejar que eso lo escuchase alguien. Ni siquiera la de “En Miami” me parece perfecta, te diría que ya la odio.

 

¿En qué proyecto andas metido ahora aparte de en el libro?

En una canción nueva con Nina, que es un reggaeton así sucio, pero no la sacaré como Jedet, es una colaboración con ella, pero yo estoy tirando más a algo melódico, de nostalgia, cosas más de los 70, pero no tengo pensado hacer más mixtapes por ahora, porque cuando las saco ya las estoy odiando, prefiero sacar singles.

Se te encasilla siempre en reggaeton pero en realidad tu sonido es más pop…

Es que nunca he hecho reggaeton, es cosa de la prensa porque el reggaeton y el trap están de moda y de repente he visto artículos que decían de mí “la reina queer del trap” o “reggaeton queer” y yo jamás he hecho reggaeton, ni siquiera “Reinas” es reggaeton. Yo hago pop y mis influencias son pop, pero es un problema de los medios que han querido meternos a todos en un mismo saco porque está en auge y es lo que va a dar clics a la noticia, de hecho odio el primer disco porque las letras son muy yo, pero el sonido es el que yo creía que tenía que hacer pero luego me di cuenta que no.