La belleza del amargue: una entrevista con el maestro Trapani

Hablamos con el artista andaluz antes de su actuación en Apolo este viernes en La Cangri junto con Bea Pelea, Brutus y godvlessmaflexx.

 

Eric es la otra cara de Trapani. La que se levanta a las 6 de la mañana para ir a la obra a ejercer su oficio de instalador. La que se “conforma” con un estilo de vida alejado de los grandes focos siempre y cuando le permitan hacer su música para liberar ese amargue interior bajo la máscara artística que representa Trapani. Pero realmente son las dos caras de la misma moneda, y es imposible concebir a uno sin el otro.

Con motivo de su actuación este viernes 22 de marzo en la fiesta La Cangri, que mensualmente organiza Bea Pelea en la Sala Apolo de Barcelona, nos hemos puesto en contacto con este artista -casi siempre subestimado- de la periferia de la ciudad condal para mantener una charla y ponernos al día.

La figura de Trapani dentro de la actual escena urbana resulta cuanto menos particular, pues de algún modo parece que el reconocimiento de los artistas urbanos en estos momentos pasa por mantener un ritmo de trabajo frenético, siempre de gira, viviendo practicamente en el estudio y produciendo constantemente material que inunda las redes. Y sin embargo en tu caso concreto, sin canal de Spotify propio y con una página oficial en Youtube en donde apenas hay una veintena de temas disponibles, has conseguido ganarte el respeto y la admiración de gran parte de la escena sin participar activamente en esas dinámicas hiperproductivas. ¿A qué crees que se debe este peculiar fenómeno tan poco habitual hoy en día?

Básicamente a que desde hace años hasta la fecha aseguro mi futuro trabajando como instalador. Y con esto me refiero a poder dormir tranquilo cuando me jubile, si es que me jubilo… jajaja. Como eso lo tengo bastante claro, por lo pronto trato de ir a lo que sé que realmente me genera dinero mensualmente. La música es pan pa´ hoy , hambre pa´ mañana y oculta realmente la persona que eres, cosa que evito hacer a toda costa.

 

Una dimensión inusual entorno al personaje de Trapani la encontramos en su perfil profesional, pues como afirmas en la magnífica entrevista que Aïda Cambrubí os realizó a ti y a Khaled para la cadena Betevé, tu imperio personal lo vas a construir “levantándote a las 6 de la mañana, poniéndote el petate de las herramientas y yendo a trabajar a la obra”. ¿Qué presencia e importancia tiene tu condición de obrero y trabajador de la construcción en el proceso creativo de tu música?

Me da la libertad de expresarme como la persona que soy, sin fachadas y sin vergüenza. Como no es un personaje sino mas bien yo como persona, pues prefiero ser un «sin vergüenza», en el buen sentido de la palabra, a vivir sumiso y no siendo la persona que realmente soy. Llevo 8 años trabajando entre gente adulta, en un sector en el que se pasan muchas fatigas, ya sean económicas, familiares, etc… Y esas cosas te curten desde muy joven a la hora de pensar, ya que en cierto sentido eres un pureta siendo un crio al mismo tiempo, y cuando agachas mucho el lomo -a veces incluso demasiao-, la música la ves como una tontería.

 

Quizás una de las virtudes que más valora el público en la obra de Trapani se encuentra en esa sublime dimensión poética que suele acompañar a casi todas sus canciones. Pero ya sabemos que en la tradición musical del hip hop en España la poesía no siempre ha sido bien considerada. ¿Tú personalmente tienes algún problema con que se te etiquete como poeta? ¿A qué crees que se debe esa reticencia para reivindicar y valorar la poesía dentro de este género musical en España? ¿Qué otros artistas de la actual escena consideras que tienen un componente poético que es fundamental dentro de su obra?

Sería un orgullo. Ya que los mejores escritores de poesía -o eso tengo entendido hasta donde llega mi estudio jajaja- son españoles. Pero en cierta medida también lo niego, porque no creo que haga apología de la poesía. Más bien a lo que tengo que sacar de dentro para vivir en paz, pero por mi me da igual sinceramente.

