Las 10 mejores películas sobre la cultura de club

Como en el propio mundo del clubbing, hay mucho intrusismo en este subgénero cinematográfico. Pero por cada película hecha por alguien que no ha pisado un club en su vida aparecen joyas generacionales como muchas de las que seleccionamos aquí.

 

Trainspotting

Trainspotting fue un filme generacional y definitorio, tan producto de su tiempo. La película de Danny Boyle lo tenía todo: un actor protagonista cuyo papel selló su estrellato, un carismático elenco, el retrato más veraz que probablemente se haya hecho jamás del uso y abuso de las drogas y una de las mejores bandas sonoras que se recuerda. Como el mejor de los subidones (y el posterior bajón). Lástima que 20 años después su secuela dilapidase todo lo bueno de la original.

Eden

Eden, de la niña mimada del cine francés independiente Mia Hansen-Løve, tarda menos de un minuto en cogerte del gaznate y no soltarte. Es el momento en el que suenan los primeros beats de Plastic Dreams de Jaydee; ahí sabes que ese viaje emocional al núcleo de la electrónica francesa de los 90 te va a atrapar y no soltarte durante dos horas. Hayas vivido esos años en Barcelona, París o Berlín, acabes de descubrir el house o lo hayas abandonado durante años, un escalofrío recorre tu cuerpo.

24 Hour Party People

Hay un momento en el que Tony Wilson, creador de The Haçienda, se dirige a la cámara y dice: «¿Veis? Aplauden al DJ. No a la música, ni al músico, ni al creador, pero al medio. Esto es el nacimiento de la cultura rave, la beatificación del beat, la era del baile. Este es el momento en el que incluso el hombre blanco empieza a bailar. Bienvenidos a Manchester». 20 segundos para resumir el inicio de la cultura de club en una película que documenta como nadie y con la pasión de pocos una escena creativa.

Human Traffic

Hay pocos sentimientos más universales, con los que sea más fácil empatizar, que matarse toda la semana en un curro de mierda y esperar que llegue el fin de semana para darlo todo, quemar la pista y olvidar las penas. Las mejores de clubbing son también las que consiguen reflejar esa angustia existencial y Human Traffic juega en otra liga. Y si encima hay cameos de Pete Tong y Carl Cox, además de una banda sonora con temas de Orbital, Underworld, CJ Bolland, Felix Da Housecat o Energy 52, mucho mejor.

Beat

Vale, estamos haciendo un poco de trampa porque esto es una lista de películas y no de series, pero en plena edad de oro catódica era de esperar que apareciese alguna producción ambientada en los clubs. Esta serie alemana de Prime Video, en concreto, tiene lugar en Berlín, donde un joven promotor de un club con problemas de abuso de drogas y adicto al sexo cuyas conexiones en la escena de clubs de la capital teutona se convierten en objeto de interés para la policía, que intenta desmantelar una banda de traficantes de órganos humanos.

Climax

Veinte jóvenes bailarines se reúnen en un internado abandonado en medio de un bosque para bailar y festejar en torno a una gran fuente de sangría. Estamos a mediados de los 90 y danzan al ritmo de Aphex Twin, Daft Punk, Cerrone o Moroder. Pero alguien ha echado algo en la bebida y la atmósfera se vuelve eléctrica y la tensión irrespirable. Un prodigio técnico del director argentino Gaspar Noe, una exhibición de coreografías imposibles, una obra maestra a mayor gloria de los estados de conciencia alterados.

Berlin Calling

Hubo un tiempo en el que Paul Kalkbrenner era un productor de techno con toques emocionales y melancólicos que colindaban con el trance. Más o menos lo que BPitch Control venía sacando hace 15 años. Luego llegó Berlin Calling, la película, y el hit, Sky And Sand, y todo cambió para el gigante alemán. Pero quedémonos en el último momento en el que fue verdaderamente relevante, este filme protagonizado por él y basado libremente en su vida que hace un retrato sórdido y fidedigno de la vida nocturna y sus peligros.

Ecstasy

A raíz del estreno de Trainspotting y su rotundo éxito, muchos fueron los productores que vieron en la obra de Irvine Welsh un filón. Las adaptaciones del escritor escocés, eso sí, han dado unas cuantas de cal y otras de arena. Ecstasy es quizá de las menos conocidas. Esta película canadiense de 2011 cuenta la historia de un drogadicto y traficante que conoce a una hermosa chica que está buscando cambiar su vida tras salir de una mala relación amorosa. Juntos, empiezan a salir hasta que el protagonista empieza a dudar de si esa química tiene más que ver con las sustancias que con el amor.

It’s All Gone Pete Tong

It’s All Gone Pete Tong es una expresión que se popularizó entre los clubbers cuando la escena se convirtió en un monstruo global justo en el cambio de siglo y el público se renovó y se llenó de advenedizos. También es una película que cuenta la trágica vida de un DJ mundialmente famoso llamado Frankie Wilde (aunque bien podría ser Pete Tong) desde su ascenso como el mejor pinchadiscos del planeta hasta su caída en forma de batalla contra un trastorno acústico y su desaparición de la escena. Parodia y homenaje al mismo tiempo.

Project X

No es exactamente una película sobre la escena de clubs, pero sí es relevante en esta lista por retratar una fiesta salvaje y como ésta se sale de madre. En Project X, que toma las formas de un falso documental, se cuenta cómo tres estudiantes de instituto deciden montar la fiesta más loca de la temporada y promocionarla en las redes sociales. Todo lo acontecido ahí, además, será grabado. Poco a poco, el asunto se les va de las manos. Si te gusta salir de fiesta y ponerte hasta arriba, esta es tu mierda.