El distanciamiento con la poesía creo que se debe a que está un poco sobrevalorado este sector musical y la gente prefiere hacer 4 temas diciendo barbaries, hacer un buen video, cobrar su dinero del Youtube y fanfarronear un poco en la red. Pero mientras haya un pozo de donde se pueda rascar dinero por tocarte los huevos, a la poesía le seguirán dando por culo.

De artistas me quedo con Ihon, Cheb Rubën, Charly Efe, Khaled y Marcelo Alma en Pena.

Una de las cosas que personalmente más admiro y respeto de Trapani es precisamente esa sensibilidad poética de la que acabamos de hablar. Y creo que esa admiración que tengo aumenta considerablemente si tengo en cuenta su oficio de obrero, trabajo duro y sacrificado donde los haya. Sin embargo siempre se dice que esta clase de trabajos tan duros “embrutecen el alma” de las personas que lo realizan. ¿Tú, como obrero y poeta que eres, qué opinión te merece esta afirmación? ¿Cómo ves esa sensibilidad en otros compañeros de profesión con los que convives diariamente?

La afirmación de ser un instalador cualificado sin estudios. Ya que mi trabajo es a gran escala y no en la casa particular de la tía Loli. Y este trabajo te hace adquirir unos fundamentos a la hora de desenvolverte hablando con alguien desde muy temprano. 

Es bastante gracioso porque bueno, suelo ser el raperillo del curro. «Si, tengo un colega rapero que canta esto lo otro…» o cuando te echas 3 cervezas y te sueltan «venga, cantate algo sucolega, unas rimas«. Pero realmente cuando estás en la faena estás por lo que tienes que estar, y no suelo sacar el tema. Es más, casi siempre me lo callo. Si voy a sacar alguna canción o algo no suelo decirlo ni nada. Voy a lo que voy

 

Por otra parte, tu innegable calidad como letrista muchas veces parece eclipsar, de cara al gran público, tu trabajo como beatmaker y productor. Pero como productor has colaborado con muchísima gente de la escena en innumerables ocasiones. ¿Cómo artista, qué dimensión creativa valoras más en tu caso: la composición de las letras o la producción de instrumentales? ¿En qué faceta se encuentra Trapani más cómodo y siente que el trabajo le sale de manera más natural?

Valoro más la instrumental porque me trae el recuerdo de llegar a casa con ganas de ponerte a acabar la base y estar tú solo en casa diciendo «que basón me he sacao» y repetirla una y otra vez y que no te aburra la instrumental y saber que lo has creado tu. Ese gusto no te lo quita nadie. Pero eso fue hace muchos años. En el 2012 y  en esa época era cuando más ilusionado estaba musicalmente y veía posibilidades infinitas.

 

Vives y te has criado en Badalona, pero tus orígenes y los de tu familia se ubican en el sur de la península, concretamente en Linares (Jaén). ¿Cómo habéis vivido tú y tu seres queridos el “Procés catalán” que tanto ha dado que hablar en todo el mundo durante los últimos tiempos? ¿Qué opinión te merece toda la polémica que se ha generado?

La verdad que sin importancia. Mientras nuestro jefe nos siga pagando a final de mes, nos ha dado un poco igual. Pero creo que si sales a la calle a reivindicar algo… los franceses han dejado muy claro como se ha de hacer.

Desde el año 2006 aproximadamente has estado muy vinculado de manera activa con la escena underground del hip hop nacional, y sin duda alguna has sido una figura importante en el proceso de transformación que ha sufrido este género musical en España. ¿Qué opinas de esta nueva ola musical que se ha definido bajo el término de “Música Urbana”? ¿Hasta qué punto te sientes identificado con este término?

Si te soy sincero hace mucho tiempo que no escucho música de nadie, y  no sé qué es lo que está más pegado o menos. Si voy sabiendo es de oídas. E identificado con el concepto “Música Urbana”, pues no mucho la verdad. Estoy totalmente fuera de lo que se cuece ahora.

 

De la escena urbana actual, ¿con qué artistas que no hayas colaborado todavía te gustaría colaborar? ¿Por qué motivos?

Me gustaría colaborar con la Mari de Chambao. Me trae recuerdos su música.

 

El hit de Recuerdo es una de tus últimas colaboraciones. En este temazo apareces junto con Bea Pelea y Paul Marmota, dos figuras que actualmente tienen mucha presencia mediática. Y además este viernes 22 de marzo vas a ser el cabeza de cartel de la fiesta La Cangri que mensualmente organiza la propia Bea Pelea en la Sala Apolo. ¿Cuándo y  cómo surge esta colaboración? ¿Qué es lo que más valoras de su trabajo?

Pues fue bastante rápido. Bea se acordó de mi porque sabe que soy un melancólico para la música y me envió esa pedazo de instrumental. Y la verdad es que no pude decir que no a esa base de Paul Marmota.

De Bea lo que más valoro es por como lo suelta, que lo canta como con desgana y eso le queda muy guapo.

 

Han pasado ya 3 años desde que saliese aquel Lamento Boliviano realizado en estrecha colaboración con Khaled, Marcielo Alma En Pena y producido por AC3. ¿Qué nos vamos a encontrar en el nuevo trabajo que estás a punto de publicar?

Será algo corto, como siempre suelo hacer. Solo 5 o 6 temas, pero musicalmente con mucha variante. No solo habrá rap.

Como artista underground, ¿qué opinión te merece la industria musical? ¿Crees que si se desarrolla y crece la industria musical entorno a la escena urbana habrá más posibilidades de que no se te subestime como a Anelka y que se te pueda valorar como a Drogba? ¿O consideras que la presencia de una industria sería no afectaría demasiado a las posibles valoraciones que hace el público sobre los artistas?

No busco opinión alguna porque nunca he buscado estar en la industria musical. ¿Qué puedo hacerlo si quiero? Sí, no me cabe duda. Posiblemente estaría pegao con menos de 30 temas en Youtube. Pero aunque lo estuviese, no estoy en esos mundos como he dicho antes.

 

Si las cosas van para adelante económicamente y la oportunidad aparece y es factible, ¿abandonaría Trapani la obra para dedicarse a su carrera musical? ¿Está muy lejos esa posibilidad actualmente?

Podría ser. Pero el gran impedimento no es económico, sino más bien psicológico. Porque he podido tener la oportunidad antes, pero sabía que si me lanzaba cogería el dinero de los conciertos, temas etc… y me lo gastaría inadecuadamente. Hoy en dáa estoy en mis casillas, más centrado mentalmente, y puede que pronto me suelte la melena y deje de tirar cable por 1300 euros al mes.

 

Es imposible hablar de Trapani y no hacer referencia al término simbólico que representa el “amargue”. ¿Cómo definiría el propio Trapani el concepto de “amargue”? ¿Es posible ser feliz cantándole al “amargue”?

Más bien lo he convertido en un concepto con el paso del tiempo, pero no era esa su funcionalidad al principio. Realmente este término venía por un cantautor de bachata llamado Luis Miguel del Amargue.

Pero ya que lo defines como un estado de ánimo, porque así lo es en la mayor parte ahora mismo, considero que no se puede estar amargao y escribir cosas bonitas. Sin embargo si se puede hacer del amargue algo bonito musicalmente.

 

Y ya para finalizar quisiera plantearte la pregunta que Aïda Camprubí le formuló a Khaled en aquella entrevista del octubre de 2018: ¿cuál es el consejo y el mensaje que deja Trapani para las próximas generaciones?

Que trabajar es de tontos. Y si hay alguna oportunidad, por muy pequeña que sea, para hacer lo que realmente te gusta y tienes la posibilidad de crear algo, confía en ti y hazlo. Que no sea el que dice de manera pasiva «sí, tengo un colega rapero que canta esto lo otro…». Es decir, que sea el colega del que hablan, no el colega que habla de lo que hace su colega.